MARCO CAMPOS MENA
El domingo pasado, en un singular ejercicio de democracia, quedaron expuestos varios mitos que se habían venido popularizando con el paso de los meses, respecto a la apreciación popular del gobierno de la cuarta transformación. ¿Sabe a cuáles me refiero?
El primero de ellos, y quizás uno de los más interesantes, tiene que ver con la confiabilidad con la que cuenta el Instituto Nacional Electoral, mismo que fue en repetidas ocasiones atacado por el mismo titular del Ejecutivo Federal y por el partido del cual emana, MORENA, siendo blanco de criticas diarias sobre supuesta parcialidad y amenazas de invalidar la elección y desaparecerlo por completo.
Destaca por mucho que, al día de la elección, la población tenía más confianza en el INE que en el mismo presidente de la república, aproximadamente diez puntos porcentuales más, por lo que resulta interesante que la campaña de desprestigio de la cual fue victima no tuvo resultados adversos para el instituto, pero si para el mandatario.
La sorpresa fue que, la elección favoreció en muchos estados a MORENA, algo que los mismos miembros de la 4T no esperaban, ya que como vimos en las semanas anteriores, buscaban curarse en salud ante lo que creían una inminente derrota electoral. Resalta que ahora no encuentran cómo justificar ciertos descalabros sin poner en duda sus triunfos.
El segundo mito, este sobre el creciente descontento y supuesto apoyo a la oposición tuvo su verdad parcial, ya que si bien, no llegaron a repuntar como se esperaba, y el voto útil no les favoreció, al menos no decayeron más. El crecimiento de la presencia de la alianza PRI, PAN y PRD en la CDMX refleja un gran descontento en el principal bastión del Movimiento de Regeneración Nacional.
La jefa de gobierno de la CDMX, Claudia Sheinbaum, como la senadora, Citlalli Hernández, destacan en sus declaraciones que, “le FALLARON A LÓPEZ OBRADOR”, una declaración muy fuera de lugar, ya que a quienes realmente le fallaron y votaron en contra fue a los habitantes de la misma CDMX.
Por otro lado, Ricardo Monreal hace un análisis más acertado diciendo que son alertas tempranas de que no están cumpliendo la expectativa del votante respecto a como debiera ser el gobierno.
Lo cierto es que, a lo largo de toda la republica predominó el voto de castigo, tanto para el partido en el poder como para la oposición, dando un nuevo sentido a la pluralidad de colores e ideologías en las que una mayoría se ha vuelto cada vez más difícil de alcanzar. El pueblo ya no confía tan fácilmente en quienes los han decepcionado.
El tercer mito, sobre la aprobación de la que goza el movimiento de la cuarta transformación resulta por conclusión parcialmente cierto, ya que como hemos visto, el voto de castigo también les hizo perder donde esperaban mantener el control con miras a la elección de 2024.
Sin embargo, el verdadero ganador de esta elección fue el Partido Verde Ecologista de México (PVEM),7 el cual, ahora domina San Luis Potosí y cuenta con una cantidad considerable de curules en la cámara de diputados, con lo cual se verán en un muy corto plazo las prácticas mercantilistas que tanto han caracterizado a este partido de lealtad ligera y qué tanto puede inclinarse a un lado, como puede al otro. Todo depende de quién sea el mejor postor.
Las próximas reformas que quiera aprobar la 4T necesariamente requerirán de las alianzas con las que pueda alcanzar la mayoría simple, más no podrán realizar reformas constitucionales a menos que cuenten, cuando menos, con el apoyo del PRI para alcanzar la mayoría calificada, lo cual pondría en duda la confianza en la oposición.
Por otro lado, el buscar alianzas con el PVEM pondría en duda la calidad moral tanto de López Obrador como de su partido, MORENA, ya que estaría de por medio una negociación nada barata y eso implicaría que de algún lado tengan que salir los millones de pesos que compran las voluntades, como se ha visto en el pasado.
El próximo año veremos el resultado de estas elecciones en diversos escenarios, comenzando por Tamaulipas, donde la gente le dio la espalda al PAN por proteger al gobernador de dicho estado ante los escándalos que protagonizó y por los cuales ya enfrenta cargos en su contra.
También veremos cómo la CDMX, dividida exactamente por la mitad, genera un gran contrapeso a una de las favoritas para la sucesión presidencial de cara al 2024, así como también una gran fuerza en 11 estados más, en los que las dádivas y programas gubernamentales pueden fortalecerse para ganar el voto “democrático” …
Si la oposición se organiza, puede resultar un gran freno para la 4T en sus megaproyectos, e incluso afectar directamente sus intereses ligados a las adjudicaciones directas, por decir de una manera, que podrían auditar las cuentas de los últimos dos o tres años en busca de la corrupción que mancharía severamente la imagen del gobierno.
Finalmente, un apunte muy interesante sobre estas elecciones y que tiene que ver con la dirección de la democracia en nuestro país. En 2018 la mayor parte de los intelectuales apoyaban la campaña de López Obrador, entre más estudios, más lo apoyaban. En estas elecciones, 2021, se revirtió por completo esa situación, al grado que el mismo presidente en una de sus mañaneras señaló que, las personas con estudios son las que más lo critican… ¿de 30 millones de votos a 16 millones de votos? Se entiende que la ausencia del efecto “AMLO” en la boleta tuvo algo que ver, pero la cifra es por demás alta considerando que desde palacio nacional se estuvo, entre líneas, influyendo en la elección al no respetar la veda electoral.
¿Qué le espera a la 4T en las elecciones del 2022? Los próximos meses serán decisivos para evaluar la posible permanencia o salida de morena del poder en 2024.
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