Une a la CNTE y el SNTE rechazo a Ley del ISSSTE

Ciudad de México, 25/02/25 (Más / IA).- La reforma a la Ley del ISSSTE ha generado una alianza entre la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), que han convocado a un paro nacional los días 27 y 28 de febrero en protesta contra los cambios propuestos en la legislación.

La Sección 22 del SNTE anunció que el movimiento incluirá bloqueos en casetas de cobro y dependencias federales en Oaxaca, así como la toma del Congreso de la Unión en la Ciudad de México. La protesta busca frenar la aprobación de la iniciativa enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum el pasado 7 de febrero, que se espera sea votada esta semana en la Cámara de Diputados.

Los docentes también rechazan los foros para la construcción de un nuevo sistema de pensiones y exigen la abrogación de la reforma educativa de los sexenios de Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador. Asimismo, demandan la entrega inmediata de uniformes y útiles escolares para estudiantes de educación básica.

La convocatoria, respaldada por la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Oaxaca (CETEO), el Comité Ejecutivo Seccional y el Movimiento Democrático de Trabajadores de la Educación de Oaxaca, llama a los docentes a mantenerse en alerta para “impedir un albazo en la Cámara de Diputados” y evitar la imposición de reformas que consideran perjudiciales para los trabajadores de la educación.

El punto más controversial de la reforma es el cambio en el cálculo de cuotas y aportaciones al ISSSTE. Actualmente, estas se determinan con base en el sueldo base del trabajador, pero la nueva legislación propone que si el salario supera el equivalente a 10 Unidades de Medida y Actualización (UMA) mensuales, el cálculo se haga sobre el salario integrado.

El senador Mario Vázquez Robles, del PAN, advirtió que esta modificación podría incrementar las cuotas laborales hasta tres veces más, afectando a 1.5 millones de empleados federales, principalmente maestros. Sin embargo, el secretario general del SNTE, Alfonso Cepeda Salas, aseguró que la reforma no impactará a los trabajadores de base. “Que sí aportemos quienes tenemos cargos de elección popular, desde la Presidenta de la República –que está de acuerdo–, los gobernadores, los mandos medios, el personal de confianza, los legisladores de todos los niveles (…) pero el personal de base, los maestros de base, los maestros que están en las escuelas, en los Tecnológicos, en el Politécnico, en Educación Media Superior no se verán afectados”, declaró el pasado 21 de febrero.

Mientras el SNTE mantiene mesas de diálogo con la Secretaría de Educación Pública (SEP) para atender otras demandas del magisterio, la CNTE y la Sección 22 se preparan para llevar a cabo las protestas, consolidando su oposición a la reforma y demostrando la fuerza de la unión sindical en torno a esta causa.

La CNTE y el SNTE mantienen una relación históricamente tensa en Oaxaca, marcada por diferencias ideológicas y estrategias de lucha sindical. La CNTE, surgida como una corriente disidente dentro del SNTE en la década de 1970, ha sido el principal actor de la movilización magisterial en el estado, con un enfoque combativo y opositor a las políticas educativas gubernamentales. Mientras que el SNTE, con un enfoque más institucional y cercano a las autoridades, busca la negociación dentro de los marcos establecidos por el Estado.


Descubre más desde Más Información

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Descubre más desde Más Información

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo