Culiacán, Sinaloa, 25/08/26 (Más).- Con una trayectoria construida entre la academia, el activismo social, la administración pública y el Poder Legislativo, Graciela Domínguez Nava fue designada gobernadora interina de Sinaloa por el Congreso estatal, luego de la segunda solicitud de licencia presentada por Rubén Rocha Moya.
La nueva mandataria, socióloga de formación y con antecedentes en movimientos de defensa de pescadores, desplazados y familias afectadas por problemas de vivienda, asumirá el gobierno en medio de una crisis política y de seguridad que ha colocado al estado bajo atención nacional.

De acuerdo con información publicada por Infobae, la designación de Domínguez Nava se produjo después de varios días de incertidumbre política derivados del breve regreso de Rocha Moya a la gubernatura, tras permanecer separado del cargo durante 112 días; su retorno provocó cuestionamientos dentro de Morena y del gobierno federal, por lo que el mandatario volvió a solicitar una licencia temporal con carácter indefinido, abriendo el proceso para que el Congreso local nombrara a quien quedará al frente del Ejecutivo estatal.
Domínguez Nava nació el 18 de febrero de 1976 y cursó la licenciatura en Sociología en la Universidad Autónoma de Sinaloa, institución en la que también participó como consejera estudiantil universitaria. Su perfil profesional incluye además experiencia como docente y como subdirectora de Vinculación en la Universidad Tecnológica de Escuinapa, actividades que desarrolló antes de consolidar una carrera política que la llevaría posteriormente al Congreso estatal, al gabinete sinaloense y a la Cámara de Diputados.
Antes de ocupar cargos de elección popular, la ahora gobernadora interina tuvo presencia en distintas causas sociales: participó en la defensa de pescadores sinaloenses, en acciones relacionadas con la protección del patrimonio familiar de derechohabientes del Infonavit y en el acompañamiento de comunidades desplazadas por la construcción de la presa Picachos. Parte de esa experiencia quedó documentada en el libro “Picachos: Los Caminos del Desarraigo y la Resistencia”, enfocado en las consecuencias sociales del proyecto y en la organización de los afectados.
Su trayectoria partidista comenzó en 1999 en el Partido de la Revolución Democrática (PRD), donde ocupó responsabilidades como consejera estatal y delegada nacional, además de participar como candidata suplente al Senado de la República e integrante del comité municipal del partido en Culiacán; entre 2004 y 2007 se desempeñó en el área de Comunicación y Vinculación Social de la fracción parlamentaria perredista en la LVIII Legislatura del Congreso de Sinaloa.



En 2007 llegó por primera vez al Congreso estatal como diputada etapa en la que coordinó el grupo parlamentario del PRD; posteriormente, entre 2011 y 2012, fue responsable de la Unidad de Atención a los Afectados de la Presa Picachos en el Ayuntamiento de Mazatlán. En 2013 dejó las filas del perredismo y se incorporó a Morena, organización con la que continuó desarrollando su carrera política.
Cinco años después regresó al Poder Legislativo de Sinaloa como diputada en el periodo 2018-2021, etapa en la que presidió la Junta de Coordinación Política y la Comisión de Fiscalización, además de asumir la coordinación del grupo parlamentario de Morena, responsabilidades que la colocaron entre las principales figuras de su partido en el Congreso local.
Al comenzar el gobierno de Rubén Rocha Moya, el 1 de noviembre de 2021, Domínguez Nava fue nombrada secretaria de Educación Pública y Cultura de Sinaloa; permaneció en esa responsabilidad hasta el 23 de febrero de 2024, cuando dejó el gabinete para competir por una diputación federal. En las elecciones de ese año obtuvo el Distrito 1 de Sinaloa con 71.24 por ciento de los votos, el porcentaje más alto entre los candidatos sinaloenses en esa elección, frente al 21.17 por ciento alcanzado por el candidato opositor Juan Alfonso Mejía López.
Ya en la LXVI Legislatura de la Cámara de Diputados, instalada el 1 de septiembre de 2024, se incorporó como secretaria de la Comisión de Transparencia y Anticorrupción y como integrante de las comisiones de Educación y de Pesca. En junio de 2026 solicitó licencia indefinida para participar en el proceso interno de Morena rumbo a la candidatura por la gubernatura de Sinaloa en 2027, dentro de un grupo de 13 perfiles registrados por el partido.
Entre las figuras que participaban en ese proceso se encontraban también la senadora con licencia Imelda Castro Castro, la diputada con licencia María Teresa Guerra Ochoa, la alcaldesa de Mazatlán con licencia Estrella Palacios Domínguez y el diputado federal con licencia Jesús Ibarra Ramos. Morena tenía previsto realizar durante agosto una encuesta telefónica para reducir la lista a seis finalistas y efectuar la definición formal durante la primera semana de septiembre, pero la crisis generada por la nueva salida de Rocha Moya modificó de manera abrupta el escenario político.
Rocha Moya había solicitado inicialmente licencia el 1 de mayo, después de que surgieran en Estados Unidos señalamientos en su contra por presuntos vínculos con el crimen organizado. Luego de permanecer 112 días fuera del cargo, anunció su regreso el 22 de agosto y sostuvo: “Regreso al ejercicio de mi responsabilidad como gobernador de Sinaloa con la frente limpia y en alto, y con la fuerza de la verdad de nuestro lado”. También afirmó que “no existen los mínimos elementos de prueba” para relacionarlo con alguna conducta penal.
El regreso del gobernador provocó una reacción inmediata dentro del oficialismo. La Secretaría de Gobernación señaló que se trataba de una determinación de carácter personal, mientras la presidenta Claudia Sheinbaum indicó que se había enterado del retorno por las redes sociales del propio mandatario.
Morena informó, asimismo, que su dirigencia no había tenido conocimiento previo de la decisión y el coordinador de los diputados federales del partido, Ricardo Monreal, pidió públicamente a Rocha reconsiderar su regreso.
La presión política desembocó en una segunda solicitud de licencia presentada el 23 de agosto. Rocha Moya pidió nuevamente separarse del cargo por tiempo indefinido y el Congreso estatal aprobó su petición por unanimidad.
La elección de la persona que asumiría el Ejecutivo estatal también estuvo rodeada de incertidumbre. El Congreso había convocado inicialmente a una sesión extraordinaria para el lunes 24 de agosto a las 8:00 horas, pero la reunión fue suspendida sin explicación oficial. Durante esa jornada circularon como posibles aspirantes los nombres de Graciela Domínguez Nava, Jesús Ibarra Ramos y el exsecretario federal de Agricultura Julio Berdegué Sacristán, hasta que el consenso legislativo terminó por favorecer a la exsecretaria de Educación.

Tras su designación, Domínguez Nava recibió el respaldo de la presidenta de México, quien explicó que no la conocía personalmente, pero la describió como una mujer honesta y expresó disposición para colaborar con su administración. “No sabía, me estoy enterando en este momento que la eligieron a ella como gobernadora interina. Y pues apoyarla en lo que necesite por el bien del pueblo de Sinaloa y pues que cierre bien este periodo hasta el mes que le corresponda y trabaje por la paz, la seguridad y el bienestar del pueblo de Sinaloa”, expresó Sheinbaum.
La llegada de Graciela Domínguez Nava coloca así al frente del gobierno sinaloense a una política con experiencia legislativa, administrativa y partidista, pero también con antecedentes en la organización comunitaria y la defensa de sectores afectados por conflictos sociales. Su administración interina comienza en un momento especialmente complejo, marcado por la salida de Rocha Moya, las investigaciones que rodean al exmandatario y el desafío de recuperar estabilidad política mientras persisten las exigencias de seguridad y pacificación en Sinaloa.
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