Torreón, Coahuila, 24/09/25 (Más).- Ante la confirmación de un caso de gusano barrenador en Nuevo León, el Gobierno de Coahuila ha intensificado su blindaje zoosanitario con el objetivo de evitar la propagación de esta plaga que representa un riesgo para la sanidad animal y la economía ganadera de la región.
El gobernador Manolo Jiménez Salinas aseguró que desde hace meses su administración implementa un cerco preventivo, en coordinación con autoridades federales, y ha destinado una cantidad significativa de recursos públicos para preservar la salud del hato ganadero coahuilense. “Claro que me preocupa y me ocupa el tema del gusano barrenador. Por ello es que desde hace meses traemos un blindaje muy importante zoosanitario en nuestro estado”, expresó.
El caso más reciente de esta infestación fue detectado por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) y el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) en el municipio de Sabinas Hidalgo, Nuevo León, ubicado a poco más de 100 kilómetros de la frontera con Estados Unidos. La detección encendió las alertas en las entidades cercanas, especialmente en Coahuila, que posee una importante actividad ganadera.
Jiménez Salinas señaló que, además de las acciones de vigilancia, se han aplicado sanciones a quienes transportan ganado sin la documentación requerida, con el fin de cortar posibles cadenas de contagio. También adelantó que ya se están implementando apoyos directos a los productores, como líneas de crédito, mejoras genéticas, subsidios para sementales e inversiones en infraestructura para rastros y empacadoras.
El gobernador enfatizó la relevancia de mantener a salvo la sanidad animal del estado, especialmente en el contexto de la prolongada suspensión de exportaciones de ganado a Estados Unidos, que ya cumple un año. “Por cada becerro que no se importa, se pierden 13 mil pesos de utilidad”, recordó.
El gusano barrenador es una larva de la mosca Cochliomyia hominivorax, que representa una de las plagas más agresivas para el ganado. Las moscas depositan sus huevos en heridas abiertas y, tras eclosionar, las larvas comienzan a alimentarse del tejido vivo del animal, generando infecciones graves que pueden derivar en la muerte si no se trata a tiempo. Esta plaga, que había sido erradicada en México y Estados Unidos, reaparece ahora como una amenaza regional.
Coahuila busca mantenerse libre de esta infestación mediante un enfoque preventivo, articulado con autoridades federales y con el respaldo del sector ganadero. Las medidas implementadas buscan proteger no solo la producción pecuaria, sino también garantizar la continuidad de exportaciones y salvaguardar miles de empleos vinculados a esta cadena productiva.
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