La entidad acumula 222 muertes autoinfligidas en 2026 y mantiene una tendencia al alza que no se frena ni revierte; entre 2024 y 2025, la tasa pasó de 8.5 a 9.1 suicidios por cada 100 mil habitantes
Por Leslie Zamora
Saltillo, Coahuila, 02/09/2026 (Más).- Coahuila mantiene una tendencia preocupante en materia de suicidio: durante 2026 se han registrado 222 casos en el estado, de acuerdo con las cifras presentadas por Javier Enrique Martínez Becerra, director general del Instituto de Atención Integral y Desarrollo Humano (Intra), quien advirtió que la incidencia no ha logrado frenarse ni revertirse.
“La tendencia sigue al alza, o sea, no se ha frenado, ni se ha revertido y eso pues es muy preocupante”, señaló Martínez Becerra, al referirse al comportamiento de los suicidios en la entidad.
El dato representa poco más del 70% de los 314 suicidios registrados durante todo 2025, año en el que la cifra también aumentó respecto a los 284 casos contabilizados en 2024. Esto significa que, aunque todavía no es posible determinar si al cierre de 2026 habrá un incremento anual, el acumulado mantiene la preocupación por la evolución del fenómeno.
La tasa estatal también mostró un aumento entre 2024 y 2025, al pasar de 8.5 a 9.1 suicidios por cada 100 mil habitantes, de acuerdo con las estadísticas de defunciones del Inegi.
En Saltillo, Martínez Becerra informó que durante 2026 se han registrado 56 suicidios, además de 143 intentos que no llegaron a consumarse. A nivel estatal, los 222 casos reportados reflejan la dimensión que mantiene el problema, mientras que los intentos representan otra parte de la conducta suicida que requiere atención.
El director de Intra consideró que una de las dificultades para enfrentar esta situación es la falta de coordinación entre las instituciones y sectores involucrados en la prevención. A su juicio, los esfuerzos realizados desde diferentes ámbitos terminan siendo insuficientes cuando no existe una estrategia articulada que permita detectar los casos y responder oportunamente.
Entre los principales obstáculos mencionó también las dificultades para acceder a servicios de salud mental, la falta de espacios para internamiento y la necesidad de mejorar la capacitación de servidores públicos encargados de intervenir ante situaciones de riesgo. Sobre el llamado Código 100, protocolo para la atención de la conducta suicida, señaló que existen casos en los que quienes deben aplicarlo desconocen cómo proceder.
Martínez Becerra sostuvo que la prevención no puede depender únicamente de las autoridades, debido a que el riesgo también puede detectarse en espacios como escuelas, familias, centros laborales, asociaciones civiles y comunidades.
“El gobierno no tiene ojos en todos lados y no tiene manos en todos lados, entonces dejarle esta tarea al gobierno solamente pues sí es un poco egoísta”, expresó.
Respecto a las causas, explicó que el suicidio no responde a un solo factor, sino que se trata de un fenómeno multicausal. Entre las circunstancias que pueden incidir mencionó la violencia, desempleo, problemas económicos, conflictos de pareja, enfermedades, ansiedad, depresión y las condiciones materiales en las que viven las personas.
El ámbito laboral también forma parte de las preocupaciones planteadas por Intra. Martínez Becerra relacionó las exigencias de la actividad industrial con factores de riesgo psicosocial como las cargas de trabajo, los ritmos laborales y las jornadas, particularmente en una entidad cuya economía tiene una fuerte presencia del sector industrial.
En cuanto a los grupos de mayor incidencia, indicó que los hombres de entre 18 y 29 años y de 55 a 69 años concentran algunos de los rangos con mayor número de suicidios consumados. Agregó que, mientras los hombres representan la mayoría de los suicidios consumados, los intentos se presentan con mayor frecuencia entre mujeres.
Ante este panorama, Intra llevará a cabo durante septiembre su novena Jornada para la Prevención del Suicidio, con actividades como caminatas de sensibilización, un cine debate, un conversatorio, una certificación para profesionales y el inicio de un diplomado en suicidología aplicada.
Uno de los proyectos que destacó Martínez Becerra es la creación de una plataforma que permita concentrar información sobre intentos de suicidio y suicidios consumados, con el objetivo de contar con datos actualizados que faciliten la identificación de patrones y factores de riesgo. La intención, explicó, es que una mejor información permita fortalecer las estrategias de prevención y atención en Coahuila.
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