REDACCIÓN / IA
Ciudad de México. – En las horas previas a la revelación de los resultados de las encuestas para la candidatura presidencial de Morena, una escena cargada de tensión se desató en el búnker del World Trade Center. Martha Lucía Mícher Camarena, una de las figuras más cercanas a Marcelo Ebrard, abandonó el lugar y denunció agresiones por parte de la policía. Este incidente desencadenó la ira del excanciller, quien reaccionó airadamente y esbozó una frase que haría eco en la política mexicana: «No nos vamos a someter a esa señora», refiriéndose a Claudia Sheinbaum.
Este episodio marca un nuevo capítulo en el drama político que ha estado desarrollándose en Morena. De acuerdo con información publicada por el portal de noticias SinEmbargo, la Senadora Mícher, quien había sido considerada una de las principales operadoras de Ebrard, ahora se convierte en un punto focal importante.
Mícher anunció públicamente su renuncia a Morena, alegando nuevas agresiones sufridas durante una sesión en el Senado. Este paso puede anticipar un quiebre inevitable en el partido oficialista, similar al que se gestó en el World Trade Center.
Ayer, frente a Citlalli Hernández, la secretaria general del partido del Presidente Andrés Manuel López Obrador, Malú gritó: “¡En este momento renuncio a Morena!”. Acusó nuevas agresiones durante la sesión del Senado y dio un paso que, quizás, adelante lo que parece inevitable. Como sucedió en la ruptura en el WTC, volvió a ser la protagonista que quizás conduzca al exsecretario de Relaciones Exteriores a definirse.
La tensión en el partido de López Obrador se ha intensificado, y las diferencias entre los seguidores de Ebrard y los de Sheinbaum están cada vez más marcadas. Después de que Morena no lograra llenar el estadio azulgrana de la capital, los partidarios de Ebrard se mofaron de la virtual candidata y de los organizadores de sus eventos.

En medio de este conflicto interno, Mícher intentó suavizar el incidente al dialogar con la Senadora Ana Lilia Rivera. En un mensaje en redes sociales, expresó su serenidad para tomar decisiones, pero su renuncia sigue siendo el nudo central de su molestia.
Por otro lado, Marcelo Ebrard ha mantenido una postura ambivalente. Si bien realiza una gira nacional paralela a la de Sheinbaum y ha amenazado con dejar Morena si no se anula el proceso interno, al mismo tiempo ha permitido que su amigo Dante Delgado lo proponga como candidato de Movimiento Ciudadano para la Presidencia en 2024.

En una reunión a puerta cerrada con sus colaboradores, Ebrard explicó sus razones para no continuar en el proceso de Morena y no asistir al evento de anuncio del ganador de la interna. En ese encuentro, reiteró su negativa a someterse a Claudia Sheinbaum y expresó su desacuerdo con la dirigencia del partido, liderada por Mario Delgado.
Hace dos días, nada menos, Delgado dijo: “Yo creo que Samuel [García] es una opción interna y el licenciado Marcelo Ebrard sería una opción ciudadana externa”.
El drama político en Morena continúa desplegándose, y las tensiones entre sus principales figuras, como Marcelo Ebrard y Malú Mícher, amenazan con afectar el futuro del partido y la política mexicana en general.
Con información de SinEmbargo.
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