De los 195 países analizados en su último informe sobre el estado de la libertad y la democracia, un 38% de la población vive en naciones «no libres».
REDACCIÓN MÁS / IA
La organización estadounidense de análisis político Freedom House ha señalado en su último informe que la libertad a nivel mundial sufrió un marcado deterioro durante el año 2023. Según sus datos, casi el 38% de la población mundial vive en países considerados como «no libres». Esto se traduce en un panorama donde cuatro de cada diez personas enfrentan restricciones significativas en sus derechos políticos y libertades civiles.
El informe analizó 195 países en total, revelando que un 42% de la población reside en naciones catalogadas como «parcialmente libres», mientras que solo el 20% disfruta de verdadera libertad en territorios considerados libres. Esta tendencia negativa se refleja en un aumento del 22% de la población mundial que experimentó un deterioro en sus libertades durante el año pasado, con notables descensos en lugares como Indonesia, Níger y Nagorno-Karabaj.
América Latina no escapa a esta preocupante tendencia. Países como Nicaragua y Venezuela están bajo escrutinio por sus «elecciones amañadas», mientras que Cuba enfrenta críticas por su «autoritarismo arraigado». Estas naciones, junto con Haití, son los únicos en el continente americano considerados como «no libres». Estas clasificaciones también son evidentes en otras regiones, como África y Eurasia, donde se registran altos números de países no libres.
Aunque el informe anterior presentaba cifras similares, el deterioro se ha profundizado notablemente. Hubo una disminución en el número de países que experimentaron mejoras en sus libertades, pasando de 34 a 21, mientras que aquellos que sufrieron retrocesos aumentaron de 35 a 52.

La situación se ve agravada por conflictos armados y amenazas autoritarias, como la ofensiva rusa en Ucrania, que ha exacerbado la represión tanto en las zonas ocupadas como en Rusia misma. Esta realidad refleja un panorama global menos seguro y democrático.
Freedom House ha identificado diversas amenazas a la libertad, que van desde obstáculos electorales hasta la discriminación contra el colectivo LGBT+, pasando por la supresión de la libertad religiosa y la violencia contra migrantes y refugiados. Además, resalta el papel de la manipulación electoral como una táctica peligrosa utilizada para socavar la democracia.
En este contexto, Freedom House ha instado a tomar medidas concretas para proteger y promover la libertad en todo el mundo. Entre estas medidas se incluye el apoyo financiero a activistas pro-democracia, la rendición de cuentas de los regímenes autoritarios por sus abusos y el fortalecimiento de los procesos electorales para garantizar su transparencia y justicia.
Es evidente que la libertad mundial enfrenta desafíos significativos, y la comunidad internacional debe actuar de manera decisiva para revertir esta tendencia preocupante. Si no se abordan estas amenazas de manera efectiva, el retroceso continuará, poniendo en peligro los derechos y libertades fundamentales de millones de personas en todo el mundo.
Con información de EFE y Forbes México
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