Ciudad de México, 20/08/25 (Más).- El cineasta mexicano Luis Estrada presentó su nueva producción, ‘Las muertas’, una miniserie de seis capítulos basada en la novela homónima de Jorge Ibargüengoitia, en la que retrata con humor negro e ironía la corrupción y la impunidad de la clase política mexicana, a través de la historia de unas madrotas que operan burdeles con la protección de autoridades estatales, municipales y religiosas.
Una de las escenas más representativas de la serie muestra a políticos reunidos en un prostíbulo durante una celebración del 15 de septiembre. En medio del alcohol, las prostitutas y los bailes, un secretario de gobierno sube a un balcón del burdel y, con la bandera en mano, grita: “¡Viva México!, chingao”, mientras el cura del lugar bendice el negocio y pide prosperidad. Esa escena, según Estrada, resume la esencia del país retratado en la obra original y refleja una visión que, a su juicio, sigue vigente.
El director, conocido por sus producciones con tono satírico y político, explicó que su interés por llevar la novela a la pantalla venía de tiempo atrás. Primero pensó en una película, pero tras llegar a un acuerdo con Netflix, decidió convertirla en una serie.
“Desde muy joven tuve una fascinación por la literatura de Ibargüengoitia, porque maneja como nadie el que para mí es mi género favorito, que es la sátira y el humor negro”, señaló.
Agregó que la historia se convirtió en una obsesión cíclica en su carrera y que llegó en el momento adecuado.
La producción fue filmada durante 22 semanas y utilizó cuatro foros en los Estudios Churubusco para recrear los burdeles donde operaban las hermanas Baladro, inspiradas en las hermanas Valenzuela, conocidas como Las Poquianchis. Estas mujeres estuvieron involucradas en crímenes de trata y asesinato en la década de 1950. Según cifras oficiales, mataron a más de 90 personas, muchas de las cuales fueron enterradas vivas.
Estrada explicó que el proyecto fue abordado como seis películas con una línea dramática común: el ascenso y la caída de las hermanas Baladro. Destacó la participación entusiasta de los actores y el equipo técnico, y detalló que la adaptación buscó conservar el tono irónico y crítico de Ibargüengoitia.
“Ibargüengoitia tenía esta visión crítica, ácida, vitriólica sobre la realidad mexicana”, afirmó.

El director hizo una comparación entre la sociedad retratada por el escritor y la actual. Señaló que, aunque han pasado décadas, los problemas que plantea la novela siguen presentes. “Cambian los rostros, cambian las promesas, cambia la clase política, ha habido unas supuestas alternancias, pero creo que no se ha dado realmente una transición completa”, opinó. Añadió que la clase política continúa siendo “muy poco fiable, corrupta, impune”.
En su reflexión sobre el país, Estrada indicó que los males sociales como la desigualdad, el abuso y la violencia persisten. Reconoció que no se considera politólogo ni historiador, pero afirmó que, como narrador de historias, encuentra en la sátira una forma de analizar y entender al país. “La mejor manera de entender y analizar la historia del país es a través de la caricatura”, dijo.
El director mencionó que la serie fue posible gracias a su reconciliación con Netflix, compañía con la que había tenido diferencias en el pasado, particularmente por la distribución de su película ‘¡Qué Viva México!’. En esta ocasión, el proyecto fue bien recibido por la plataforma, lo que permitió su desarrollo sin mayores obstáculos.



Durante la producción, el equipo construyó locaciones complejas y representativas de la época. La narrativa no solo reconstruye hechos históricos, sino que también plantea una crítica constante a los mecanismos de poder que permitieron la operación criminal de las protagonistas. Según Estrada, ‘Las muertas’ permite hablar de temas vigentes como la trata de personas y la impunidad, sin dejar de lado el humor que caracterizó al autor original.
La serie será estrenada el próximo 10 de septiembre y se espera que genere una fuerte reacción tanto por su contenido como por su tono. “Creo que es algo muy de nuestra manera de entender la realidad, la de juguetear y coquetear siendo conscientes de las gravedades de muchas situaciones que se dan a diario en nuestro país”, dijo Estrada.
Con este nuevo proyecto, el director suma otra obra a su filmografía centrada en la crítica política y social de México, manteniendo el estilo de distorsión satírica que lo ha caracterizado desde filmes anteriores. Para Estrada, el país que retrató Ibargüengoitia sigue vigente en muchos aspectos, y Las muertas es un nuevo intento por confrontar esa realidad desde el arte.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
