QUÉ SAÑA CON LOS VIEJITOS


Por Horacio Cárdenas

Decía El Chino Armando Guerra que no había duda de que Saltillo era ya una ciudad cosmopolita, a la altura de las grandes capitales del mundo, pero pese a ser llamada la Atenas de México no era cosmopolita por su cultura, por sus manifestaciones artísticas, por sus filósofos o por sus educadores, sino porque ya había travestis en La Alameda Zaragoza.
De eso como veintitantos años ¿Qué diría de los transcurridos, en que se transformó aquel paseo saltillero por excelencia en el refugio de tribus y mas tribus urbanas?, Todas ellas, con sus características y sus rasgos distintivos, muestras de diversidad y sí del cosmopolitanismo que ni una ciudad con su recato y sus antivalores se puede sustraer.
Pero no todo es avance social y cultural en la capital de Coahuila. Así como se han abierto las mentes a ideas y costumbres de otras latitudes, así también se han ido infiltrando actitudes que se transforman en hechos que hasta hace poco eran impensables. En cuestión de crimenes, de los que no se salva ningún conglomerado humano desde la familia de Adán y Eva hasta nuestros días, Saltillo tenía su propia historia negra, recogida en corridos y canciones como la Delgadina o Rosita Alvirez, que no porque se hallan convertido en aparente manifestación cultural, dejan de tener su lado horrendo. Que a lo mejor quiso ser didáctica para que esas cosas no volvieran a ocurrir, pero nadie, ni los saltillenses aprenden en cabeza ajena.
De los crimenes relativamente nuevos que se han venido presentando en la región, tenemos aquellos que involucran a personas de la tercera edad, que en nuestra ingenuidad creíamos si no a salvo, si un poco mas seguros que otros grupos poblacionales.
En una misma semana nos enteramos de un artero asesinato a machetazos de una persona mayor, teniendo como móvil el robo de un carro, esto en Saltillo, también se reportó el caso de un delincuente que ronda la colonia Latinoamericana con un modus operandi muy enfocado a perdonas mayores, a quienes hace creer que hay una falla eléctrica en sus domicilios, falla que él mismo ocasionó para facilitarse el acceso a las casas, hasta fotos hay en redes sociales de la forma de trabajar de este sujeto.
El último cado, más espeluznante, ocurrió en Zaragoza Coahuila, donde un anciano de 90 años de edad mató de nada mas 16 puñaladas a su pareja, de 53 años, está detenido y poniendo a la justicia en un serio aprieto ¿Qué hacer con un criminal de 90 años?, La reinserción social es imposible, que sabemos que en personas de la cuarta o la tercera parte de esa edad es difícil, pero en este extremo…
No pretendemos sacar una enseñanza de esto, hasta resulta poco eficiente para el discurso poner los tres casos juntos, dos de víctimas y uno de victimario, pero si nos permite visualizar que la tercera edad no equivale a los «años dorados» que algunos publicistas trataron de hacernos creer.
La tercera edad es un blanco para la delincuencia, organizada o desorganizada, no se respetan las canas como tampoco la inocencia de los niños, la debilidad de las mujeres y otras ideas preconcebidas que tienen un sustrato muy endeble. Esto por el lado de víctimas, por el de criminales… Allí está Rodolfo «N» el nonagenario de Zaragoza, que lo que hubo perdido de destreza y fuerza física lo suplió con creces con marrulleria y odio.
Muy difícil juzgar casos como estos, titulamos esta nota Saña con los viejitos, nos faltó la saña DE los viejitos que también la tienen… Sírvanos para reflexionar sobre esta parte oscura de la condición humana, que todos quisiéramos que no existiera.


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