Lluvias atípicas, variaciones extremas de temperatura y mayor irregularidad en las precipitaciones muestran que el clima de la región se modificó
Por Leslie Zamora
Saltillo, Coahuila 12/08/2025 (Más).- Saltillo enfrenta cada vez con más fuerza las consecuencias del cambio climático: las lluvias atípicas registradas en julio y los cambios extremos de temperatura son señales claras de que el clima en la región ya no es el mismo, advirtió la especialista en meteorología y climatología Juana María Mendoza Hernández, quien ha dedicado más de cuatro décadas al estudio del clima en la entidad.
“Es normal que llueva en esta época, pero no en esa cantidad. Nunca habíamos tenido una lluvia así”, comentó la experta, en referencia al aguacero que azotó la ciudad el pasado fin de semana y que dejó severas afectaciones en distintas zonas.
Mendoza Hernández explicó que el fenómeno responde a una combinación del cambio climático global y transformaciones locales, como la expansión urbana, la pérdida de vegetación, el uso intensivo de concreto y el crecimiento industrial.
“Saltillo creció muy rápido, ahora prácticamente estamos unidos Saltillo, Ramos y Arteaga, y eso ha impactado muchísimo en el clima”, detalló.
Uno de los efectos más visibles es la irregularidad en las lluvias: mientras en algunas colonias del sur se registraron hasta 60 milímetros, en otras zonas apenas cayeron cinco. “Antes llovía parejo, ahora ya no. Eso no es normal”, subrayó.
A esto se suma el aumento sostenido de las temperaturas. De acuerdo con la especialista, las máximas que en décadas anteriores llegaban apenas a los 32 grados ahora alcanzan los 37 o 38 con frecuencia. Las mínimas invernales también han subido, dejando atrás los inviernos gélidos que caracterizaban a la región.
Además, Mendoza Hernández advirtió sobre las proyecciones a futuro, que indican una tendencia aún más preocupante: periodos más prolongados sin lluvia y temporadas lluviosas concentradas en unos pocos días. “En lugar de que llueva poco todo el año, va a llover mucho en muy pocos días y luego nada. Eso es lo que ya estamos empezando a ver”, indicó.
Frente a este panorama, la especialista dijo: “Todavía es posible hacer algo, pero el tiempo se agota. Estamos justo en el punto en que si no hacemos nada, después ya no va a importar lo que hagamos. Por eso hay que actuar ya”, urgió.
Entre las medidas prioritarias señaló la reforestación urbana, la recuperación de áreas verdes y la conciencia colectiva. “Más árboles ayudan a contrarrestar el cambio climático, ayudan a regular el clima y hasta influyen en las lluvias. Es lo primero que deberíamos estar haciendo”, concluyó.
Saltillo, como muchas ciudades del mundo, ya no puede hablar del cambio climático en futuro: ya lo está viviendo, y su capacidad de adaptación dependerá de lo que se haga, o se deje de hacer a partir de ahora.
La ciudad experimentó un periodo meteorológico desafiante entre julio y agosto de 2025, marcado por lluvias históricas, tormentas fuertes con granizo, vientos intensos y efectos acumulativos que saturaron el sistema de drenaje, provocaron inundaciones recurrentes y afectaron la movilidad y la seguridad urbana. El monzón mexicano fue el sistema responsable de este patrón persistente de precipitaciones intensas y conflictos asociados.
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