Ciudad de México, 06/11/26 (Más).- El partido Somos anunció que presentará una demanda por daño moral y difamación contra la presidenta Claudia Sheinbaum y la secretaria de Anticorrupción y Buen Gobierno, Raquel Buenrostro, después de que el gobierno federal vinculó a uno de sus militantes con una presunta red de empresas que obtuvo contratos millonarios del Instituto Nacional Electoral (INE) durante más de dos décadas.
La mandataria rechazó los cuestionamientos y sostuvo que las declaraciones oficiales están respaldadas por información documentada.
De acuerdo con información publicada por Infobae, Sheinbaum respondió este viernes al anuncio de la organización política durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, donde defendió la investigación presentada un día antes sobre las contrataciones electorales.
“Nosotros solo dijimos los hechos”, afirmó, al reiterar sus señalamientos sobre las irregularidades que presuntamente se desarrollaron durante distintas administraciones del organismo electoral.
La controversia comenzó el jueves 5 de noviembre, cuando Buenrostro presentó una investigación sobre una red de empresas relacionadas con los hermanos José Alfredo y Raymundo Hernández Casillas, quienes durante más de 20 años participaron en el suministro de materiales electorales.
Según la exposición gubernamental, las compañías habrían operado mediante esquemas de concentración de contratos y posibles prácticas irregulares que ahora son objeto de revisión.
Uno de los nombres mencionados en la investigación fue Juan Carlos Padilla Aguilar, exfuncionario de la Secretaría de Gobernación y actual militante de Somos, identificado como antiguo superior jerárquico de los hermanos Hernández Casillas durante su paso por la administración pública federal.
Esta relación laboral fue utilizada por las autoridades para reconstruir los antecedentes profesionales de quienes posteriormente se convirtieron en empresarios proveedores de organismos electorales.
La investigación señaló que José Alfredo Hernández Casillas trabajó como secretario particular de Padilla Aguilar en el Registro Nacional de Población e Identificación Personal, mientras que su hermano Raymundo ocupó funciones en el área de Recursos Financieros y Materiales. En 1989, cuando Padilla asumió la Secretaría General del Centro de Investigación y Seguridad Nacional, ambos volvieron a desempeñar cargos dentro de la estructura administrativa bajo su responsabilidad.
Tras la presentación de estos antecedentes, Somos difundió un comunicado en el que rechazó cualquier participación en las presuntas irregularidades y anunció acciones legales contra Sheinbaum y Buenrostro.
La organización sostuvo que las funcionarias buscan involucrar injustificadamente a su partido en acontecimientos relacionados con contrataciones realizadas durante administraciones anteriores.
El partido acusó al gobierno federal de intentar convertirlo en un chivo expiatorio frente a la crisis que, desde su perspectiva, atraviesa actualmente el INE. Argumentó que los vínculos laborales mencionados por las autoridades se remontan a varias décadas y que no existen elementos suficientes para responsabilizar a la organización política por las actividades empresariales que posteriormente desarrollaron los hermanos Hernández Casillas.
En su posicionamiento, Somos también cuestionó la actuación de la exconsejera presidenta del INE, Guadalupe Taddei, a quien atribuyó parte de las tensiones internas del instituto. Además, criticó el procedimiento legislativo que permitió su designación mediante insaculación, después de que no se alcanzaron los acuerdos necesarios en la Cámara de Diputados.
“Hoy, México no tiene un árbitro en quien confiar”, expresó la organización al advertir sobre las posibles consecuencias de la situación institucional para los próximos procesos electorales. Asimismo, propuso establecer una mesa de diálogo con otras fuerzas opositoras para revisar las etapas pendientes del proceso electoral y definir una postura conjunta ante las controversias que enfrenta el organismo.
Por su parte, Juan Carlos Padilla Aguilar reconoció que mantuvo una relación laboral con Alfredo Hernández Casillas, pero rechazó cualquier vinculación con las empresas investigadas. Explicó que en agosto de 1980 fue nombrado director general del Registro Nacional de Población de la Secretaría de Gobernación y que entonces integró un equipo de jóvenes profesionistas para colaborar en esa dependencia.
El exfuncionario relató que solicitó recomendaciones a un profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México para incorporar personal a su equipo de trabajo.
“Fue así como conocí a Alfredo Hernández Casillas”, explicó, al precisar que el entonces colaborador desempeñó satisfactoriamente sus responsabilidades durante el periodo en que trabajaron juntos.
Padilla Aguilar sostuvo que su relación profesional con Hernández Casillas se prolongó durante poco más de una década y concluyó en septiembre de 1993, cuando terminó la administración estatal en la que participaba. Aseguró que desde entonces no volvió a mantener comunicación con su antiguo colaborador.
“Desde hace más de 30 años, no volví a tener ningún tipo de contacto con esa persona”, afirmó el militante de Somos, quien también negó haber tenido conocimiento de las actividades empresariales que Hernández Casillas desarrolló después de abandonar el servicio público.
“No tengo ninguna información, posterior a esas fechas, de cuándo, cómo, ni con quién haya organizado sus empresas”, señaló Padilla Aguilar, al insistir en que resulta improcedente relacionarlo con operaciones comerciales realizadas décadas después de concluir su vínculo laboral.
El exfuncionario calificó como un despropósito que se pretenda utilizar aquella relación profesional para involucrarlo en la investigación y sostuvo que los señalamientos tienen como propósito afectar políticamente a Somos, organización que busca consolidarse como una alternativa de oposición al gobierno de Morena.
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