Ciudad de México, 09/02/26 (Más).- El repunte de casos de sarampión en México ha encendido las alarmas sanitarias, según informó la Secretaría de Salud, que ha reportado más de 7 mil casos y 27 decesos durante los primeros dos meses de 2026.
El brote ha afectado principalmente a menores de edad y personas con sistemas inmunitarios debilitados, poniendo en riesgo la contención de enfermedades prevenibles.
El epidemiólogo Pablo Francisco Olivia Sánchez, en entrevista con Semanario UAM, explicó que el aumento en los casos de sarampión es resultado de una disminución progresiva en las coberturas de vacunación.
Según el especialista, México interrumpió la transmisión autóctona del virus en 1995, pero la caída de la cobertura vacunal, que actualmente ronda el 71%, amenaza con restablecer las cadenas de transmisión viral.
“Antes de los años noventa, México alcanzaba coberturas cercanas al 95% con esquemas completos de vacunación; ahora, según encuestas nacionales, rondan el 71%, muy por debajo del umbral necesario para considerar una enfermedad bajo control”, destacó Olivia Sánchez.
El sarampión es una de las enfermedades más contagiosas, y según el epidemiólogo, un solo caso puede generar entre 12 y 18 contagios en personas susceptibles.
Esta elevada transmisibilidad hace indispensable mantener altos porcentajes de inmunización para evitar la propagación del virus.
“Cuando no se alcanza la inmunidad de grupo, el virus encuentra condiciones ideales para propagarse, y eso es lo que estamos viendo”, afirmó el especialista.
Las autoridades sanitarias han intensificado la vigilancia epidemiológica, que incluye el seguimiento de enfermedades exantemáticas, caracterizadas por erupciones en la piel, y la confirmación de los casos a través de estudios de laboratorio.
Aunque muchos de los brotes recientes se han originado con casos importados, el mayor riesgo se presenta cuando el virus llega a comunidades con baja protección inmunitaria.
El sarampión puede tener consecuencias graves, como neumonía, diarrea, infecciones de oído, ceguera y encefalitis, una inflamación del sistema nervioso central que puede dejar secuelas neurológicas permanentes.
Además, el epidemiólogo alertó sobre el impacto de la desinformación en torno a las vacunas. A pesar de que México no enfrenta una cultura antivacunas tan arraigada como otros países, la circulación de narrativas erróneas durante la pandemia de COVID-19 ha permeado tanto en la población general como entre algunos trabajadores de la salud.
Olivia Sánchez declaró: “La desinformación no solo afecta a la población en general; impacta en quienes deberían ser referentes de confianza. Combatirla requiere estrategias claras de comunicación”.
Para frenar este repunte de sarampión, el epidemiólogo enfatizó la necesidad de mejorar la cobertura de las campañas de inmunización de manera uniforme, optimizar la distribución de vacunas, aumentar el financiamiento en salud pública y reforzar el monitoreo de casos importados.
Además, llamó a la población a vacunarse para protegerse a sí misma y a las comunidades vulnerables.
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