Ciudad de México, 19/02/25 (Más / IA).- La Secretaría de Ciencia Humanidades Tecnología e Innovación (Secihti) modificó las reglas del programa de becas posdoctorales limitando su duración máxima a 48 meses en lugar de los 60 que anteriormente permitía el Consejo Nacional de Humanidades Ciencia y Tecnología (Conahcyt). El anuncio fue comunicado a los interesados en videoconferencia la semana pasada.
Los investigadores afectados están buscando establecer diálogo con las autoridades para explorar alternativas que les permitan finalizar sus proyectos. La reducción en el tiempo de apoyo pone en riesgo la continuidad de varias investigaciones y podría generar la pérdida de estímulos otorgados por el Sistema Nacional de Investigadores (SNI).
Hasta el momento la Secihti no ha emitido una respuesta oficial sobre las modificaciones en las convocatorias ni sobre las opciones para los académicos perjudicados.
Proyectos de investigación en riesgo
Un investigador de la Universidad Autónoma de Querétaro explicó que las becas postdoctorales han sido fundamentales para fortalecer la producción científica y consolidar líneas de investigación. Sin embargo con las nuevas restricciones los participantes del programa enfrentarán complicaciones para completar sus estudios investigaciones.
“Para acceder a esta beca fue necesario concursar bajo un reglamento que permitía renovaciones hasta por 60 meses. Ahora nos informaron que las condiciones han cambiado y que solo se podrá renovar una vez, lo que afecta a aproximadamente a 700 investigadores” señaló.
Durante la reunión virtual los académicos fueron informados sobre una reinterpretación jurídica de las convocatorias, lo que limitó el acceso a la beca hasta un máximo de 48 meses. Como consecuencia varios proyectos podrían quedar inconclusos, afectando a la producción de artículos, libros y trabajos de divulgación científica.
Además algunos investigadores cuyo contrato finaliza en octubre próximo enfrentan la posibilidad de perder los incentivos otorgados por el SNI, lo que comprometería el desarrollo de su trabajo académico.
Inestabilidad laboral y precariedad en el sector
Un académico de la Universidad Michoacana advirtió que los postdoctorantes no cuentan con prestaciones laborales ni generan antigüedad en las instituciones en las que trabajan.
“No tenemos seguridad social ni cotizamos en ningún sistema. Estamos en una situación de vulnerabilidad. Sabemos que la beca es un apoyo temporal y que no garantiza una plaza, pero esta decisión nos deja sin opciones de continuidad en el ámbito académico” comentó.
La falta de oportunidades en universidades privadas ha agravado la situación ya que estas instituciones no permiten la permanencia en el SNI.
“Si nos quedamos sin beca las universidades privadas no nos ofrecen alternativas para mantenernos adentro del sistema de investigadores, lo que nos deja con muy pocas opciones para seguir en la academia” explicó un investigador de la UNAM.
Dificultades para la inserción laboral y brechas de género
Por su parte una académica de la Universidad Michoacana señaló que aunque estas becas han sido un apoyo fundamental para el desarrollo científico el problema central sigue siendo la falta de plazas en las universidades públicas.
“Muchos de nosotros estamos adscritos a instituciones bajo este esquema, pero sin estabilidad laboral. En algunos casos realizamos investigaciones cuyos créditos son adjudicados a otros académicos, o trabajamos en condiciones adversas, especialmente las mujeres que enfrentan mayores dificultades en este ámbito” indicó.
La investigadora también criticó la falta de claridad sobre las opciones para extender la beca a los 60 meses.
«Se supone que contar con un mayor nivel académico debería mejorar nuestras oportunidades laborales, pero en la realidad seguimos enfrentando barreras, en especial las mujeres, que aún lidian con la desigualdad dentro del sector científico» agregó.
Investigadores exigen diálogo con autoridades
Desde la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador las universidades privadas fueron excluidas del acceso a estos apoyos, lo que ha reducido significativamente las oportunidades para los investigadores que buscan continuar sus proyectos.
«Las universidades públicas ya están saturadas y con la eliminación de los apoyos a las privadas, las posibilidades de obtener una plaza se han reducido aún más» señaló otra investigadora.
A pesar de la falta de respuesta por parte de la Secihti los académicos han manifestado su intención de insistir en un diálogo con las autoridades para encontrar alternativas que permitan continuar con sus investigaciones.
«Hay muchos colegas que buscan ser escuchados. Creemos que este problema puede resolverse a través del diálogo antes de que tenga un impacto irreversible en el desarrollo científico del país» concluyeron los investigadores.
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