Ciudad de México, 30/03/26 (Más).- Más de 700 toneladas de hidrocarburos y contaminantes han sido recolectadas en al menos 39 playas del Golfo de México, tras el derrame registrado en días recientes, informó el gobierno federal al detallar las acciones desplegadas para atender la emergencia ambiental en la región.
De acuerdo con información difundida por Animal Político, las labores de limpieza abarcan más de 480 kilómetros de litoral en estados como Veracruz y Tamaulipas, incluyendo ecosistemas sensibles como manglares y esteros, donde se han intensificado trabajos permanentes de recolección y disposición de residuos para mitigar los daños.
Las autoridades señalaron que, tras la activación del Plan Nacional de Contingencias, se desplegó una fuerza de más de 3 mil elementos, apoyados por 46 embarcaciones, 45 vehículos, 7 aeronaves, además de drones aéreos y submarinos, así como barreras de contención que han permitido avanzar en la atención de las zonas afectadas.
De forma paralela, en la Sonda de Campeche –especialmente en el complejo Cantarell– continúan las labores de investigación, contención y mitigación del hidrocarburo, utilizando tecnología especializada para inspecciones submarinas con el objetivo de atender el problema desde su origen.

El gobierno aseguró que la coordinación entre dependencias y comunidades ha permitido contener la dispersión del contaminante, aunque se mantiene vigilancia permanente ante la posibilidad de nuevos recales en la costa. Asimismo, instancias como la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente continúan con las investigaciones para determinar el origen del derrame y deslindar responsabilidades.
Sin embargo, organizaciones y comunidades agrupadas en la Red Corredor Arrecifal del Golfo de México han advertido que la mancha de hidrocarburo podría extenderse a lo largo de 630 kilómetros de costa, afectando gravemente ecosistemas y actividades económicas locales.
De acuerdo con estos reportes, se han identificado al menos 51 puntos con presencia de chapopote, principalmente en Veracruz y Tabasco, donde los impactos se han documentado en diversos tramos costeros. Los primeros indicios del derrame fueron detectados el pasado 18 de marzo en playas como Tamiahua, Tuxpan y Cazones.
Ante este panorama, comunidades afectadas han calificado el incidente como un desastre ambiental en el Golfo de México, al señalar que, pese a las acciones oficiales, el fenómeno continúa expandiéndose y representa una amenaza persistente para el equilibrio ecológico y la economía regional.
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