Ciudad de México, 3 nov (EFE).— Científicos mexicanos han logrado replicar el sistema inmune de los tiburones utilizando inteligencia artificial generativa, con el propósito de crear medicamentos más eficaces, económicos y accesibles frente a enfermedades respiratorias, autoinmunes o desconocidas.
De acuerdo con información publicada por El País México, el proyecto está encabezado por José Luis Nuño, ingeniero químico y experto en biotecnología, quien se inspiró en la singularidad de los anticuerpos de los tiburones, considerados los más avanzados de la naturaleza. “Los anticuerpos de tiburón son muy especiales: son los más pequeños y los más efectivos. Por eso dicen que a los tiburones no les da cáncer”, explicó el científico.
Nuño detalló que simplificó aún más la estructura de esos anticuerpos, tomando fragmentos diminutos y entrenando modelos de inteligencia artificial para que imitaran la respuesta biológica de los tiburones ante las enfermedades. El resultado ha sido el desarrollo de proteínas sintéticas imitadoras de anticuerpos (AMP), 40 veces más pequeñas que los anticuerpos monoclonales empleados actualmente contra el cáncer.
Este avance abre la puerta a fármacos menos invasivos y más baratos, capaces de desarrollarse rápidamente frente a epidemias o virus emergentes. “Cada vez surgen más padecimientos nuevos. Reaccionar a tiempo es fundamental para la seguridad nacional y pública”, apuntó el investigador, quien lidera la startup Narval, dedicada al desarrollo biotecnológico con inteligencia artificial.
Además, estos anticuerpos artificiales podrían mejorar la efectividad de las vacunas. Por ejemplo, permitirían reemplazar inyecciones por métodos de aplicación directa al sistema respiratorio, como aerosoles o inhaladores. La combinación de biología e inteligencia artificial refuerza la capacidad de respuesta médica y la eficiencia hospitalaria, al reducir costos y automatizar procesos.
En paralelo, especialistas destacan que la inteligencia artificial generativa —capaz de interpretar el lenguaje humano y producir contenido o modelos biomédicos— se ha convertido en una herramienta clave para innovar en el sector salud. “Es interesante cómo puede aplicarse la IA en una línea bioética: no puede sustituir a los médicos en los diagnósticos, pero puede reducir costos, estandarizar procesos y brindar una mejor experiencia para las pacientes”, señaló Giovanna Abramo, ingeniera biomédica y cofundadora de Plenna, una empresa de tecnología médica enfocada en la salud femenina.
Plenna utiliza IA para organizar historiales clínicos, clasificar resultados de ultrasonidos o papanicolaus y elaborar resúmenes médicos, priorizando la comodidad y seguridad de las pacientes. Esto cobra especial relevancia en México, donde tres de cada diez mujeres han sufrido violencia obstétrica antes, durante o después del parto, según cifras oficiales. “Una embarazada va un promedio de nueve veces al ginecólogo durante su embarazo. Para las doctoras que ven cientos de pacientes al mes, es difícil recordar cada historial clínico. Ahí también nos apoyamos en IA”, agregó Abramo.
Un desafío regulatorio y ético
Los avances fueron presentados en Mentes en Acción, un foro que reúne startups de innovación ambiental, sanitaria y tecnológica, organizado por la Secretaría de Economía de México, que ofrece asesoría sobre patentes, regulación y conexión con otras entidades públicas. Los participantes coincidieron en que la colaboración con el sector público es fundamental, ya que muchas innovaciones avanzan más rápido que las normativas actuales.
El uso intensivo de datos para entrenar modelos de IA plantea desafíos de privacidad y protección de información sensible. “México está un poco atrás en cuanto a regulación y buenas prácticas para protección de datos digitales. En Thermy seguimos las guías de Estados Unidos para encriptar y anonimizar la información de las pacientes”, explicó Luis Enrique Hernández, ingeniero biónico y director de la empresa, que desarrolla software compatible con sensores infrarrojos para el tamizaje indoloro y sin contacto de cáncer de mama.
Thermy analiza la temperatura corporal del pecho para detectar irregularidades térmicas y emitir alertas tempranas, ayudando a los médicos a tomar decisiones con rapidez y aliviar la sobrecarga laboral mediante asistentes virtuales que organizan datos, citas y estudios.
Estos avances tecnológicos son especialmente valiosos en un país donde el cáncer de mama es la primera causa de muerte por cáncer en mujeres, y el 90% de los casos se detecta en etapas tardías. Para los expertos, la integración ética y segura de la inteligencia artificial en la medicina puede ser determinante para salvar vidas y transformar la atención sanitaria en México.
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