La inauguración del Mundial 2026 en México quedó marcada por enfrentamientos entre manifestantes y policías en las inmediaciones del Estadio Ciudad de México, con saldo de 19 detenidos y 11 agentes lesionados. Las protestas, convocadas por la CNTE y colectivos de familiares de desaparecidos, coincidieron con el operativo especial por el partido inaugural entre México y Sudáfrica
Ciudad de México, 13/06/26 (Más).- La inauguración del Mundial de Futbol 2026 en México dejó una imagen contrastante para el país anfitrión: mientras dentro del Estadio Ciudad de México miles de aficionados celebraban el inicio de la máxima fiesta deportiva, en las calles aledañas se registraban enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad que derivaron en decenas de detenidos y varios policías lesionados.
De acuerdo con información de EFE, la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) reportó un saldo de 19 personas detenidas durante la jornada inaugural, así como 11 policías heridos, 6 de ellos trasladados a hospitales por diversas contusiones.
Los incidentes ocurrieron en el marco del operativo especial desplegado para resguardar el partido entre México y Sudáfrica y las actividades paralelas organizadas en distintos puntos de la capital.
La SSC explicó que el dispositivo incluyó a miles de elementos policiales y grupos de voluntarios desplegados en los alrededores del estadio y en los principales puntos de concentración de aficionados. Antes del inicio del encuentro deportivo, cuatro personas fueron detenidas cerca del inmueble por portar presuntos pases de acceso falsificados.
Las autoridades capitalinas señalaron que durante las movilizaciones se presentó un grupo de personas encapuchadas que lanzó piedras, petardos y otros objetos contra los cuerpos de seguridad. Como consecuencia de esos hechos fueron detenidas ocho personas y puestas a disposición de las autoridades ministeriales, mientras que otras cuatro comparecieron ante un juez cívico por afectaciones a la vía pública. Posteriormente, todos recuperaron su libertad.
Reportes de medios presentes en la zona señalaron que los enfrentamientos se concentraron en las inmediaciones de las puertas 1 y 8 del estadio, donde manifestantes y grupos identificados como integrantes del llamado bloque negro intentaron romper los cercos de seguridad instalados para impedir su avance hacia el inmueble. Durante los disturbios se registró el lanzamiento de piedras, botellas, bombas de humo y otros objetos contra los agentes encargados del operativo.
Además de los choques con la policía, se reportaron daños a comercios y mobiliario urbano sobre Avenida del Imán. Imágenes difundidas durante la jornada mostraron barricadas improvisadas con llantas, autopartes y un vehículo volcado, algunos de ellos incendiados, mientras elementos antimotines trataban de contener el avance de los grupos más radicales.

Las protestas que coincidieron con el inicio de la Copa del Mundo habían sido anunciadas desde días antes por integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y colectivos de familiares de personas desaparecidas. Los maestros mantenían un paro indefinido y habían advertido que continuarían sus movilizaciones durante el arranque del torneo para exigir cambios al sistema de pensiones y otras demandas laborales.
A la inconformidad magisterial se sumó la protesta de organizaciones de búsqueda de personas desaparecidas. Cientos de familiares marcharon por la capital para exigir atención a una crisis que acumula cerca de 135 mil personas desaparecidas en el país. Los colectivos denunciaron que el gobierno destinó grandes recursos a la organización del Mundial mientras miles de casos permanecen sin resolver. Reuters reportó que algunas de estas movilizaciones derivaron posteriormente en confrontaciones con las fuerzas de seguridad.

Las tensiones habían llevado incluso a las autoridades federales a suspender clases y promover el trabajo a distancia en la Ciudad de México para facilitar la movilidad y reducir riesgos durante la inauguración. El gobierno reconoció que las manifestaciones previstas podían generar complicaciones adicionales en una jornada que colocaría a la capital mexicana bajo los reflectores internacionales.
Mientras tanto, en el Zócalo capitalino, donde se instaló el Fan Fest para seguir el encuentro inaugural, fueron detenidas tres personas y se recuperaron 36 teléfonos celulares robados, según la SSC. En esa zona se desplegaron alrededor de 11 mil elementos de seguridad para garantizar el desarrollo de las actividades masivas vinculadas al torneo.
La ausencia de la presidenta Claudia Sheinbaum en el estadio y la presencia de marchas de maestros, familiares de desaparecidos y otros grupos sociales terminaron por convertir la apertura del Mundial en un escaparate no sólo para el futbol, sino también para los conflictos pendientes del país. Así, mientras rodaba el balón ante millones de espectadores en todo el mundo, fuera de los reflectores deportivos también corrían la indignación, las demandas sociales y la sangre de una jornada marcada por los enfrentamientos. Con información de EFE
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