El operativo contra “El Mencho” fortaleció la posición de Claudia Sheinbaum frente a las presiones de Donald Trump. Funcionarios de ambos países realizan acercamiento de alto nivel en materia de seguridad
Ciudad de México, 25/02/26 (Más).- A dos días de la caída de Nemesio Oseguera, alias “El Mencho”, líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), México y Estados Unidos escenificaron un acercamiento de alto nivel que refresca la relación bilateral en materia de seguridad, en un contexto marcado por tensiones y amenazas de intervención.
La presidenta Claudia Sheinbaum encabezó en Palacio Nacional una reunión con la cúpula del Gabinete de Seguridad y representantes del Gobierno estadounidense, entre ellos el embajador Ronald Johnson y la directora de la Oficina de Política Nacional para el Control de Drogas, Sara Carter.
De acuerdo con información publicada por el diario El País, el operativo que derivó en la muerte del capo –considerado el mayor golpe reciente contra el crimen organizado en el país– contó con labores de inteligencia estadounidenses que resultaron determinantes.
El hecho representa además un respaldo para México en medio de las complejas negociaciones con la administración de Donald Trump, que en meses recientes había amagado incluso con una posible intervención en territorio mexicano para combatir a los cárteles.
Tras la operación militar del domingo, el Gobierno mexicano reconoció la colaboración de Washington, aunque la presidenta subrayó que el liderazgo del operativo correspondió en todo momento a la Secretaría de la Defensa Nacional, con el fin de descartar cualquier hipótesis de intervención extranjera.
En la misma línea, el embajador Johnson definió a ambos países como socios soberanos. En contraste, Carter había advertido semanas antes, durante un recorrido por la frontera sur, en un mensaje dirigido a los grupos criminales: “Sus días están contados”.
El propio Trump, durante su discurso del Estado de la Unión en el Capitolio, se atribuyó el mérito casi exclusivo del operativo al señalar: “Hemos eliminado a uno de los más siniestros líderes de los carteles”, además de reiterar que grandes partes de México están controladas por sanguinarios carteles de la droga.
El arranque del año ha estado marcado por una ofensiva más amplia de Washington en América Latina. Un documento reciente de la Estrategia de Seguridad Nacional, firmado por Trump, retoma postulados históricos que justifican el intervencionismo estadounidense en el continente. En ese contexto se produjo el ataque contra Caracas que culminó con la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, así como nuevas presiones energéticas sobre Cuba que impactaron los envíos de crudo desde México.



En medio de este escenario, la agenda bilateral se ha estrechado. Además de la caída del Mencho, México ha enviado a más de un centenar de personas vinculadas al crimen organizado a cárceles estadounidenses en distintas tandas y ha concretado capturas prioritarias para agencias como el Federal Bureau of Investigation.
La cooperación también se ha fortalecido en el ámbito militar, con la autorización del Senado para el ingreso de 19 militares estadounidenses a fin de capacitar a personal mexicano en operaciones especiales. Previamente, un avión militar arribó al aeropuerto de Toluca como parte de un programa de adiestramiento, el cual, según explicó la mandataria, se encuentra regulado por el sistema de seguridad nacional.



La reunión en Palacio Nacional, con la presencia de los titulares de Marina, Defensa, Seguridad, Gobernación y la Fiscalía General, refleja así un momento de sintonía entre ambos gobiernos, luego de semanas de presión política y retórica elevada, y coloca a la cooperación en seguridad como eje central de la relación México-Estados Unidos.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
