Nueva York, Estados Unidos, 21/09/26 (Más).- Las carreras de humanidades muestran señales de recuperación en algunas universidades de Estados Unidos, después de más de una década de descenso en la matrícula, mientras el avance de la inteligencia artificial (IA) modifica las perspectivas laborales de los recién egresados y aumenta el interés por habilidades como la creatividad, la comunicación y el pensamiento crítico.
De acuerdo con información publicada por Forbes México, universidades estadounidenses otorgaron 164 mil 847 títulos de licenciatura en humanidades durante 2025, la cifra más baja desde 1991 y 30 por ciento inferior al máximo registrado en 2012, según datos del proyecto Humanities Indicators de la Academia Estadounidense de las Artes y las Ciencias.
Durante ese periodo, los títulos universitarios en lengua inglesa disminuyeron 44 por ciento, mientras que los correspondientes a historia registraron una reducción de 41 por ciento. En conjunto, las humanidades representaron ocho por ciento de todos los títulos de grado otorgados en 2025, frente al 13 por ciento registrado en 2012.
Sin embargo, los datos más recientes muestran una desaceleración en la caída. El número total de títulos en humanidades disminuyó apenas 0.4 por ciento entre 2024 y 2025, el menor retroceso anual desde 2012.
La filosofía también registró un cambio en su comportamiento. Después de varios años de reducción, el número de estudiantes que eligieron esta disciplina como especialidad aumentó tanto en 2024 como en 2025, hasta recuperar los niveles observados en 2015.
La evolución ocurre mientras algunas carreras vinculadas con ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM) enfrentan modificaciones en sus perspectivas de empleo. De acuerdo con los datos citados, algunas especialidades de ingeniería, incluida la informática, han registrado una reducción en la oferta de puestos de nivel inicial, al tiempo que la IA automatiza determinadas tareas.
La matrícula en informática y ciencias de la información en universidades de cuatro años disminuyó 8.4 por ciento durante la primavera de 2026 respecto del mismo periodo del año anterior, según el National Student Clearinghouse Research Center. No obstante, la cifra permanece por encima de los niveles registrados cinco años atrás.
En contraste, algunas instituciones han comenzado a registrar incrementos en sus programas de humanidades. En la Universidad de Arizona, el programa de Humanidades Públicas y Aplicadas superó los 400 estudiantes matriculados durante la primavera pasada, ocho años después de su creación.
El programa combina estudios de humanidades con asignaturas relacionadas con negocios, emprendimiento, moda y otras áreas. También incorpora preparación para prácticas profesionales, la realización de estas actividades y cursos destinados a que los estudiantes puedan explicar las competencias adquiridas ante posibles empleadores.
Uno de los estudiantes de este programa es Jeremy Crider, exintegrante de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, quien prevé graduarse con una licenciatura en Humanidades Aplicadas, con especialización en Administración de Empresas, además de otra en Inteligencia Creativa e Innovación.
Crider desarrolla como proyecto de titulación un marco para que equipos deportivos incorporen, además de costos y beneficios, factores relacionados con su identidad y la de sus comunidades al momento de tomar decisiones.
Otra institución que registra un crecimiento en estas áreas es la Universidad de California, Berkeley. Entre mayo de 2020 y mayo de 2026, el número de estudiantes que eligieron especialidades dentro de su División de Artes y Humanidades aumentó 55 por ciento, mientras que las especialidades en lengua inglesa crecieron 92 por ciento.
Berkeley mantiene un modelo diferente al de Arizona y conserva el enfoque tradicional de las disciplinas humanísticas. Al mismo tiempo, la universidad incorporó nuevos docentes, actualizó su oferta académica y amplió programas de orientación profesional y prácticas para mostrar a los estudiantes las posibilidades laborales relacionadas con sus estudios.
La institución también ha desarrollado actividades con egresados que trabajan en sectores como tecnología, entretenimiento y negocios, además de impulsar investigaciones sobre modelos de lenguaje y las implicaciones éticas y filosóficas de la inteligencia artificial.
Sara Guyer, decana de la División de Artes y Humanidades de Berkeley, señaló que la universidad comenzó a analizar desde hace varios años el impacto de la IA en las profesiones y en la formación académica. Dentro de la carrera de lengua inglesa se incorporó un seminario enfocado en pensamiento crítico, metodología y redacción intensiva.
En la Universidad Pace, en Nueva York, las solicitudes para ingresar a la carrera de Inglés aumentaron 28 por ciento para la generación de primer año de este curso, hasta alcanzar 299. La matrícula de estudiantes en esa especialidad casi se duplicó respecto al año anterior, aunque todavía representa una proporción pequeña frente a los mil 992 alumnos de la generación.
Kelley Kreitz, vicerrectora asociada de estrategia académica y éxito estudiantil de Pace, atribuyó parte del interés reciente por el estudio del inglés a los debates sobre la inteligencia artificial y sus posibles efectos en el futuro del trabajo.
Especialistas citados en el reporte consideran que las humanidades pueden aportar competencias útiles para interactuar con herramientas de IA, entre ellas formular preguntas, evaluar críticamente respuestas, verificar fuentes, organizar información y comunicar resultados.
Robert Townsend, director de los programas de Humanidades, Artes y Cultura de la Academia Estadounidense de las Artes y las Ciencias, señaló que uno de los desafíos para estas carreras consiste en que los estudiantes de secundaria todavía tienen dificultades para identificar qué empleos pueden desempeñar después de obtener un título en humanidades.
Las universidades también enfrentan presiones financieras y suelen utilizar el número de estudiantes matriculados como uno de los criterios para decidir la continuidad de determinados programas. Por ello, la capacidad de las carreras humanísticas para mostrar sus competencias y posibles aplicaciones profesionales se ha convertido en un factor relevante para su permanencia.
El panorama descrito combina una disminución histórica en la matrícula de humanidades con señales de estabilización y crecimiento en determinadas instituciones. El avance de la inteligencia artificial, por su parte, está modificando las habilidades que algunas universidades consideran necesarias para preparar a los estudiantes para un mercado laboral en transformación.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
