RECORTES, OBRA Y SERVICIOS

MARCO CAMPOS MENA

Durante la discusión del presupuesto de egresos para 2022, uno de los temas más complicados y controversiales fue el del presupuesto para el Poder Judicial de la Federación y al INE, causando una gran cantidad de opiniones encontradas, pero siendo relevante, y en honor a la objetividad que es un tema que, en un sentido estricto, tiene una perspectiva mucho más pragmática.

Muchos de los defensores de la auto denominada “cuarta transformación” han aludido a que es mucho dinero el que se le destina tanto a los citados como a otras áreas, proponiendo que debiera haber mucho menos presupuesto, más no justificando dicho recorte ni a dónde iría ese dinero.

Lo cierto y que debe tomarse en cuenta, es que la austeridad republicana, como han llamado a los ajustes realizados desde inicio de sexenio, no ha mejorado la situación de México y mucho menos de los ciudadanos.

Lo anterior tiene su fundamento en las áreas estratégicas que han sido desprovistas de recursos y que afectan directamente a las personas que se beneficiaban de dicho reparto presupuestario.

El primero de los afectados fue el sector salud, con una escasez de medicamentos y falta de pagos a muchos proveedores.

Del mismo modo, desde 2019 no se realizaron pagos a una gran cantidad de proveedores (algunos en tiempo y a otros no se les pagó), ocasionando una primera repercusión en las cifras económicas y que se vio reflejado en las cifras del PIB.

Desde entonces los recortes han ido afectando poco a poco a más áreas estratégicas, lo cual muchas personas hemos vivido en carne propia, y siendo sin duda una de las que más afectan el que se haya hecho recorte a la ciencia y a la educación.

Volviendo a lo que nos ocupa en el presente, los recursos recortados al INE afectarían de manera directa a la democracia, desde la expedición de credenciales de elector hasta la organización de elecciones.

Bien fue dicho en días pasados, la corte dictaminó que para que pueda llevarse a cabo la consulta para la revocación de mandato, primero debe solicitarse un recurso de manera precautoria a fin de contar con él para realizarla. En caso de no usarse, se regresaría ese dinero.

Sin embargo, queda en el aire el qué sucederá si en vez de aprobar más recursos, recortan los mínimos necesarios, pues la primera posibilidad sería que se acuda una vez más al poder judicial para de esa manera se obligue legalmente al congreso a destinarle los recursos operativos.

Podríamos pensar que la estrategia utilizada por la bancada morenista en el congreso va encaminada a una de dos posibilidades, la primera, a sabotear la intención del presidente López Obrador de llevar a cabo su consulta para la revocación de mandato, a la cual se le han destinado millonarios recursos para promoverla en spots a nivel nacional.

La segunda posibilidad es que sea una intención de desprestigiar al INE acusándolo de no realizar la consulta que por ley debe hacer y de tal modo se tomen medidas para poder devolver la organización de las elecciones al poder ejecutivo, tal como se hacía en las peores épocas de la democracia, un atentado flagrante a ella.

En el caso del poder judicial, los recortes podrían llegar a ser tan perjudiciales que la administración de la justicia, como pudiera llamarse coloquialmente, se vería comprometida y no podrían llevarse a cabo los procesos judiciales tales como juicios civiles, penales o mercantiles.

Si bien es conocido que en el poder judicial ha habido corrupción y mal uso de los recursos, esto no se resuelve recortándolos, pues los afectados serían los ciudadanos a quienes el recurso insuficiente les vulneraría sus derechos.

Desde otra perspectiva, un país en crecimiento debe tener más recursos para funcionar y un presupuesto mayor es la manera en que se cumplen las necesidades crecientes. Los recortes y austeridad reflejan tiempos de crisis y una muy mala gestión de los recursos.

Si comparamos al Estado con una empresa, cuando estas empiezan a ahorrar y recortar es porque las cosas van mal y su estrategia es meramente de supervivencia, más los ahorros, lejos de mejorar la situación, pueden llevarla a la quiebra. Por otro lado, cuando se invierte en tecnología, capacitación e innovación, se logran superar tiempos difíciles.

La afectación de los recortes también nos llega a los gobiernos estatales y municipales, los cuales con menor cantidad de recursos no podrían resolver los asuntos que más nos afectan a los ciudadanos, tales como la pavimentación y bacheo, programas sociales, generación de oportunidades de inversión, apertura de hospitales y clínicas, etcétera.

A todas luces, los recortes son una muy mala señal económica y cuando vemos que solo hay dinero para las grandes obras de gobierno federal, Aeropuerto, refinería y tren, solo podemos inferir que no habrá desarrollo en obra para el resto del país, por lo que nuestra economía difícilmente se recuperará.

A su vez, recordemos que la atracción turística a nuestro país ha sido de las más afectadas por la falta de recursos… todo el sector turístico se ha visto afectado desde antes de la pandemia del covid-19.

Finalmente, los servicios también dependen de los presupuestos que se buscan recortar y como es obvio, sin recursos, no podremos tener los servicios de calidad que merecemos para la cantidad de impuestos que pagamos, que es cada vez más alta.

Esperemos que se logre cambiar esta tendencia, aunque suene casi imposible con la contumaz 4T, a fin de cuentas, cuando el dinero circula, la economía fluye y hay dinero para todos.


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