El presidente advierte que su país intervendrá contra el narcotráfico mexicano para contener el flujo de drogas. Después de atacar embarcaciones presuntamente con drogas, ahora van por estrategia terrestre
Washington, D.C., 06/05/26 (Más).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este miércoles que su gobierno actuará directamente contra el tráfico de drogas si México no logra contener el flujo de narcóticos hacia territorio estadounidense.
Durante un evento realizado en la Casa Blanca, el mandatario republicano afirmó que, aunque puedan surgir inconformidades de representantes mexicanos, Washington está dispuesto a intervenir para frenar a los grupos criminales vinculados al narcotráfico.
De acuerdo con información publicada por Animal Político, las declaraciones de Trump se producen en medio de una creciente presión del gobierno estadounidense hacia autoridades mexicanas por presuntos vínculos de funcionarios con organizaciones criminales, particularmente con el Cártel de Sinaloa. En ese contexto, recientemente fue solicitada la detención provisional con fines de extradición del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
Durante su mensaje, Trump defendió las operaciones emprendidas por autoridades estadounidenses en el Caribe para interceptar embarcaciones presuntamente utilizadas para transportar drogas.
El mandatario estadounidense sostuvo que las acciones marítimas han logrado disminuir de manera considerable el tráfico ilegal por esa vía y aseguró que ahora su administración se concentra en una estrategia terrestre.
“El tráfico de drogas por mar se ha reducido en un 97 por ciento y ahora hemos puesto en marcha la operación terrestre, lo cual es mucho más fácil. Escucharás algunas quejas de ciertas personas, como representantes de México y otros lugares, pero si ellos no van a hacer el trabajo, lo haremos nosotros”, declaró desde la Casa Blanca.
Las operaciones impulsadas por Washington en el Caribe han sido cuestionadas por organizaciones defensoras de derechos humanos, que consideran ilegales algunos de los ataques efectuados contra embarcaciones sospechosas de trasladar drogas. Diversos organismos han señalado que esas acciones podrían constituir ejecuciones extrajudiciales, debido al uso de fuerza letal en alta mar sin procesos judiciales previos.
Pese a las críticas, Trump justificó la estrategia argumentando que el narcotráfico provoca miles de muertes y destruye familias estadounidenses.
“Miras esos barcos y te sientes terrible por una cosa: 25 mil personas mueren solo por un par de esos barcos. Piénsalo, por las drogas, familias arruinadas, arruinado todo, y cuando ves eso (los ataques) dices: ‘Muchas gracias’”, expresó durante el evento conmemorativo para honrar a militares caídos.
En paralelo, el presidente estadounidense firmó una nueva estrategia nacional contra el terrorismo, en la que incluyó a los cárteles del narcotráfico como amenazas directas para la seguridad de Estados Unidos. El documento establece que no se permitirá que organizaciones criminales o gobiernos que las respalden operen con impunidad contra ciudadanos estadounidenses.
Trump afirmó que la nueva política representa un retorno al sentido común y a la paz a través de la fuerza, y reiteró su postura de endurecer las acciones contra grupos considerados enemigos de Estados Unidos.
“No se permitirá que terroristas de ningún tipo encuentren refugio aquí en nuestro país ni que nos ataquen desde el extranjero”, señaló el mandatario republicano. Asimismo, recordó una declaración emitida al inicio de su administración: “Si haces daño a los estadounidenses, o planeas hacerles daño, ‘te encontraremos y te mataremos‘”.
Intervendrán si los gobiernos son cómplices del crimen
De acuerdo con la denominada Estrategia Antiterrorista 2026, Estados Unidos advirtió que está dispuesto a actuar contra el crimen organizado cuando los gobiernos sean incapaces de combatirlo o cuando existan indicios de complicidad con estructuras criminales.
El documento plantea una línea más dura frente a los cárteles y organizaciones transnacionales, al considerar que el avance del crimen no solo representa un problema de seguridad pública, sino una amenaza directa a la estabilidad regional y a los intereses estadounidenses.
La advertencia apunta especialmente a aquellos gobiernos que, por omisión, corrupción o protección política, permitan que grupos criminales operen con libertad en sus territorios. Bajo esa lógica, Washington sostiene que tolerar al crimen organizado equivale a facilitar su expansión.
La estrategia señala que las organizaciones criminales han dejado de ser únicamente redes dedicadas al tráfico de drogas, armas o personas, para convertirse en estructuras con capacidad de corromper instituciones, controlar territorios y condicionar decisiones públicas.
El documento también endurece el lenguaje frente a autoridades locales o nacionales que puedan estar coludidas con grupos delictivos. La postura estadounidense parte de la premisa de que cuando un gobierno no combate al crimen, debe investigarse si existe incapacidad real o complicidad.
La Estrategia Antiterrorista 2026 coloca a los cárteles dentro de una agenda de seguridad ampliada, en la que el narcotráfico, el lavado de dinero, la corrupción y la violencia política son vistos como piezas de un mismo fenómeno.
Para América Latina, el mensaje tiene implicaciones directas, pues varios países enfrentan presencia creciente de organizaciones criminales con redes internacionales. En el caso de México, la advertencia ocurre en medio de tensiones por el combate a los cárteles y por señalamientos de presuntos vínculos entre autoridades y grupos del narcotráfico.
La posición de Washington abre un nuevo capítulo en la relación regional, al dejar claro que Estados Unidos exigirá acciones verificables contra el crimen organizado y que no considerará neutral la pasividad de los gobiernos frente a estructuras criminales enquistadas en el poder.
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