Ciudad de México, 19/01/26 (Más).- Mauricio Tabe, alcalde de la demarcación Miguel Hidalgo, en la capital del país, anunció que solicitará formalmente a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) la reubicación de las embajadas de Venezuela, Cuba y Nicaragua, actualmente situadas en su alcaldía, al considerar que representan dictaduras y gobiernos criminales que han abusado del poder.
La declaración, dada a conocer mediante un video en su cuenta oficial de la red social X, fue retomada por El País, que documenta los argumentos del edil panista, quien aseguró que mientras esos países no cuenten con gobiernos legítimos electos por sus ciudadanos, no son bienvenidos en su jurisdicción. “No podemos ser indiferentes ante la injusticia”, afirmó Tabe, al señalar que las sedes diplomáticas en su alcaldía representan a regímenes que han encarcelado inocentes y reprimido voces disidentes.
La presidencia Claudia Sheinbaum minimizó la solicitud y la calificó como un intento del alcalde por llamar la atención. Durante su conferencia matutina, la mandataria recordó que los alcaldes no tienen atribuciones en materia de política exterior. “Es una visión muy conservadora. La relación de México es con los pueblos. La relación formal es con los Gobiernos”, dijo. Hasta el momento, ni las embajadas mencionadas ni la SRE han emitido postura alguna sobre el planteamiento del funcionario local.
Las embajadas señaladas por Tabe se ubican en zonas de alta plusvalía dentro de la alcaldía: la de Cuba se encuentra en la avenida Presidente Masaryk, en Polanco, donde está instalada desde 1970; mientras que las representaciones de Venezuela y Nicaragua están en Chapultepec Morales e Irrigación, respectivamente. Tabe ha insistido en que la alcaldía Miguel Hidalgo es el bastión de la libertad, y que no puede recibir con los brazos abiertos a quienes representan a dictaduras que han abusado del poder.



El contexto diplomático que rodea a las tres naciones latinoamericanas es complejo. Pese a las constantes denuncias internacionales sobre violaciones a derechos humanos, represión y censura en esos países, México ha mantenido una política de no intervención y respeto a la soberanía. Bajo el gobierno de Sheinbaum, al igual que en el de López Obrador, se ha sostenido una relación cercana con Cuba, reforzada recientemente tras la crisis política en Venezuela.
En medio de ese nuevo orden geopolítico regional, el gobierno mexicano se ha convertido en un importante proveedor energético de la isla. La presidenta ha argumentado que el envío de hidrocarburos es una acción humanitaria con décadas de historia. En el caso venezolano, la relación se ha mantenido estable pese a tensiones internacionales. México condenó la intervención militar estadounidense en Caracas y reiteró su postura de respeto a la Carta de las Naciones Unidas.
Las acusaciones recientes sobre el presunto uso de la embajada venezolana en México, entre 2006 y 2008, para facilitar operaciones ligadas al narcotráfico bajo instrucciones del entonces presidente Nicolás Maduro, han reavivado las críticas en el país. Según las autoridades estadounidenses, la delegación diplomática habría sido utilizada para movilizar dinero derivado del tráfico de drogas con protección diplomática.
En el caso de Nicaragua, México ha mantenido relaciones diplomáticas casi ininterrumpidas desde 1839, con breves lapsos como el ocurrido en 1979. Pese a las denuncias sobre autoritarismo bajo el régimen de Daniel Ortega, el gobierno mexicano continúa priorizando el diálogo como vía de entendimiento.
La solicitud del alcalde Tabe se suma a las tensiones políticas internas entre los gobiernos locales y la administración federal, reabriendo el debate sobre la postura de México frente a regímenes señalados por prácticas antidemocráticas, y los límites entre las atribuciones diplomáticas y las posturas políticas regionales.
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