Ciudad de México, 20/11/25 (Más).- Ryan James Wedding, exatleta olímpico canadiense convertido en uno de los fugitivos más buscados del mundo, encabeza actualmente una de las redes de narcotráfico más violentas y sofisticadas de la última década, con operaciones asentadas en México y apoyo directo del Cártel de Sinaloa.
Las autoridades de Estados Unidos lo describen como “una versión moderna de Pablo Escobar y de ‘El Chapo’ Guzmán”, debido al poder económico, logístico y criminal que ha acumulado.
La información fue dada a conocer por Infobae, que detalla que Wedding forma parte del listado de los 10 fugitivos más buscados del Buró Federal de Investigaciones (FBI).
Por su captura se ofrece una recompensa de 15 millones de dólares, cifra que solo comparten criminales de alto perfil como Nemesio Oseguera Cervantes, ‘El Mencho’. El monto supera incluso la recompensa por Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, Los Chapitos. Las autoridades lo acusan de coordinar la importación de cerca de 60 toneladas métricas de cocaína al año, utilizando rutas que conectan a Colombia, México, Estados Unidos y Canadá.
Según las investigaciones, el ascenso de Wedding como líder criminal estuvo estrechamente vinculado a su alianza con el Cártel de Sinaloa, la cual le proporcionó armas, resguardo, almacenamiento de droga, logística y protección para operar con un amplio margen de impunidad. Esta estructura también se sostuvo con la colaboración de expolicías mexicanos y especialistas en seguridad, entre ellos Edgar Aaron Vázquez Alvarado, alias ‘El General’, quien dirigía operaciones de inteligencia, localización de objetivos y blindaje operativo en territorio mexicano.
El método de tráfico iniciaba en Colombia, donde la organización adquiría cargamentos de cocaína. La droga viajaba a México mediante rutas tradicionales y era resguardada por el Cártel de Sinaloa antes de ser trasladada a Estados Unidos a través de empresas fachada y camiones de carga que cruzaban principalmente por California.
En Los Ángeles se hacía una redistribución hacia distintos estados, incluida la ruta que posteriormente dirige los cargamentos hacia Canadá. El grupo utilizaba criptomonedas, triangulación financiera internacional y una red de empresas mexicanas, canadienses, europeas y británicas para lavar dinero y mover capitales.

Las autoridades también documentaron que la organización de Wedding recurría a la violencia extrema. Existen registros de asesinatos dirigidos contra rivales y colaboradores, así como ataques contra testigos protegidos. Uno de los casos más emblemáticos implicó el uso de la plataforma canadiense The Dirty News, donde se publicó información personal de un testigo cuya identidad fue filtrada para facilitar su asesinato en Medellín, Colombia.
La red criminal está integrada por operadores jurídicos, financieros y logísticos que han sido sancionados en Estados Unidos y México. Entre los nombres identificados destacan Miryam Andrea Castillo Moreno, esposa de Wedding y encargada del lavado financiero; el abogado canadiense Deepak Balwant Paradkar; la colombiana Carmen Yelinet Valoyes Flórez, vinculada a redes de prostitución usadas para lavar dinero; y varios empresarios italianos y británicos que gestionaban compañías fachada en Europa.
En México, además de ‘El General’, sobresalen empresas como Grupo Ares Imperial, VRG Energéticos y Grupo RVG Combustibles, señaladas por participar en movimientos ilícitos de recursos.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos, mediante la OFAC, bloqueó activos y operaciones de todas estas entidades, mientras que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de México realizó acciones paralelas. En los cargos formales, el Departamento de Justicia de Estados Unidos acusa a Wedding de operar una empresa criminal continua, homicidio agravado, lavado de dinero, tráfico de drogas y manipulación e intimidación de testigos. Las autoridades han decomisado más de dos toneladas de cocaína, millones en criptomonedas y bienes valuados en más de 13 millones de dólares.
Pese al cerco internacional, Wedding continúa prófugo, y su última ubicación confirmada se encuentra en México. Las autoridades estadounidenses sostienen que permanece protegido por el Cártel de Sinaloa y una red de colaboradores que le permite evadir la captura. De acuerdo con la ficha del FBI, mide alrededor de 1.93 metros, pesa entre 104 y 113 kilos, tiene ojos azules, cabello castaño y usa múltiples alias como James Conrad King, Jesse King, ‘El Jefe’, ‘Giant’ y ‘Public Enemy’. Se considera que puede modificar su apariencia con facilidad y emplea identidades falsas para desplazarse por la región.
La persecución contra Wedding continúa como una de las prioridades en materia de narcotráfico internacional, mientras las autoridades de varios países mantienen operativos coordinados para intentar ubicarlo y desarticular el resto de su entramado criminal.
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