Ciudad de México, 27/10/26 (Más).- La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que su gobierno mantendrá abiertas las mesas de diálogo con las organizaciones transportistas para atender sus demandas, pero advirtió que no permitirá la conservación de privilegios fiscales que benefician a un grupo reducido de empresas del sector, particularmente mediante deducciones que representan más de 5 mil millones de pesos.
De acuerdo con información publicada por Animal Político, durante su conferencia matutina de este martes la mandataria señaló que las movilizaciones registradas en distintas carreteras del país no representan a la totalidad de los transportistas, sino a una parte del gremio. Sostuvo que las autoridades federales han mantenido reuniones con sus representantes para revisar las inconformidades relacionadas con seguridad, infraestructura y condiciones fiscales.
Sheinbaum explicó que uno de los principales puntos de discusión corresponde a las deducciones fiscales por el pago de casetas, pues algunas empresas aplicaban beneficios equivalentes a por lo menos el doble de lo que efectivamente gastaban en peajes. Esta situación, indicó, generaba ventajas para un número limitado de compañías y representaba recursos millonarios.
“Está el dialogo, lo que no se puede hacer es la defensa de privilegios, lo que se hizo es que hay un grupo pequeño deduciendo cuando menos dos veces lo que pagan en las casetas y eso representa solo para un sector muy pequeño más de 5 mil millones de pesos”, apuntó la presidenta.
La mandataria recordó que durante la administración de Andrés Manuel López Obrador se estableció un límite de 300 millones de pesos para estas deducciones, mientras que en el actual gobierno el monto se redujo a 250 millones. Defendió estas modificaciones como parte de las medidas para evitar beneficios fiscales excesivos, aunque reiteró que las autoridades están dispuestas a revisar las demás demandas de las organizaciones.
En relación con las protestas, Sheinbaum cuestionó que un grupo de integrantes de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar) decidiera realizar bloqueos carreteros cuando, según afirmó, existían canales de comunicación abiertos desde días anteriores.
Precisó que en las conversaciones han participado representantes de la Secretaría de Hacienda, el comandante de la Guardia Nacional y el presidente de la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos (Concamin).
La presidenta también expresó extrañeza por una reunión que integrantes del sector transportista sostuvieron con el dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro Moreno, tres días antes de sus declaraciones. Aunque no presentó esa coincidencia como prueba de una motivación política, destacó la proximidad del encuentro con las movilizaciones.
“Yo sólo doy los hechos. Está abierta la mesa de dialogo desde hace días, incluso con presidente de Concamin y todas las organizaciones de transportistas. Llama la atención de este grupo de la Canacar cuando la mesa está abierta y llama la atención que hace tres días se reunieron con presidente del PRI”, manifestó.
Las movilizaciones fueron convocadas por la Canacar, cuyo presidente nacional, Augusto Ramos Melo, ha señalado que las protestas responden a la falta de soluciones a los problemas que enfrenta el transporte de carga. Entre las principales exigencias del gremio se encuentran medidas para combatir la inseguridad en las carreteras, prevenir agresiones contra operadores y mejorar las condiciones para el traslado de mercancías.
Los transportistas también han solicitado atención al deterioro de la infraestructura carretera, la revisión de tarifas de peaje y estímulos fiscales, así como soluciones frente al transporte irregular, presuntos abusos de autoridad y dificultades operativas que incrementan los costos de las empresas.
Las protestas se extendieron a por lo menos 19 estados del país, donde integrantes del sector bloquearon carreteras principales para exigir respuestas del Gobierno Federal. Las interrupciones afectaron la circulación en distintas vías utilizadas para el transporte de personas y mercancías.
Ante este escenario, la Secretaría de Gobernación acordó establecer mesas de trabajo con las organizaciones para analizar sus planteamientos y buscar alternativas de solución. El mecanismo permitirá revisar por separado los asuntos de seguridad carretera, infraestructura, fiscalidad y condiciones de operación, con la participación de las autoridades competentes.
Sheinbaum insistió en que el diálogo seguirá disponible para los transportistas, aunque estableció una diferencia entre atender las necesidades del sector y mantener beneficios fiscales que su administración considera injustificados. Con ello, el Gobierno Federal busca avanzar en la negociación de las demandas sin revertir las restricciones aplicadas a las deducciones de las empresas de mayor tamaño.
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