Culiacán, Sinaloa, 18/05/26 (Más).- Un presunto enfrentamiento verbal entre la gobernadora interina de Sinaloa, Yeraldine Bonilla, y el general Santos Delgado Soto provocó una nueva sacudida política en la entidad, en medio de la crisis de violencia que enfrenta el estado y de los señalamientos sobre posibles vínculos entre actores políticos y grupos criminales.
De acuerdo con información difundida por Sin Fronteras, la confrontación ocurrió durante una discusión relacionada con la situación de seguridad en Sinaloa y con la salida del general Gerardo Mérida.
Según las versiones citadas, el mando militar rechazó señalamientos realizados desde el gobierno estatal contra la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) por el deterioro de las condiciones de seguridad.
Las versiones publicadas indican que el general Delgado Soto encaró directamente a la mandataria interina y responsabilizó al entorno político ligado al gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya, de la violencia que afecta a la entidad.
Durante el intercambio, el militar habría lanzado frases como: “Los culpables son ustedes, los que han hecho todo este desmadre. Ustedes tienen a Sinaloa ardiendo”, en referencia a la crisis que vive el estado.
Según el reporte, el general defendió la actuación de las Fuerzas Armadas y sostuvo que no correspondía responsabilizar al Ejército de problemas generados desde las estructuras políticas y de gobierno.
En otro momento de la discusión, habría expresado: “No vengan a culpar al Ejército de lo que ustedes mismos provocaron”, mientras rechazaba las acusaciones dirigidas hacia la Sedena.
La publicación también refiere que el tono de la confrontación subió aún más cuando el mando militar supuestamente reclamó a la gobernadora interina por intentar deslindar responsabilidades.
De acuerdo con las versiones difundidas, Delgado Soto habría dicho: “No sea usted sinvergüenza”, frase que presuntamente fue pronunciada frente a otros funcionarios y asistentes a la reunión.
El caso volvió a colocar bajo atención pública los señalamientos sobre presuntas relaciones entre actores políticos y grupos del crimen organizado en Sinaloa.
De acuerdo con la información divulgada, desde sectores de seguridad se habrían emitido previamente advertencias sobre movimientos y operaciones relacionadas con personajes cercanos al grupo político de Rubén Rocha Moya, aunque dichas alertas presuntamente no derivaron en acciones concretas.
La nota sostiene que, tras el intercambio, Yeraldine Bonilla habría reaccionado emocionalmente y buscado comunicarse con la presidenta Claudia Sheinbaum para denunciar la manera en que fue confrontada por el mando militar. Hasta el momento, ninguna autoridad federal o estatal ha confirmado oficialmente el contenido de la discusión ni las versiones difundidas en torno al episodio.
La publicación también compara el escenario sinaloense con antecedentes registrados en Tabasco, donde reportes de inteligencia militar habrían advertido sobre presuntos nexos entre funcionarios y grupos criminales, entre ellos la organización conocida como La Barredora. Según el texto, esas advertencias tampoco habrían sido atendidas oportunamente por autoridades políticas.
En medio de la polémica, el alcalde de Reynosa, Carlos Peña Ortiz, se pronunció públicamente sobre la necesidad de separar del movimiento político a funcionarios presuntamente ligados a actividades ilícitas.
El edil afirmó que existen actores que han utilizado espacios de poder para proteger intereses ajenos a la ciudadanía y pidió actuar contra quienes, dijo, han dañado la imagen del partido gobernante.
Además, ni el gobierno estatal ni la Secretaría de la Defensa Nacional han emitido una postura oficial detallada sobre los hechos señalados en la publicación.
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