Con datos a agosto, la actividad industrial de Coahuila cayó -7.5% anual debido principalmente a la crisis de la manufactura. Hay una alta dependencia del sector manufacturero a factores externos
Por Juan Rocha
Saltillo, Coahuila, 10/12/2025 (Más).- Coahuila se enfrenta a un desafío económico de grandes proporciones: el Indicador Mensual de la Actividad Industrial (IMAI) del Inegi, con cifras a agosto de 2025, revela que el estado registró una caída anual del -7.5% en su actividad industrial. Esta contracción es 2.2 veces mayor que el promedio nacional, que fue de -3.3%.
El dato confirma que la crisis de empleo y la baja en las ventas de bienes duraderos, reportadas recientemente, tienen raíces profundas en la estructura productiva de la entidad.
La actividad industrial en su conjunto presentó una variación de -7.5%, lo que subraya que la alta dependencia de Coahuila en la manufactura la hace particularmente vulnerable a los ciclos económicos de Estados Unidos y a los problemas de financiamiento interno.
Con una contribución negativa de -0.45 puntos porcentuales, Coahuila fue el segundo estado que más aportó a la caída nacional, sólo por detrás de Campeche, cuya contracción se debió principalmente al sector petrolero.
Cada subsector tuvo un diferente desempeño en el periodo reportado por el Inegi.
El sector manufacturero, pilar de la economía coahuilense y principal fuente de exportaciones –especialmente en las ramas automotriz y metalmecánica–, fue el principal lastre.
La caída del -9.0% en la producción manufacturera explica casi por completo la contracción industrial del estado, reflejando el estancamiento en las inversiones y la menor demanda de vehículos ligeros y pesados. Este dato se correlaciona directamente con la pérdida de miles de empleos en la industria de la transformación.
La generación, transmisión y distribución de energía eléctrica tuvo una variación de -0.5% en la entidad, lo que indica que este sector permaneció prácticamente estancado, contribuyendo de manera marginal a la contracción total de la actividad industrial.
El sector minero, aunque históricamente volátil, mostró una disminución moderada de -2.5%. Sin embargo, debido a su menor peso relativo en la economía estatal, su impacto en el resultado global fue mínimo.
El único sector que mostró resiliencia y un crecimiento significativo fue la industria de la construcción. El aumento del 4.9% en su valor de producción, impulsado por obra pública e inversión privada en parques industriales y desarrollos inmobiliarios, actuó como un amortiguador económico parcial.

No obstante, su contribución positiva –de 0.18 puntos porcentuales– resultó completamente insuficiente para compensar el desplome de las manufacturas, que aportaron una caída de -0.70 puntos.
El informe del Inegi confirma que la salud económica de Coahuila está intrínsecamente ligada al sector automotriz y de exportación. A pesar de los esfuerzos por diversificar el crecimiento mediante inversiones en construcción, la magnitud de la desaceleración manufacturera es tal que arrastra al estado hacia tasas de contracción superiores al promedio nacional. El reto inmediato es revertir la tendencia negativa en la industria de la transformación para evitar un mayor impacto en el empleo formal.
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