Tras detectar posibles fraudes con inteligencia artificial en su primer examen de admisión completamente en línea, la Universidad Nacional Autónoma de México aplicará una evaluación presencial de control a aspirantes seleccionados y con puntajes cercanos al mínimo. Las inscripciones seguirán suspendidas hasta comprobar la autenticidad de los resultados
Ciudad de México, 01/08/26 (Más).- La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) enfrenta una de las mayores controversias de los últimos años tras la aplicación, por primera vez, del examen de admisión a licenciatura completamente en línea para el ciclo escolar 2026-2027.
Lo que comenzó como un proyecto para ampliar el acceso y modernizar el proceso de selección derivó en denuncias por presuntas trampas con inteligencia artificial, investigaciones internas, suspensión temporal de inscripciones y la adopción de medidas extraordinarias para garantizar la legalidad del concurso.
De acuerdo con información de La Silla Rota, la institución implementó este año un modelo de evaluación a distancia con el propósito de eliminar barreras geográficas y facilitar la participación de aspirantes de todo el país y del extranjero.
El nuevo esquema también representó una reducción en los costos de operación, al pasar de un gasto de 49 millones 231 mil 181.94 pesos en 2025 a 40 millones 703 mil 124 pesos en 2026, lo que significó un ahorro de 8 millones 528 mil 32 pesos.
La transición al formato virtual también modificó la logística del proceso. Mientras el examen presencial requería la operación de 33 sedes y el despliegue de 3 mil 732 trabajadores universitarios, este año la evaluación se realizó mediante una plataforma digital con el apoyo de únicamente 74 integrantes del personal de la UNAM y la empresa Territorium Life, responsable de la aplicación del examen.

El concurso de selección fue presentado por la universidad como un modelo respaldado por herramientas de inteligencia artificial y monitoreo remoto para detectar conductas irregulares durante la evaluación. La institución aseguró que el sistema registraba en tiempo real las acciones de cada aspirante para fortalecer la supervisión humana y disminuir la posibilidad de fraude.
Para el proceso de ingreso correspondiente al ciclo 2026-2027 participaron 158 mil 712 aspirantes, quienes buscaron uno de los poco más de 21 mil lugares disponibles mediante examen, ya que el resto corresponde al pase reglamentado para alumnos egresados de los planteles de bachillerato de la propia universidad.
Los resultados del concurso fueron publicados el 17 de julio. Poco después comenzaron a multiplicarse en redes sociales las denuncias de aspirantes que señalaron un incremento inusual en los puntajes de ingreso, particularmente en carreras de alta demanda como Medicina, Derecho y otras licenciaturas con los mayores índices de competencia.
Las inconformidades también estuvieron acompañadas por publicaciones en redes sociales donde usuarios presumían estrategias para utilizar herramientas de inteligencia artificial durante el examen o compartían tutoriales sobre posibles formas de evadir los controles implementados por la plataforma utilizada para la evaluación.
Ante las anomalías detectadas, la UNAM informó que anuló alrededor del 2 por ciento de los exámenes aplicados, al identificar conductas contrarias a lo establecido en la convocatoria. Sin embargo, la institución no detalló inicialmente el número de aspirantes involucrados ni el tipo específico de irregularidades detectadas durante el proceso.

Especialistas en evaluación educativa también manifestaron dudas sobre los resultados. El expresidente del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, Eduardo Backhoff Escudero, señaló que el incremento registrado en el promedio de aciertos resultaba atípico respecto de años anteriores y consideró que debía investigarse a fondo el origen de esas diferencias.
Frente a la controversia, la UNAM suspendió temporalmente las inscripciones de los aspirantes admitidos e instaló una Comisión Técnica integrada por 16 académicos, con el objetivo de revisar las condiciones en las que se desarrolló el proceso de admisión, analizar las irregularidades detectadas y emitir una recomendación que permita resolver el conflicto respetando los principios de inclusión, equidad y transparencia.
Mientras avanzaban las investigaciones, comenzaron a circular en redes sociales y aplicaciones de mensajería supuestos comunicados institucionales en los que se afirmaba que la universidad repetiría el examen de admisión para todos los aspirantes. La UNAM desmintió esa información, marcó los documentos como falsos y exhortó a la comunidad a consultar únicamente los canales oficiales para conocer cualquier determinación relacionada con el proceso.
Las protestas también llegaron a Ciudad Universitaria. Aspirantes que obtuvieron un lugar solicitaron que no se cancelaran los resultados de manera generalizada, al considerar que quienes realizaron el examen conforme a las reglas no debían verse afectados por posibles casos de fraude cometidos por otros participantes.
En medio del debate, la presidenta Claudia Sheinbaum señaló que corresponde a la UNAM, en ejercicio de su autonomía, determinar el futuro del proceso de admisión e investigar las irregularidades detectadas. Añadió que, si la institución lo considera necesario, el Gobierno de México podría brindar apoyo técnico o institucional, incluso mediante la intervención de la Fiscalía General de la República, siempre a solicitud de la universidad.

Como parte de las acciones para atender la crisis, el rector Leonardo Lomelí anunció la aplicación de un examen de control dirigido a los aspirantes aceptados y a quienes obtuvieron puntajes cercanos a los requeridos para ingresar a las carreras solicitadas. Precisó que esta evaluación no constituye un nuevo concurso de admisión, sino un mecanismo para verificar que los resultados obtenidos correspondan al desempeño real de los participantes.
La polémica coincidió además con cambios en la estructura administrativa de la institución. Patricia Dávila presentó su renuncia como secretaria general de la UNAM y el rector nombró en su lugar a Javier de la Fuente Hernández, quien asumirá el cargo en medio del proceso de revisión del examen de ingreso.
Como parte de las acciones derivadas del primer informe de la Comisión Técnica, la UNAM confirmó que aplicará un examen de control presencial únicamente a los aspirantes que fueron seleccionados en el proceso de ingreso 2026-2027, así como a quienes obtuvieron puntajes iguales o superiores a los mínimos requeridos en los últimos años para la misma carrera, plantel y modalidad.

La universidad precisó que no se trata de un nuevo concurso de admisión, sino de un mecanismo de verificación para garantizar la autenticidad de los resultados, por lo que las inscripciones permanecerán suspendidas hasta concluir esta evaluación y la asignación definitiva de lugares dependerá del desempeño obtenido en dicho examen.
Asimismo, informó que presentará las denuncias correspondientes ante las autoridades para investigar a quienes resulten responsables de las irregularidades detectadas durante el proceso.
De acuerdo con información de Infobae, la Comisión Técnica concluyó que las anomalías detectadas obedecieron tanto a conductas individuales como a posibles esquemas organizados de fraude mediante el uso de recursos tecnológicos, por lo que la resolución de este caso marcará un precedente para los futuros procesos de admisión y el uso de inteligencia artificial en las evaluaciones de ingreso a la educación superior.
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