Ciudad de México, enero 15. El Gobierno de Ciudad de México mantiene un tenso tira y afloja con el Refugio Franciscano y colectivos animalistas por la situación de 858 perros y gatos retirados del albergue ubicado en la alcaldía Cuajimalpa, tras un operativo de la Fiscalía capitalina por presunto maltrato animal. El conflicto se centra en la falta de acceso del refugio y sus representantes a los animales reubicados en distintos centros de resguardo para verificar su estado de salud y bienestar, pese a acuerdos iniciales para realizar visitas supervisadas.
La principal exigencia de trabajadores y activistas del Refugio Franciscano es poder censar, ver y documentar personalmente a cada uno de los animales trasladados después del operativo, ante la ausencia de información clara sobre su paradero y condición. Este miércoles acudieron al centro deportivo Hermanos Galeana, en la alcaldía Gustavo A. Madero, donde el Gobierno había programado una visita, pero las autoridades cancelaron el encuentro al argumentar que los animales estaban siendo vacunados, lo que detonó protestas públicas y obligó a reabrir negociaciones.
Previo a la cancelación, el Refugio difundió un acuerdo con la administración de la jefa de Gobierno, Clara Brugada, que incluía permitir visitas a los animales, no criminalizar ni detener a trabajadores del albergue, acatar resoluciones judiciales sobre el predio en disputa con la Fundación Antonio Haghenbeck y garantizar que no habría un desarrollo inmobiliario en el terreno. Tras el incumplimiento, el secretario de Gobierno, César Cravioto, afirmó que se permitirá al personal del refugio visitar a los perros y gatos distribuidos en tres centros de resguardo para realizar el censo comprometido.
La incertidumbre sobre el estado de los animales ha alimentado la preocupación en redes sociales, donde circularon videos de camiones trasladando perros sin previo aviso y versiones sobre posibles sacrificios, desmentidas por la jefa de Gobierno mediante visitas públicas a los sitios de resguardo. Aun así, la desconfianza persiste entre colectivos animalistas.
Actualmente, la Ciudad de México tiene bajo resguardo 858 perros, de los cuales 304 se encuentran en un refugio temporal en el Ajusco, 371 en instalaciones de la Brigada de Vigilancia Animal y 183 en la alcaldía Gustavo A. Madero; algunos permanecen hospitalizados. El plan oficial es estabilizar su salud, completar esquemas de vacunación y posteriormente iniciar una campaña de adopción.
La Fiscalía capitalina sostiene que el aseguramiento derivó de una investigación por maltrato, y que, de cerca de 900 animales hallados, al menos 798 presentaban signos de crueldad, 20 fueron hospitalizados por su gravedad y 21 murieron. El Refugio Franciscano rechaza estas cifras y afirma que había más animales en el inmueble antes del operativo.
El conflicto también involucra la disputa legal por la propiedad del predio con la Fundación Antonio Haghenbeck, cuyo fallo fue decretado a favor de la fundación el 11 de diciembre, aunque el refugio obtuvo un amparo para intentar conservar el terreno. Esta situación ha avivado protestas y señalamientos sobre un posible interés inmobiliario, versión que las autoridades niegan al sostener que la intervención respondió exclusivamente a maltrato animal.
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