Ciudad de México, 23/04/26 (Más).- México se prepara para una temporada de huracanes 2026 que podría golpear con mayor fuerza en el Pacífico, impulsada por la probable formación de El Niño durante el verano, un fenómeno que eleva la temperatura de las aguas superficiales y favorece el desarrollo de ciclones más intensos en esa región.
De acuerdo con información publicada por El País, el pronóstico de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) anticipa una actividad por encima del promedio en el Pacífico y cercana o incluso por debajo de la media histórica en el Atlántico, en un periodo que oficialmente se extiende de mayo a noviembre.
La temporada en el Pacífico inicia estadísticamente el 15 de mayo, mientras que en el Atlántico arranca el 1 de junio. En ambos litorales, las condiciones para la formación de ciclones tropicales suelen mantenerse durante cerca de seis meses, por lo que el 30 de noviembre se considera el cierre del ciclo.
La mayor atención de especialistas y autoridades está puesta en el Pacífico, donde el calentamiento del mar asociado a El Niño puede convertirse en un factor decisivo para la aparición de huracanes de mayor potencia.
La meteoróloga tropical del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM, Christian Domínguez, advirtió que es necesario poner el ojo y reforzar el monitoreo en la costa del Pacífico: “Tenemos señales de que podrían producirse huracanes más intensos”.
El antecedente reciente refuerza esa alerta. Los únicos dos huracanes de categoría 5 que han impactado el Pacífico mexicano, Patricia en 2015 y Otis en 2023, se formaron en años con presencia de El Niño. Además, el registro histórico muestra que México recibe en promedio 5.4 ciclones por año, con mayor incidencia precisamente en el Pacífico.
Para este 2026, la Conagua estima de 18 a 21 ciclones tropicales en el Pacífico. De ellos, entre nueve y diez serían tormentas tropicales, de cinco a seis alcanzarían categoría 1 o 2, y entre cuatro y cinco podrían convertirse en huracanes mayores, es decir, de categorías 3, 4 o 5.
En el Atlántico, el escenario luce menos activo. El pronóstico oficial prevé entre 11 y 15 ciclones tropicales, de los cuales entre siete y ocho serían tormentas tropicales, de tres a cinco evolucionarían a huracanes de baja intensidad y entre uno y dos podrían alcanzar la categoría de huracán mayor.
Los ciclones tropicales se clasifican según la intensidad de sus vientos. Una depresión tropical presenta vientos de 45 a 62 kilómetros por hora; una tormenta tropical, de 63 a 119; y a partir de 120 kilómetros por hora se considera huracán. A su vez, los huracanes se dividen en cinco categorías en la escala Saffir-Simpson, hasta llegar a la categoría 5, que corresponde a vientos superiores a 249 kilómetros por hora.
Luego de un 2025 por debajo del promedio, cuando sólo dos ciclones tocaron tierra en México, uno en cada litoral, la nueva temporada perfila un panorama más intenso, sobre todo para los estados del Pacífico, donde el monitoreo y la prevención volverán a ser clave ante la posibilidad de sistemas más destructivos.
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