Por Miguel Villarello
MÁS INFORMACIÓN. –
Saltillo, Coah. – A un mes de asumir las riendas de la Sección 38 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación en Coahuila, la nueva dirigencia, encabezada por Isela Licerio Luévano, logró reencauzar los recursos administrativos para mejorar la situación de las prestaciones sociales de los docentes y pensionados; sin embargo, el servicio médico sigue en estado crítico, requiere una cirugía mayor.
Con la reducción de plazas y de abultados sueldos, se lograron ahorros por aproximadamente 3.5 millones de pesos mensuales, gracias a ello se pudo reactivar el pago de pólizas a los asegurados, quienes no habían recibido sus pagos durante varios años, dio a conocer en entrevista la líder magisterial.
El gremio busca ahora enderezar el servicio médico, que otrora fue de los mejores en el país en los años 80’s; no obstante, sufrió el saqueo por muchos años, al grado de tener ahora un déficit que los mismos maestros, en activo y jubilados, calculan en más de 3 mil millones de pesos.
La Sección 38 está compuesta por más de 20 mil profesores en activo y pensionados del sistema estatal educativo público y de las universidades Antonio Narro y de la Autónoma de Coahuila y el Tecnológico de Saltillo, quienes han denunciado públicamente el mal uso de los recursos en los fondos de las pensiones, de vivienda y el sistema médico.
La Auditoría Superior del Estado encontró, sólo en 2021, mediante auditorías al sistema de médico de los maestros, organismo descentralizado y que maneja recursos públicos de los coahuilenses, encontró la falta de documentación y el posible desvío de recursos por lo que fincó observaciones por poco más de 412 millones de pesos.
No obstante que está administrado por el Gobierno del Estado, este instituto cuenta con un consejo directivo en el cual debería estar representado el gremio magisterial, pero, a decir de los profesores, va para más de 10 años que se perdió su representatividad.

DENUNCIAS POR RESPONSABILIDAD
Luego de reconocer que se busca que se empiece a pagar el adeudo histórico en las pensiones de los maestros el cual asciende a más de 3 mil millones de pesos, la dirigente de la Sección 38 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación en Coahuila, Isela Licerio Luevano, advirtió de la posibilidad de interponer denuncias por responsabilidad ante “la cantidad de situaciones”.
Aunque no precisó esas situaciones, por denuncias públicas de los mismos docentes, pensionados y en ejercicio laboral, que están relacionadas con mala administración de las pensiones, del servicio médico y del fondo de vivienda de los profesores y que esas conductas pudieran derivar en hechos de corrupción.
Por lo que se le cuestionó directamente si ¿habrá denuncias contra quien resulte responsable de posibles malos manejos?
Por lo que contestó que “nosotros a la fecha estamos por recibir a las compañeras de transparencia del SNTE a nivel nacional y ellas son las que van a revisar”.
“Sí tenemos, tenemos muchas situaciones, de que va a haber denuncias, pues probablemente, pero eso no nos corresponde a nosotros”.

Por lo que se refiere al servicio médico “no hemos podido entrar a la coadministración con el Gobierno del Estado, queremos meter a las gentes del sindicato a que hagan su trabajo”, afirmó.
“Con una mala administración eso se fue acabando, todos conocen cuál es la situación de nuestro servicio médico y es lo que más adolecemos, y es lo que más quisiéramos nosotros poder empezar a reajustar porque la Sección 38 coadministramos esas instituciones”.
No obstante, recalcó que de parte del gobierno no hay adeudo del servicio médico.
“Pero, por el contrario, entramos al fondo de la vivienda y al del seguro del maestro ya que la Sección 38 del SNTE administramos esas carteras”.
Licerio Luevano reconoció en primer lugar que en pensiones hay un buen manejo, “pero se tiene un adeudo histórico y no quiere decir que sea de este gobierno, se tiene de hace mucho tiempo, desde 1979 fue creciendo y lo que queremos es que se empiece a pagar”.

Luego de enfatizar que hay un déficit de casi mil maestros que no se les pagaba, pero será posible mes con mes pagar alrededor de 50 pólizas para, en un año y medio o dos, resolver el tema de deuda, habló de cómo le hicieron.
“Ese déficit es porque el seguro del maestro estaba mal administrado los recursos iban a otros gastos, no se completaba, existía una nómina muy abultada y lo que hicimos fue ajustar”.
“Quitamos altos sueldos y se asignaron de acuerdo con el tabulador, se quitó personal que no hacía su función o no trabajaban o que recibían pagos extra y pagos de suplencias indebidas”.
“Gracias a esos ajustes tuvimos para, en un mes pagar esas 50 pólizas de retiro y defunción que suman una erogación de alrededor de 3.5 millones de pesos mensuales”.
Aunque no dio a conocer ni la cantidad de trabajadores dados de baja ni qué tan altos estaban los sueldos y en cuánto quedaron ajustados, la maestra Isela Licerio recalcó que siguen “trabajando en los ajustes administrativos sobre todo en los centros recreativos y casas del jubilado donde también había exceso de personal”.
Al respecto de las pólizas lanza la nueva: “Va a empezar a haber resultados, en un mes vamos a empezar a pagar, esto quiere decir que nosotros podemos hacer nuestros propios ajustes, por ejemplo, el 31 de enero se empezará a pagar las primeras semipólizas”.

NEGLIGENCIA MÉDICA Y FALTA DE MEDICAMENTO
Para muestra de la pésima administración del servicio médico de los docentes, está el caso de la profesora pensionada Patricia Nieto Ruiz, quien tuvo que llegar a amenazar con ponerse en huelga de hambre para que la Clínica del Magisterio de Saltillo le reconociera sus derechos al servicio médico debido a que en el último año ya había gastado alrededor de 50 mil pesos y que le escatimaban con reembolsárselos.
Fue a mediados de diciembre del 2022 cuando, cansada de tanta negligencia médica al grado de no suministrarle su medicamento ni estudios de laboratorio, mucho menos el reembolso por gastos médicos particulares, Nieto Ruiz decidida llegó a la Clínica Hospital del Magisterio con la idea de iniciar una huelga de hambre en señal de protesta.
“La huelga de hambre es para hacerme notar y obtener respuesta de la alta dirección de la clínica y servicio médico del Magisterio, tengo casi un año solicitando reembolsos por gastos de medicina que no está en el cuadro básico y no hay respuesta”.
La exigencia es al Gobierno del Estado por ser el responsable de la salud y sus instituciones de salud en la entidad, además al director del servicio médico Alejandro Treviño Saldaña no le daba respuesta pues desde febrero la docente pensionada le solicitó el reembolso.

Explicó que el gasto ascendía a más de 50 mil pesos y que era por la compra de medicinas, estudios de laboratorio para ella y su madre por padecimientos de ambas de hipertensión, además de insuficiencia venosa de su progenitora y artritis reumatoide de la maestra.
El caso era referente a medicamentos para el tratamiento de esos padecimientos que no pueden interrumpirse, por lo que declaró que, ante la falta de respuesta de la Clínica Hospital del Magisterio para proporcionárselos, no obstante que de su salario le descontaban quincenalmente por servicios de salud y medicamento, decidieron adquirirlos por su cuenta desde hace unos años.
“Pienso que hay una intensión dolosa por parte del director de no contestar los oficios que he enviado -resaltó entonces-, hay indolencia e indiferencia y nos afecta particularmente a mi madre y a mí y, si no tomo esta decisión sería permitir que se me condene a que en adelante sigan sin darnos el medicamento y que tengamos que hacer uso de nuestros propios recursos para comprarlo”.
“Ahorita es medicamento, ¿al rato qué va a ser?, ¡será todo!, porque no quiero pensar en caso de requerir una cirugía”, se quejó Patricia Nieto Ruiz.
La profesora, quien fue maestra de educación primaria hasta llegar a ser directora de tres diferentes escuelas y se pensionó con más de 29 años de servicio, aseveró: “Aporté como jubilada inclusive con las cuotas que nos impusieron indebida e ilegalmente a este sistema, además me amparé para recibir el medicamento desde 2019, pero nos lo daban incompleto y con retraso, y a partir del segundo semestre del 2022 nos dijeron que el medicamento que no esté en el cuadro básico no se nos va a proporcionar”.

Los medicamentos que utilizaba entonces eran tabletas de Venalot Depot, Libertrim SII comprimidos, tabletas de Paralen, gotas Refresh Gel lubricante oftálmico y, por ejemplo, una caja para 15 días de uno solo de ellos le costaba 400 pesos en promedio.
Por lo que precisó que para pagar por el paquete de medicamentos debía desembolsar en promedio 2 mil 500 pesos en ocasiones “y ello sin contar los gastos de laboratorio”.
Y, aunque llegó aquel día con la idea de permanecer en huelga de hambre hasta que le cumplieran sus peticiones, el director del servicio médico en la entidad, Alejandro Treviño Saldaña, la recibió en su despacho para informarle que su asunto sería respondido a la brevedad.
Así, la queja fue atendida y no hubo necesidad de huelga de hambre.
COADMINISTRADORES
Isela Licerio Luévano habló de los obstáculos para entrar a la coadministración del servicio médico del magisterio y poder revisar cuentas y encauzar el rumbo:
“El servicio médico lo administra el Gobierno, tiene un presidente, el ingeniero Treviño, y nos comenta que tiene que haber una sesión de consejo, que sesiona cada tres meses, y como fuimos electos apenas hacer un mes, todavía no hemos podido entrar a coadministrar, porque la administración es del Gobierno del Estado”.
Sin embargo, la dirigente de la Sección 38 insiste con que “tenemos que tener ahí nuestra participación, es nuestro servicio y queremos entrar a ser parte pues la idea es ajustar”.
Su justificación es que cuando una institución está en riesgo “nosotros los trabajadores del SNTE somos aportantes y no es que se quiera aportar más, sino que queremos ver cómo ajustar, luego lo que se complete y después tomar algunas otras medidas de solidaridad para apoyar o quizás el gobierno nos puede apoyar también”.
Insiste inclusive con que “de parte del gobierno no hay adeudo del servicio médico”.

412 MILLONES
Las finanzas del servicio médico de los trabajadores de la educación en Coahuila, organismo descentralizado, están coadministrado por el Gobierno del Estado y las secciones del SNTE 38, 35 y 5 a través de un Consejo Directivo.
La Auditoria Superior del Estado (ASE) en su más reciente Informe Anual de Resultados 2021 encontró observaciones al Instituto de Servicio Médico de los Trabajadores de la Educación del Estado de Coahuila por un monto superior a los 412 millones de pesos, ello sólo en los rubros de auditorías de cumplimiento y financieras.
Por lo que se refiere a las Auditorías de Cumplimiento, de acuerdo con el informe ASE, sólo para el 2021 el Instituto de Servicio Médico de los Trabajadores de la Educación del Estado tuvo ingresos por 473.4 millones de pesos, pero gastó 591.2 millones de pesos, por lo que enfrenta un déficit de 117.8 millones de pesos.
Su presupuesto aprobado de ese año fue de 510.6 millones de pesos, pero el monto devengado fue de 588.4 millones de pesos, es decir, gastó 77.7 millones de pesos más.

En cuanto a la fiscalización superior del Informe de Avance de Gestión Financiera del primer trimestre del ejercicio 2021 fueron llevadas a cabo 3 auditorías de Cumplimiento ASE-06361-2021, ASE-06362-2021 y ASE-06363-2021, las observaciones no solventadas por la entidad durante el plazo legalmente establecido para tal efecto sumaron los 24 millones 821 mil 969 pesos y tienen que ver con los egresos.
Pero para el segundo trimestre las observaciones no solventadas fueron por un valor de 18 millones 252 mil 799 pesos.
Las pruebas son que falta comprobación o la documentación e información presentadas son insuficientes para su comprobación y justificación, hay comprobación o justificación insuficiente relativa al ejercicio presupuestal de sueldos, salarios y prestaciones.
Referente a la fiscalización superior a la Cuenta Pública del Ejercicio 2021 fueron llevadas a cabo 6 auditorías de Cumplimiento y observaciones no solventadas sumaron 183 millones 815 mil 686 pesos y corresponden a ingresos.
Y son faltas como el incumplimiento de obligaciones en materia fiscal federal, cuentas de cheques que observan deficiencias en su conciliación contra saldos contables o no coinciden contra lo informado en la cuenta pública.
Además de cuentas por cobrar al cierre del ejercicio, varias relacionadas con el patrimonio, cuyo saldo observa deficiencias en su integración pormenorizada o en su comprobación y cuentas por cobrar no recuperadas al cierre del ejercicio presupuestal y que contienen hechos en los que se advierten irregularidades por un valor total de 70 millones 924 mil pesos.
Respecto del rubro de Auditorías Financieras la ASE también marcó observaciones, por ejemplo, en los hallazgos 3 y 4 el Instituto de Servicio Médico de los Trabajadores de la Educación reveló un balance presupuestario negativo por poco más de 115 millones de pesos.
Es decir, al final del ejercicio y bajo el momento contable del devengado el balance presupuestario de la entidad fue inferior, además que no presentó la documentación e información que justificara el incurrir en un balance presupuestario de recursos disponibles negativo.
Sorprende el hallazgo 5 porque durante el ejercicio 2021 el Instituto realizó pagos de pasivos generados en ejercicios anteriores por 49 millones 773 mil pesos, de los cuales no contó con recursos remanentes de ejercicios anteriores para cubrirlos en su totalidad.
Ello debido a que el cierre del ejercicio 2020 el saldo de la cuenta en bancos era de 10.3 millones de pesos, a ello se sumó que en el ejercicio 2020 generó un déficit financiero ocasionado porque los ingresos recaudados fueron inferiores a los egresos devengados.

ESTADO GRAVE DEL SISTEMA MÉDICO
En el servicio médico tenemos muchos años de problemas, advierte Teresa Cantú López, una maestra jubilada, éstos tienen que ver con la falta de medicamentos, falta de doctores y no hay atención médica.
“No es de hoy, inclusive tuvimos que meter una demanda en el Poder Judicial y no nos respondieron; en pocas palabras, el servicio médico de las clínicas del magisterio ha estado bastante mal”.
Entonces pone su esperanza en que con la nueva dirigencia “se mejore; porque si tú pasas al interior de la clínica en Saltillo parece un área en total abandono y los maestros no nos merecemos este tipo de servicio”.
Se le contextualiza que muchos servicios que se deberían estar ofreciendo en esta clínica en Saltillo, por ejemplo, son subrogados pues van a una clínica particular y reconoce que a algunas personas sí las envían ahí.
“No a todas, pero creo que eso no es correcto porque anteriormente el servicio médico de esta clínica tenía todos los servicios, equipos y atenciones en especialidades, no veo por qué tengan que estar mandando a los pacientes a una clínica que sabemos de quién es”.
Pero sin mencionar a la persona propietaria de dicha clínica, ubicada al norte de la ciudad, mantiene la sospecha de que pertenece a un alto dirigente magisterial.
“Tal vez los estén mandando con nuestro dinero y eso deteriora los ingresos de nuestra clínica”.
La docente pensionada está consciente que la nueva dirigencia apenas comienza y habrá que darles la oportunidad de dirigir el destino de la clínica del magisterio, “pues sabemos que se les debió haber entregado bajo un inventario y dejarlos que tomen su lugar y que esto lo mejoren”.
Reconoce asimismo que el servicio médico es una institución aparte del gremio sindical del SNTE y afirma que el gobierno es el responsable por ser una institución independiente.
Por lo que menciona que “el director del servicio médico, el señor Saldaña, y el gobierno actual deberán responder por la carencia del servicio”.
Se refiere a la demanda que presentaron hace tiempo ante el Poder Judicial y reconoce que en alguna ocasión sí tuvo avance, “en mi caso me entregaron medicamento para mis padecimientos, pero poco tiempo después ya no lo recibí”.
Por lo que se refiere a las enfermedades cuyos pacientes se han visto siempre afectados por la falta y negligencia para entregarles medicamento sostiene que están las crónico-degenerativas.
“Eso es bastante grave, pero considero que los maestros jóvenes con hijos pequeños y los jubilados somos los más perjudicados”.
Cantú López explica que la subrogación del servicio en muchas ocasiones el paciente tiene que pagar de su propia bolsa para ser atendido en clínicas particulares a las que los envían.
Que el gasto depende de su padecimiento, “en lo personal alguna ocasión hace unos meses tuve necesidad de hacerme laboratorios y no había reactivos ni para una química sanguínea, me mandaron a un laboratorio privado con la boleta de la Sección 38 para obtener descuento y no fue cierto, tuve que pagar y no se me reembolsó”.
“Pero esto no es de ayer ni de antier, es desde hace muchísimo tiempo”, concluye.

RESCATE DE LA SECCIÓN 38
En lo que se considera la recuperación de las secciones 38 y 35 del SNTE pues estaban en poder del denominado grupo Moreira en Coahuila, la profesora Isela Licerio Luévano de la Planilla Rosa a principios de diciembre pasado obtuvo el triunfo para la 38 sobre Sergio Ramírez Morales.
De un padrón electoral sólo de la Sección 38 estimado en 20 mil trabajadores docentes y administrativos, se afirmaba que para la triunfadora más del 75 por ciento le mostró su confianza votando por ella.
A Isela Licerio Luévano se le conoce una cercana amistad con el hoy precandidato por el Partido del Trabajo a la gubernatura del estado, Ricardo Mejía Berdeja, incluso el año pasado se le vio muy de cerca en algunas actividades de Mejía Berdeja para la promoción de la defensa de la 4T en la entidad.
Así la situación, al sistema médico de los maestros pensionados y en activo y para sus familias le hace falta una “cirugía de cuerpo entero” para sacarlo del déficit que enfrenta.
Sólo en un año, el 2021, el Instituto de Servicio Médico de los Trabajadores de la Educación del Estado de Coahuila que debería se coadministrado por el Estado y el SNTE enfrenta observaciones por más de 412 millones de pesos ante la ASE.
La sospecha de los profesores y trabajadores de la educación que lo integran tanto del sistema estatal educativo público, como de las universidades Antonio Narro y de Coahuila y del Tecnológico de Saltillo es que, por ir a parar a otros bolsillos, el dinero de sus aportaciones y del Estado para su salud no llegó o se desvió de la tesorería del servicio médico.
A pesad de ello el gremio de la Sección 38 SNTE, encabezado por Isela Licerio Luevano, busca enderezar el servicio médico que otrora fue de los mejores en el país y ha sido saqueado por muchos años, según su perspectiva, al grado de afrontar un déficit que los mismos maestros estiman en más de 3 mil millones de pesos.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
