Ciudad de México, 23/10/26 (Más).- La presidenta Claudia Sheinbaum pidió realizar las auditorías necesarias al Instituto Nacional Electoral (INE) para esclarecer presuntas irregularidades en la asignación de contratos y posibles actos de corrupción relacionados con colaboradores cercanos a Guadalupe Taddei Zavala, aunque evitó exigir la renuncia de la consejera presidenta del organismo.
De acuerdo con información publicada por Forbes, la mandataria federal consideró indispensable investigar los señalamientos sobre contratos de materiales electorales y garantizar la transparencia en el manejo de los recursos del instituto, particularmente ante la proximidad de las elecciones de 2027; sin embargo, dejó en manos de Taddei cualquier decisión relacionada con su permanencia en el cargo.
“Entonces, pues, deben hacerse las auditorías que se tengan que hacer, pero no debe haber ninguna sombra de corrupción en ningún lado del país. En ningún lado. Y tampoco debe haberla en el Instituto Nacional Electoral”, declaró Sheinbaum al ser cuestionada sobre las denuncias.
Respecto a la posibilidad de que la titular del INE abandone su responsabilidad, la presidenta respondió que eso depende de ella, al señalar que las revisiones deben realizarse independientemente de las decisiones personales que adopten los funcionarios involucrados.
Los cuestionamientos contra Taddei surgieron a partir de presuntas irregularidades relacionadas con personal de su confianza y proveedores del organismo electoral; entre los casos señalados se encuentran dos de sus choferes, quienes habrían recibido salarios elevados, además de que uno de ellos presuntamente representaba a una empresa contratista del instituto.
También se denunció una supuesta relación cercana entre la consejera presidenta y José Alfredo Hernández, empresario proveedor del INE que, según información publicada por el diario Reforma, es investigado por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) debido a posibles irregularidades.
Ante estos señalamientos, Sheinbaum insistió en la necesidad de que se esclarezcan las operaciones cuestionadas y se haga pública toda la información correspondiente, para evitar dudas sobre la actuación de una institución encargada de organizar los procesos electorales del país.
“Yo creo que tiene que aclararse, transparentarse absolutamente todo y que no debe haber ninguna sombra, ningún sesgo, nada, ninguna sospecha de que hay corrupción en ninguna institución y menos en el INE”, sostuvo la mandataria.
La presidenta también consideró que la actual controversia no debe confundirse con las movilizaciones realizadas años atrás en defensa del organismo electoral, pues señaló que ahora se trata de garantizar su funcionamiento y la transparencia de sus decisiones.
“No es la defensa que se hizo del pasado. Cuando salieron las marchas del INE no se toca, que en realidad defendían intereses propios. No se trata de eso, pero entre todas y todos tenemos que cuidar al Instituto Nacional Electoral”, expresó.
Por su parte, Guadalupe Taddei rechazó haber favorecido a determinadas empresas mediante la asignación de contratos y aseguró que las compañías mencionadas en las denuncias mantenían relaciones comerciales con el INE desde antes de que asumiera la presidencia del organismo, en abril de 2023.
La consejera presidenta manifestó su disposición a proporcionar información sobre sus cuentas al Órgano Interno de Control del instituto e invitó a la Auditoría Superior de la Federación a revisar las operaciones cuestionadas, con el propósito de esclarecer las acusaciones.
No obstante, descartó presentar su renuncia y aseguró que continuará desempeñando sus funciones pese a las críticas. “No vamos a claudicar ante presiones, descalificaciones ni ataques”, declaró, al rechazar también abandonar sus responsabilidades para involucrarse en confrontaciones personales.
Las denuncias provocaron reacciones entre representantes de partidos de oposición. Integrantes del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y de Somos solicitaron la salida de Taddei, mientras que el Partido Acción Nacional (PAN) planteó que, al menos, solicite una licencia temporal mientras se esclarecen los señalamientos.
Taddei sostuvo que los cuestionamientos sobre su imparcialidad, presentes desde su designación, forman parte de una estrategia para debilitar a la autoridad electoral, por lo que reiteró su intención de mantenerse al frente del instituto.
La controversia ocurre mientras el INE avanza en los preparativos de las elecciones de 2027, cuando se renovarán cargos de representación popular, entre ellos diputaciones federales, gubernaturas, presidencias municipales y legislaturas locales. En este contexto, Sheinbaum insistió en que las acusaciones deben investigarse y transparentarse, pero sin pronunciarse a favor de la salida de Taddei. La consejera presidenta, por su parte, mantiene su negativa a renunciar y sostiene que las revisiones permitirán aclarar las dudas sobre los contratos cuestionados.
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