Ciudad de México, 26/08/24 (Más / IA).- El presidente Andrés Manuel López Obrador descartó este lunes la posibilidad de dialogar con el embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, sobre la reforma judicial que se discute en el país, argumentando que es un asunto que compete exclusivamente a los mexicanos.
Durante su conferencia matutina, el mandatario fue cuestionado sobre la posible intervención del embajador estadounidense en este tema, a lo que respondió tajantemente: “Diálogo siempre debe haber. El asunto es que los temas relacionados con México nos corresponden a nosotros. No pueden venir extranjeros, ningún gobierno extranjero, a tratar asuntos que sólo corresponden a los mexicanos. Es un principio básico de independencia, de soberanía”.
López Obrador subrayó que, al igual que él no se inmiscuye en temas internos de Estados Unidos, como la venta de armamentos, espera el mismo respeto hacia la soberanía mexicana.
“El tratado (T-MEC) no es para que nosotros cedamos nuestra soberanía… Pero no es para que México se convierta en un apéndice, en una colonia, en un estado asociado”, añadió el presidente, reiterando que la función de un embajador no incluye opinar sobre los asuntos internos del país.
Ken Salazar y su crítica a la reforma judicial
El desencuentro surgió a raíz de las declaraciones del embajador Ken Salazar, quien el 22 de agosto expresó su preocupación por la reforma judicial en México, especialmente en cuanto a la propuesta de elección directa de jueces.
Aunque Salazar aseguró respetar la soberanía de México y describió la relación entre ambos países como una “asociación entre iguales”, manifestó que la elección directa de jueces podría suponer un riesgo para la democracia mexicana.
El embajador advirtió que esta medida podría permitir la interferencia de cárteles del narcotráfico en la política y debilitar la confianza de los inversionistas, además de no resolver la corrupción en el Poder Judicial.
Estas afirmaciones llevaron al Gobierno de México a emitir una nota diplomática a Estados Unidos, calificando los comentarios de Salazar como “injerencistas”, según informó la secretaria de Relaciones Exteriores, Alicia Bárcena.
Este episodio ha tensionado las relaciones diplomáticas entre ambos países, resaltando la delicadeza de la soberanía nacional en el contexto de la cooperación internacional. Mientras tanto, la discusión sobre la reforma judicial continúa en México, con fuertes opiniones tanto a favor como en contra dentro del país y ahora, también, desde el exterior.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
