Hermosillo, 25/10/24 (Más / IA).- La construcción de un tren en Sonora, promovida por el Gobierno federal, amenaza la supervivencia del jaguar, una especie en peligro de extinción y el felino más grande de América, según advirtió Alejandro Olivera, director en México del Centro para la Diversidad Biológica (CDB).
El proyecto ferroviario, conocido como Tren Fantasma, contempla una ruta que atraviesa áreas naturales clave para la migración del jaguar hacia Arizona, además de impactar el hábitat de otras especies protegidas como el ocelote y el oso negro.
El Centro para la Diversidad Biológica denunció que, para viabilizar el proyecto, el Gobierno eliminó la declaración de protección ambiental en el rancho El Aribabi, la primera área destinada voluntariamente a la conservación en Sonora. Esta decisión afecta al corredor biológico Sierra Azul-El Pinito, un ecosistema en el que habitan numerosas especies en riesgo. “Era un área destinada voluntariamente a la conservación, un sitio que presenta una gran biodiversidad, la cual justo atraviesa el río Cocóspera; ahora ya no existen estas áreas protegidas todo por la culpa de este proyecto ferroviario”, explicó Olivera.
El proyecto, que prevé que se construido por el Ejército y promovido por el Gobierno de Sonora, busca desviar las vías ferroviarias de la ciudad fronteriza de Nogales para descongestionar el tráfico urbano y agilizar el comercio, principalmente para la minera Grupo México. A través de su filial Ferromex, Grupo México opera en la región transportando minerales, metales, productos agrícolas, químicos y otros insumos industriales, cuya circulación se espera aumentar con el nuevo tramo ferroviario.
Sin embargo, la obra ha seguido adelante sin contar con los permisos ambientales necesarios, lo que ha generado críticas y preocupaciones entre organizaciones ambientalistas.
Según Olivera, la construcción del Tren Fantasma se suma a la construcción del muro fronterizo, por lo que a las especies se les va dificultar migrar de México hacia los Estados Unidos como lo han hecho toda su existencia.
Las nuevas vías proyectadas atraviesan los municipios de Imuris, Santa Cruz y Nogales, en una zona donde convergen hábitats de jaguares, venados, coyotes, reptiles como el monstruo de Gila y numerosas especies protegidas bajo la Norma Oficial Mexicana 059.
Ante esta situación, el Centro para la Diversidad Biológica presentó una queja formal ante la Comisión de Cooperación Ambiental del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC), instando a investigar y documentar las presuntas omisiones en las leyes ambientales mexicanas. La queja se basa en el artículo 24.27 del TMEC, que permite a ciudadanos y organizaciones solicitar investigaciones cuando consideran que se han vulnerado leyes ambientales.
Según el Centro para la Diversidad Biológica, el Gobierno avanzó durante más de un año con el proyecto ferroviario sin permisos ambientales y estuvo deforestando las áreas municipales afectadas bajo una autorización ambiental provisional, cuyo marco fue invalidado por la Suprema Corte.
La situación en Sonora ilustra los riesgos de la fragmentación del hábitat para especies en peligro, ya que los jaguares y otras especies dependían del corredor Sierra Azul-El Pinito para mantener conexiones genéticas vitales entre las poblaciones del norte de México y el sur de Estados Unidos.
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Esos huleros no estarían protestando si las que construyeran fueran privadas, parece que están en contra del progreso y el bienestar del pueblo, MEDIOCRES!!!
Esos chairos….
Ya debería de caernos el meteorito