Tultepec, Estado de México, 02/03/26 (Más).- El Museo del Mamut (Mudema) reabrió sus puertas el pasado 25 de febrero, luego de un proceso de remodelación que busca fortalecer la identidad histórica del municipio y difundir los hallazgos paleontológicos únicos descubiertos en la zona.
El recinto exhibe restos de mamuts, trampas de caza prehistóricas y evidencia de un posible ritual con huesos, considerados descubrimientos sin precedente en el país.
De acuerdo con información publicada por El País, Tultepec es el único sitio en México donde se han localizado trampas excavadas para la caza de mamuts, además de un conjunto óseo cuya disposición sugiere un acto ritual tras la captura de estos animales. Junto con Santa Lucía, es uno de los puntos del mundo con mayor concentración de vestigios de esta especie.
El paleontólogo Luis Córdoba Barrada explicó que durante una excavación en 2019, dentro de una de las trampas, se identificó un acomodo inusual de restos óseos. “Por ejemplo, había un cráneo muy grande con sus defensas y en el nacimiento de estas, estaba colocada una vértebra dorsal, con una espina muy larga. De forma natural sería imposible que se colocara de esa manera”, detalló. A su alrededor se encontraron más vértebras, costillas y escápulas colocadas en un orden que no corresponde a procesos naturales.
El primer hallazgo en la localidad ocurrió en 2016, cuando trabajos de drenaje en la calle La Saucera dejaron al descubierto una osamenta. La comunidad siguió de cerca el rescate arqueológico y posteriormente impulsó que los restos permanecieran en el municipio. Tres años después, en el sitio denominado Tultepec II, se recuperaron más de mil 500 huesos pertenecientes al menos a 14 mamuts, además de las trampas de aproximadamente 25 metros de largo, 10 de ancho y 1.70 metros de profundidad, excavadas durante el Pleistoceno final.
El Mudema exhibe como pieza central el esqueleto restaurado de un mamut macho de entre 20 y 25 años, conservado en un 85%. Especialistas señalaron que los restos no se encontraban en posición anatómica, lo que indica que el animal fue destazado para su aprovechamiento por grupos humanos prehistóricos.
A unos 20 kilómetros se localiza el Museo Paleontológico de Santa Lucía Quinamétzin, dentro del Campo Militar 37-D, que también resguarda restos de fauna del Pleistoceno, por lo que ambos espacios son considerados complementarios en la difusión del patrimonio paleontológico de la región.
El museo se ubica en la calle Morelos, Barrio de San Rafael, casi frente al Museo de la Pirotecnia, a unos 40 kilómetros de la Ciudad de México, y puede visitarse mediante transporte público desde la estación Buenavista del Tren Suburbano con dirección a Cuautitlán.
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