“Tenga piedad”, pide obispa a Donald Trump en su cara

Washington, 22/01/25 (Más / IA).- En el marco del servicio religioso que cierra los actos de toma de posesión presidencial en Estados Unidos, Mariann Edgar Budde, obispa episcopaliana de Washington, lanzó este martes un inesperado y contundente mensaje al presidente Donald Trump, solicitándole compasión hacia los grupos más vulnerables afectados por las políticas de su administración.

Con aplomo y frente a una audiencia que las redes sociales amplificaron a nivel global, Budde pidió al mandatario que tuviera piedad de la gente que tiene miedo ahora. La religiosa detalló que se refería a la comunidad LGTBI+, a los trabajadores migrantes indocumentados, a los refugiados y otros colectivos vulnerables que, según afirmó, están en el punto de mira de las nuevas medidas presidenciales.

En su intervención, la obispa se dirigió directamente a Trump: “Déjeme hacer un último ruego, por favor, señor presidente. Millones [de personas] han depositado su confianza en usted, y como usted mismo dijo ayer a la nación, ha sentido la mano providencial de un Dios amoroso”. La referencia apuntaba al discurso inaugural de Trump, en el que afirmó que una intervención divina lo salvó de un intento de asesinato durante un mitin. Budde concluyó: “En nombre de Dios, le pido que tenga piedad de las personas que tienen miedo ahora”.

La obispa destacó la situación de niños gais, lesbianas y transexuales, afirmando que algunos temen por sus vidas. Esto ocurre tras la firma de una orden ejecutiva por parte de Trump que elimina protecciones contra la discriminación hacia la comunidad LGTBI+ y redefine el reconocimiento de género al sexo masculino o femenino, excluyendo a las personas transgénero.

Budde también abogó por los migrantes indocumentados, quienes enfrentan redadas inminentes y deportaciones masivas prometidas durante la campaña presidencial, y por los refugiados, cuyas esperanzas de asilo han sido truncadas por nuevas restricciones migratorias.

El mensaje de Budde generó diversas reacciones. Mientras Trump y su vicepresidente, J.D. Vance, evitaron el contacto visual durante gran parte del sermón, otros asistentes expresaron apoyo a la religiosa. Al día siguiente, la Diócesis Episcopaliana de Washington recibió flores y mensajes de aliento dirigidos a la obispa, quien ha liderado esta diócesis desde 2011.

Budde, de 65 años, tiene un historial de activismo y defensa de los derechos humanos. En 2020, expresó públicamente su indignación después de que Trump posara con una Biblia frente a la Iglesia de San Juan tras dispersar manifestantes con gases lacrimógenos en la plaza Lafayette. Su postura crítica hacia Trump no es nueva, pero su intervención durante el servicio sorprendió por el contexto solemne y por la audiencia, que incluía a destacados miembros del gobierno.

En una entrevista posterior con la CNN, Budde explicó su intención: “Quería recordarles que las personas que están asustadas en nuestro país son nuestros semejantes. Son miembros de nuestras congregaciones, nuestros amigos, nuestros hijos… Tiene que haber lugar para la compasión”.

Trump, por su parte, no ocultó su descontento. En declaraciones posteriores, calificó el servicio como “poco satisfactorio” y expresó que “podrían hacerlo mucho mejor”.


Descubre más desde Más Información

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Descubre más desde Más Información

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo