TEN CUIDADO CON LO QUE PIDES…


Por Horacio Cárdenas


Este es un dicho, más bien una conseja que es más norteamericano que mexicano, pero que se aplica igualmente bien acá de lo que puede darse allá. Son cosas de la vida, todos los humanos somos más o menos supersticiosos, por eso es por lo que, salvo que sea uno un temerario suicida en potencia que anda tentando a la suerte a la vuelta de cada esquina, uno procura llevársela tranquila, no vaya a ser el demonio.
La frase es ten cuidado con lo que deseas… no vaya a ser que se te cumpla. Y en efecto, tanto está uno neceando con que quiere esto, con que quiere esto, todo para que a la hora en que se lo conceden, resulta que no halla la puerta para deshacerse del compromiso. Todavía recordamos aquella frase de Eliseo Mendoza Berrueto de pin… coahuilenses enredosos, de la que no pocos coligieron que a lo mejor el recientemente fallecido político, no estuvo todo lo a gusto que hubiera él deseado durante su sexenio, por comparación, El Diablo de las Fuentes, u Oscar Flores Tapia, daban la impresión de estar a sus anchas en el poder local, como que eso era lo que deseaban, lo que anduvieron buscando y fueron todo lo felices que un político puede llegar a serlo mientras ejerce el poder, no es el caso de Eliseo, que tuvo sus mejores épocas como parte del gobierno federal y como presidente de la Cámara de Diputados, pero siempre le tiene uno cariño al terruño y de allí que a la hora de las decisiones, viniera a recalar acá.
Viene a cuento la anécdota no solicitada porque Ricardo Mejía Berdeja, subsecretario todavía de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, corre el riesgo de quedarse, como dicen en el beisbol, en bola ocupada, entre segunda y tercera, sin posibilidad ni de robarse la antesala del home, ni de regresarse a la seguridad de la segunda base.
¿De qué estamos hablando?, pues de que el lunes de la semana pasada el presidente se aventó el palomazo de que quiere transferir la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa Nacional, con lo que la Secretaria de Seguridad, de la que al menos nominalmente depende actualmente, se quedaría en el puro esqueleto, sin nada de carnita para darle sustancia. No que ahorita tenga mucho, después de todo como titular de la GN se halla un general del ejército en retiro, el general Bucio, ¿y a quien cree que responda con más atingencia un militar de carrera, a un par de civilones, dicho con todo respeto, o sea ninguno que es el que suelen mostrar los enlistados por la gente de la calle, como son Rosa Icela Rodríguez, periodista metida a mujer de confianza de López Obrador y Ricardo Mejía, grillo escalador como pocos, para quienes seguridad pública no ha sido más que una plataforma de lanzamiento para sus pretensiones política posteriores?
Como lo dijo el presidente en su exposición de motivos (¿y quien dijo que tuviera que darle explicaciones a nadie?) se habrá de reestructurar la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, para dejarla a cargo de la procuración del delito, sea eso lo que sea, el saneamiento de las prisiones, y coordinar acciones para evitar la tortura. Ojo, al menos en el esbozo de la ocurrencia presidencial, no dice la administración de las prisiones, que por sí misma es una mira de oro, y para las otras dizque actividades ya hay áreas específicas en la secretaría de gobernación o comisiones autónomas, como que no viene al caso duplicar funciones o sacarlas de donde están para seguir manteniendo un área de nivel secretaría de estado, para el que ya no se le encuentran funciones, atribuciones ni se le dejan recursos para operarla. Si a Rosa Icela la dejan en la pura osamenta, en espera de una nueva comisión como consentida apagafuegos del presidente, o si la destapa como corcholata presidencial para contender por el gobierno de la ciudad de México ¿qué futuro le espera a Ricardo Mejía Berdeja, subsecretario al que de algunos meses para acá le da la mayor exposición en las conferencias de prensa mañaneras, a lo mejor sustituir a la Vilchis?
Curiosa y coincidentemente, suponiendo que el destino haga las cosas para parecer algo curioso, previo al fin de semana pasado se circularon algunas invitaciones por redes sociales, más bien avisos, de que Ricardo Mejía andaría en Saltillo y Ramos Arizpe presentándose en lo que se dieron en llamar “asambleas vecinales para la prevención del delito”. Conste que no estamos suscritos al canal de Mejía en telegram, somos anticuados, apenas tenemos cuenta de whatsapp, así que no nos llegó directamente, sino porque alguien nos hizo favor de pasarnos el dato.
Nos llamó la atención de entrada que ya no fueran asambleas informativas, al estilo de las que realizan las corcholatas que andan atrás de la nominación de MORENA a la presidencia de la república, y que Berdeja había estado manejando durante los últimos meses, y en las que descaradamente se promocionaba como el mejor posicionado en las encuestas para convertirse en el candidato que pueda vencer al PRI o a la alianza que este forme con el PRD y el PAN. ¿Qué hizo cambiar a Mejía de estrategia?, las malas lenguas dicen que le iba peor en la siguiente asamblea que la anterior, y es que teniendo un pie como candidato y el otro firmemente asentado en la nómina del gobierno federal, con funciones específicas en un ámbito que es el que más cojea la administración de López Obrador, a lo mejor valdría la pena demostrar que comulga con los problemas de la población en el álgido tema de la inseguridad. Puede ser, o a lo mejor es para no acartonarse, o ¿yo qué se?, pero Ricardo tiene mala suerte para elegir sus tácticas.
Para bien o para mal, pero creemos que para bien, Manolo Jiménez adoptó una novedosa estrategia de seguridad pública, a través de la conformación de grupos de Whatsapp, que resultó sorprendentemente efectivo, al grado que según datos del municipio que ya no gobierna, en los tales grupos hay inscritos cerca de noventa mil ciudadanos nada más en Saltillo, más de uno de cada diez, que ya es decir algo, que mediante un mensaje, acompañado de datos del sitio y de preferencia una foto de lo ocurrido o que está ocurriendo, logran una movilización policiaca que no se había visto nunca por acá. Nos tocó estar en una reunión con la gente del ayuntamiento cuando fueron a promover la conformación allá en la colonia, hubo gente del municipio, pero sobre todo un comandante de policía que explicó la mecánica, antes de eso tuvieron que soplarse las quejas de todo el que quiso quejarse, durante tres o más horas, para quedar todos encantados cuando comenzó a funcionar el modelo.
¿Qué anda haciendo Mejía Berdeja?, pues asambleas vecinales para la prevención del delito ¿no es lo mismo que hizo Manolo pero en una proporción mínima, apenas lo que cabe en una media hora, porque tiene que irse a otra colonia u otro municipio a otra reunión de lo mismo?, oiga, acá se hicieron no se cuantos, pero varios cientos de grupos, originalmente uno por colonia o algo así, ¿y Berdeja cree que juntando veinte personas en una colonia para hablar de las mismas vaguedades de costumbre va a ganar adeptos, prosélitos, finalmente votos? Pero bueno, eso quería, organizar comités vecinales de seguridad, pues su patrón, al que le lleva pasteles beisboleros, es a lo que lo está reduciendo, y a atorarle, es eso o es el limbo.


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