‘Checo’ Pérez compartió que, tras el Gran Premio de Monza, varios ingenieros de Red Bull se acercaron a él para disculparse por no haber tomado en serio los problemas que había señalado con el RB20, problemas que se pasaron por alto debido al buen rendimiento de Max Verstappen.
El piloto tapatío explicó a los medios que, al inicio de la temporada, se enfrentó a un coche que le resultaba difícil de manejar. Se sentía incómodo al entrar en las curvas, lo que complicaba su capacidad para maximizar su rendimiento. Sin embargo, expresó que el equipo ha comenzado a identificar y abordar estos inconvenientes, lo que le da confianza para competir.
Pérez también agradeció el apoyo constante de los ingenieros, a pesar de las dificultades que ha enfrentado en la temporada, lo que lo ha mantenido alejado de los podios.
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