Ciudad de México, 03/01/2025 (Más / IA).- La controversia entre el Gobierno de México y The New York Times (NYT) continúa escalando tras el reportaje publicado por el medio estadounidense sobre la supuesta producción de fentanilo en un laboratorio clandestino del Cártel de Sinaloa, ubicado en Culiacán.
Mientras el Gobierno Federal descalifica las afirmaciones del artículo, el NYT ha reiterado su respaldo a la investigación de sus periodistas, quienes, según el medio, realizaron el trabajo con gran riesgo personal.
“El papel del periodismo independiente es documentar el mundo tal como es, sacando la verdad a la luz en beneficio del público en todas partes”, expresó el NYT a través de sus redes sociales, defendiendo la veracidad de su reportaje titulado ‘Así es un laboratorio de fentanilo del Cártel de Sinaloa’.
El material periodístico detalla, con imágenes incluidas, un presunto laboratorio donde se produce fentanilo en condiciones rudimentarias. Según el NYT, los “cocineros” del cártel usaban cubrebocas quirúrgicos en lugar de equipos especializados debido a la urgencia de restablecer el proceso tras un operativo militar.
Sin embargo, el gobierno encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum ha rechazado el reportaje, señalando inconsistencias en las descripciones y las imágenes presentadas. Durante la conferencia matutina del 2 de enero, la mandataria federal, acompañada por Alejandro Svarch Pérez, director general del IMSS-Bienestar, y la teniente Juana Peñaloza de la Secretaría de Marina (Semar), desestimó las afirmaciones del NYT.
Svarch Pérez explicó que la síntesis de fentanilo requiere instalaciones profesionales con ventilación adecuada y equipo especializado. Además, aseguró que una exposición sin protección adecuada a una cantidad mínima de fentanilo sería letal en segundos. “Si hubiera sido fentanilo lo que estuvieran produciendo, el operador hubiera durado 30 segundos y hubiera caído fulminado por los vapores”, indicó.
Por su parte, la teniente Juana Peñaloza subrayó que las condiciones mostradas en las fotografías del reportaje no corresponden con las requeridas para este tipo de actividades. “Para realizar estas actividades se necesita equipo más desarrollado, no solo una bandana”, dijo, refiriéndose a las imágenes donde los presuntos miembros del cártel utilizan utensilios y protecciones básicas.
En respuesta, Sheinbaum Pardo calificó las fotografías como “poco creíbles” y pidió a los medios de comunicación mantener un compromiso con la verdad. Durante la misma conferencia, compartió videos donde se observa a policías estadounidenses intoxicados por contacto con fentanilo. En uno de los casos, un oficial de Oklahoma sufrió una sobredosis mientras manipulaba evidencia con guantes protectores, sobreviviendo gracias a la administración de Narcan.

El NYT, por su parte, reafirmó la validez de su investigación. “La síntesis de fentanilo ilícito en México bajo condiciones improvisadas similares a las vistas por el Times está bien establecida”, publicó el medio el 2 de enero, insistiendo en la credibilidad de su trabajo.
El debate en torno a este reportaje refleja la creciente tensión entre el Gobierno de México y los medios internacionales, en un contexto donde la producción y el tráfico de opioides como el fentanilo se mantienen como temas críticos en la relación bilateral con Estados Unidos.