Ciudad de México, 06/10/25 (Más).- Ante una multitud congregada en el Zócalo capitalino, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, presentó su primer informe de gobierno, en el que defendió de manera enfática la reforma a la Ley de Amparo, iniciativa que, según dijo, busca impedir que este recurso jurídico siga siendo utilizado como un refugio para quienes se niegan a pagar impuestos o están involucrados en actividades ilícitas como el lavado de dinero.
Aunque no mencionó nombres, fue evidente la alusión al empresario Ricardo Salinas Pliego, quien mantiene disputas con el SAT por millonarios adeudos fiscales.
De acuerdo con lo publicado por Animal Político, la presidenta aseguró que los derechos ciudadanos seguirán plenamente garantizados y que eso está salvaguardado.
Sin embargo, explicó que la modificación legal tiene como objetivo terminar con el uso faccioso del amparo por parte de “potentados de antes” que, amparados en este mecanismo han logrado frenar procesos judiciales o administrativos en su contra. “Lo que buscamos es garantizar la pronta actuación frente al lavado de dinero y evitar que el amparo se vuelva el resguardo de por vida de quienes no quieren pagar sus impuestos”, precisó.
La reforma ha generado controversia entre juristas y defensores de derechos humanos, quienes han advertido posibles riesgos para el debido proceso. No obstante, la presidenta defendió que en su gobierno no habrá espacio para los privilegios ni para la impunidad fiscal. “El poder no es para enriquecerse, es para servir con humildad”, enfatizó.
Durante su informe, la mandataria hizo un recuento de los avances alcanzados en su primer año de administración, destacando una reducción del 32% en el delito de homicidio doloso, lo que representa 27 homicidios menos por día a nivel nacional. Atribuyó esta disminución a la estrategia de seguridad impulsada por su gabinete, y aseguró que su gobierno seguirá trabajando para garantizar la paz y la justicia en todo el país.
En el ámbito social, Sheinbaum informó que durante este año se han destinado 850 mil millones de pesos a los programas sociales que forman parte de la estrategia de bienestar del gobierno federal, alcanzando al 82.4% de los hogares mexicanos. Esta cifra, aseguró, refleja el compromiso de su administración con los sectores más vulnerables de la población.
También aseguró que se ha logrado estabilizar el sistema de salud en términos de abasto de medicamentos, alcanzando un nivel del 90% en hospitales y centros de salud públicos, una de las promesas clave desde su campaña presidencial.
La presidenta no dejó pasar la oportunidad para rendir homenaje a su antecesor, Andrés Manuel López Obrador, a quien llamó “un ejemplo de honradez, austeridad y de profundo amor al pueblo de México”. Dijo que su gobierno da continuidad a la transformación iniciada por él, pero con una visión propia y con la determinación de mantener la cercanía con el pueblo como principio rector.
El evento también fue escenario de reconocimiento por parte de la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, quien destacó el trabajo de Sheinbaum al frente de la capital en años anteriores. “Gracias por el Cablebús de Tlalpan y por el apoyo al corazón de la movilidad urbana: nuestro querido Metro”, expresó Brugada, quien también agradeció el respaldo de la presidencia en la defensa de la soberanía nacional.
A lo largo de su mensaje, la presidenta Sheinbaum hizo un llamado a la unidad y lanzó una advertencia clara a los integrantes de su movimiento político: no habrá tolerancia frente a la corrupción ni el abuso del poder, sin importar la filiación partidista. “Quien traicione al pueblo, quien robe al pueblo, enfrenta la justicia”, dijo con firmeza, en lo que fue interpretado como un mensaje interno para los miembros de Morena envueltos en recientes polémicas.
Finalmente, Sheinbaum hizo una crítica severa a los gobiernos anteriores que, según dijo, gobernaron bajo los principios del neoliberalismo, dejando a millones de mexicanos en el abandono mientras unos pocos acumulaban fortunas al amparo del poder público. “Los conservadores quisieran que olvidáramos cómo se vivía antes: presidentes rodeados de lujos, gobiernos alejados de la gente… pero eso se acabó”, sentenció.
En medio de los aplausos de los asistentes, la presidenta concluyó su discurso reiterando que su gobierno continuará con la transformación del país, con justicia social, honestidad y compromiso con el pueblo de México.
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