Los Ángeles, 14/06/24 (Más / IA).- El Servicio Postal de Estados Unidos (USPS, en inglés) reportó que durante 2023 se presentaron más de 5 mil 800 mordeduras de perro a carteros en todo Estados Unidos.
Los Ángeles se ubica como la ciudad con más incidentes, acumulando un total de 65 mordeduras, superando a Houston y Chicago, que registraron 56 y 48 casos respectivamente.
Holly Ahlborn, cartero en Long Beach, explicó que los perros suelen ponerse a la defensiva debido a la energía excitada de los carteros al realizar su trabajo.
“Los perros pueden sentir esa aura mientras intentamos hacer nuestro trabajo”, comentó Ahlborn.
Long Beach reportó 19 mordeduras de perro el año pasado, aproximadamente una cada 15 días.
En una reciente reunión de seguridad, más de 40 carteros se congregaron en los muelles de carga de la oficina de correos para recibir instrucciones sobre cómo manejar encuentros con perros.
Michael Bereal Jr., cartero veterano, aconsejó tintinear llaves o hacer sonar una valla para alertar a los perros de la presencia del cartero.
“La mejor manera de prevenir un ataque de perro es evitar situaciones que desencadenen la agresión”, dijo Bereal.
Si las medidas preventivas fallan, los carteros pueden usar sus mochilas como escudo o, en última instancia, un aerosol irritante.
Durante la demostración, Ahlborn utilizó un perro de peluche para simular un ataque mientras Bereal fingía rociar al animal.
Bereal, aunque nunca ha sido mordido, ha tenido varios encuentros cercanos. Recordó un incidente en el que tuvo que saltar al techo de un automóvil para evitar a un gran mastín que había saltado una valla.
“Es realmente cierto: los perros odian a los carteros”, dijo Bereal riendo.
El USPS no proporcionó detalles específicos sobre las mordeduras, como la raza de los perros o la gravedad de las heridas. Sin embargo, enfatizó la importancia de la campaña “No dejes que tu perro muerda la mano que te sirve”, para concienciar a los dueños de mascotas sobre la seguridad de los carteros.
Mimi Ritz, otra cartero, compartió su experiencia traumática cuando un perro le mordió la pierna, tirándola al suelo. Intentó protegerse con su mochila, pero el perro se la quitó. Una persona que vivía en la propiedad logró finalmente alejar al perro, permitiendo que Ritz llamara al 911 para recibir atención médica.
Ritz se tomó dos semanas de descanso antes de volver a su ruta, donde encontró que los buzones se habían trasladado al frente de la propiedad. A pesar del ataque, expresó alivio de que el perro estuviera bien tras ser puesto en cuarentena.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
