Por Leslie Zamora
Saltillo, Coahuila, 29/08/2025 (Más).- El diputado local priista Carlos Robles Loustaunau fijó postura sobre el altercado entre Alejandro Moreno Cárdenas, dirigente nacional del PRI, y Gerardo Fernández Noroña, de Morena, asegurando que lo ocurrido fue un efecto derivado de varias causas y no un hecho aislado.
Durante su intervención, Robles Loustaunau señaló que los parlamentos suelen ser espacios cargados de pasión y adrenalina, lo que en ocasiones genera enfrentamientos. “Lo que sucedió en el Congreso fue un efecto que responde a causas”, afirmó, subrayando que, aunque la violencia debe reprobarse en cualquier ámbito, también debe entenderse su origen.
El legislador priista criticó la actitud de Fernández Noroña, a quien describió como “un individuo del barrio, de escasa moralidad pública, prepotente y con una ideología trasnochada”.
Recordó que el senador del PT ha insultado en diversas ocasiones a mujeres, periodistas y otros legisladores, mencionando casos como los de Lilly Téllez y Azucena Uresti, quienes han sido blanco de ataques verbales.
En el caso particular de la sesión que derivó en el altercado, Robles Loustaunau acusó a Fernández Noroña de negar sistemáticamente la palabra a Alejandro Moreno Cárdenas, lo que calificó como un acto de autoritarismo. “No podemos estar de acuerdo con un parlamento en el que el representante niega la palabra a cualquier senador o diputado”, sostuvo.
Si bien Robles Loustaunau reiteró que “todos descalificamos la violencia”, también lanzó una frase que llamó la atención: “Hay casos en que hay noroñas en el camino que necesitan un zape, porque no entienden de otra forma”. Con ello, dejó claro que, en su opinión, la respuesta del dirigente nacional el PRI fue provocada por la actitud del legislador petista.
El diputado local y dirigente estatal del PRI destacó que en el Congreso local de Coahuila las reglas son distintas, ya que se privilegia la pluralidad y el respeto. “Aquí no se le niega la voz a nadie, todos podemos hablar y expresar lo que sentimos”, dijo, contrastando el actuar del Congreso federal con el de la legislatura coahuilense.
Robles Loustaunau reiteró su llamado a la reflexión, insistiendo en que los hechos violentos son reprobables, pero deben analizarse en su contexto. “Lo que vimos en el Congreso fue un efecto, y los efectos responden a una causa”, concluyó.
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