Washington, 21/05/25 (Más).- El gobierno de Estados Unidos, encabezado por el presidente Donald Trump, negocia un acuerdo con la República Democrática del Congo (RDC) y Ruanda para frenar el conflicto armado que afecta al noreste del territorio congoleño, con el objetivo de asegurar el acceso preferente a minerales estratégicos esenciales para la industria tecnológica estadounidense.
Entre los materiales contemplados en el acuerdo se encuentran el cobalto, el litio, el tantalio y el estaño, de los cuales ambos países africanos poseen grandes reservas.
El pacto, en fase de negociación, plantea que a cambio de facilitar a empresas estadounidenses la explotación de estos recursos, la administración Trump se comprometería a promover un acuerdo de paz, garantizar la integridad territorial de la RDC, actualmente amenazada por el grupo rebelde M23 con apoyo del gobierno ruandés, y a fomentar inversiones privadas en infraestructura como carreteras, presas y ferrocarriles.
El empresario Massad Boulos, asesor principal para África y consuegro del presidente Trump, ha liderado las gestiones en representación del gobierno estadounidense. En un mensaje publicado en la red social X, Boulos anunció haber recibido el primer borrador de la propuesta de paz, aunque no se detallaron los contenidos del documento.
Paralelamente, el grupo estadounidense Nathan Trotter firmó un acuerdo con Trinity Metals, operadora de la mayor mina de estaño en Ruanda, para establecer una cadena de suministro continua de este mineral hacia Estados Unidos.
De acuerdo con la oficina de recursos energéticos del Departamento de Estado de Estados Unidos, este tipo de acuerdos fortalece la relocalización industrial del país, incrementa su seguridad nacional y favorece su desarrollo económico.
La ofensiva del grupo armado M23 se ha intensificado desde finales del año pasado, y en los primeros meses de 2025 capturó las ciudades de Goma y Bukavu, sin que los esfuerzos internacionales por lograr un alto el fuego hayan tenido éxito hasta el momento.
Según información publicada por The Wall Street Journal, el presidente congolés Félix Tshisekedi solicitó formalmente apoyo militar a Estados Unidos mediante una carta enviada a Trump el 8 de febrero, a cambio de acceso a sus recursos minerales.
La respuesta de Washington fue una gira de Boulos por Congo, Ruanda, Kenia y Uganda, en la que delineó una estrategia de intervención centrada en acuerdos económicos ligados a condiciones de transparencia jurídica y estabilidad política.
“Impulsar la inversión del sector privado estadounidense en la RDC, particularmente en el sector minero, es un objetivo compartido que hará a ambos países más prósperos”, dijo Boulos en una comparecencia de prensa. Añadió que se trata de una propuesta de beneficio mutuo, en la que Estados Unidos no solo facilitará la inversión privada, sino que brindará respaldo institucional.
Actualmente, la mayoría de los minerales extraídos en RDC tienen como destino a China. Boulos manifestó su intención de revertir esta situación con el nuevo acuerdo. “Con el tiempo, el pueblo congoleño verá quiénes son sus mejores socios”, aseguró. El portavoz del gobierno congolés, Patrick Muyaya, confirmó la existencia de estas negociaciones.
El acuerdo también contempla a Ruanda. Según Boulos, aunque el Congo tiene más recursos, Ruanda posee capacidades relevantes en el área minera. Como primer resultado tangible, a finales de abril, los ministros de Exteriores de ambos países, Thérèse Kayikwamba Wagner por la RDC y Olivier Nduhungirehe por Ruanda, firmaron en Washington una declaración de principios en presencia del secretario de Estado, Marco Rubio. La declaración fue presentada como un paso previo al acuerdo definitivo de paz.
El jueves pasado, Boulos reiteró en la red social X su respaldo al borrador recibido por ambas partes y confió en que esto permitirá avanzar hacia la concreción del acuerdo. “Acojo con satisfacción el borrador de la propuesta de paz recibida tanto de la República Democrática del Congo como de Ruanda. Este es un paso importante hacia el cumplimiento de los compromisos asumidos en la Declaración de Principios, y cuento con su compromiso constante para lograr la paz”, publicó. La administración Trump busca, con este enfoque, reducir su dependencia de minerales procesados en Asia y consolidar alianzas estratégicas en África, al tiempo que fortalece su presencia en un continente donde China ha tenido una influencia dominante en las últimas décadas. Las negociaciones continúan mientras persiste la ocupación rebelde en ciudades claves del noreste del Congo.
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