Ciudad de México, 18/09/26 (Más).- El Códice Azcatitlan regresó temporalmente a México después de casi dos siglos en Europa, como parte de un préstamo realizado por Francia para conmemorar los 200 años de relaciones diplomáticas entre ambos países. El manuscrito novohispano permanecerá durante tres meses en el Museo Nacional de Antropología e Historia.
De acuerdo con información de El País, el documento salió de México en 1840 y fue trasladado a París, donde actualmente se encuentra bajo resguardo de la Biblioteca Nacional de Francia. Su exhibición en la capital mexicana forma parte de un acuerdo impulsado por los gobiernos de ambos países para fortalecer la cooperación cultural.
El préstamo fue acordado por la presidenta Claudia Sheinbaum y el presidente francés Emmanuel Macron en noviembre de 2025, junto con el intercambio temporal del Códice Boturini, también conocido como la Tira de la Peregrinación.
El Códice Azcatitlan está integrado por 50 folios y relata distintos episodios de la historia del pueblo mexica. Entre sus contenidos se encuentra el relato de la salida de Aztlán y la búsqueda del lugar señalado por Huitzilopochtli para establecer el asentamiento que posteriormente se convertiría en Tenochtitlan.

El manuscrito también representa acontecimientos vinculados con varios tlatoanis mexicas y llega hasta la llegada de los conquistadores españoles encabezados por Hernán Cortés en 1519 y el establecimiento del sistema colonial de la Nueva España.
Su elaboración se sitúa hacia finales del siglo XVI o principios del periodo colonial, y los historiadores consideran que uno de sus primeros propietarios pudo haber sido Fernando de Alva Ixtlilxóchitl, descendiente de Nezahualcóyotl y relacionado con la historia de Texcoco.
Baltazar Brito Guadarrama, director de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia, explicó que el códice tiene relevancia debido a que ofrece una versión elaborada durante el periodo colonial sobre acontecimientos fundamentales de la historia mexica. El documento fue realizado a color sobre papel europeo y tiene características de libro.
Las ilustraciones incluyen algunas palabras en castellano, elementos que han permitido a investigadores establecer referencias sobre determinados lugares relacionados con el relato de la migración y fundación de Tenochtitlan.
La trayectoria del documento fuera de México comenzó después de su paso por distintas colecciones. Tras la muerte de su primer propietario, el manuscrito llegó a manos del intelectual Carlos de Sigüenza y Góngora, quien lo dejó como parte del acervo de la Compañía de Jesús.
Posteriormente, parte de esa colección fue adquirida en 1737 por el historiador italiano Lorenzo Boturini. Su acervo fue confiscado por las autoridades virreinales y permaneció bajo resguardo institucional hasta que, en 1830, el historiador francés Joseph Aubin adquirió el Códice Azcatitlan y lo trasladó por barco a París.

El documento pasó después a manos del coleccionista francomexicano Eugène Goupil. Tras su muerte, su familia lo donó en 1896 a la Biblioteca Nacional de Francia, institución que lo ha conservado desde entonces.
La pieza se exhibe actualmente en una sala temporal del Museo Nacional de Antropología e Historia. El original permanece protegido detrás de cristales y bajo iluminación controlada para reducir los riesgos derivados de su exposición.
Las páginas seleccionadas para la muestra son los folios cuatro y cinco, en los que aparecen ocho pueblos originarios —matlatzincas, tepanecas, chichimecas, malinalcas, cuitlauacas, xochimilcas, chalcas y huejotzincas— durante la búsqueda del sitio donde se establecería Tenochtitlan.
Brito Guadarrama señaló que la selección de estas páginas busca mostrar el carácter multicultural del relato fundacional mexica y permitir que distintos pueblos puedan reconocerse en el contenido histórico del manuscrito.
El resto de los folios puede consultarse mediante reproducciones fotográficas colocadas en un espacio museográfico. La secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, señaló que algunas páginas se perdieron con el paso del tiempo, aunque el contenido conservado continúa siendo objeto de estudio e interpretación.

De manera paralela, la Biblioteca Nacional de Francia exhibirá a partir de la próxima semana el Códice Boturini, documento elaborado en el siglo XVI que narra la peregrinación de los mexicas desde Aztlán hasta su llegada a Tenochtitlan. La pieza pertenece a la colección de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia.
Ambos manuscritos fueron trasladados temporalmente entre México y Francia en un proceso de cooperación cultural que, de acuerdo con la información disponible, se concretó en menos de un año. Está previsto que en diciembre los dos códices regresen a las instituciones que los resguardan habitualmente.
El Gobierno mexicano no contempla solicitar la restitución permanente del Códice Azcatitlan a Francia. Durante la apertura de la exposición, el secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, sostuvo que los códices representan un patrimonio vinculado con las generaciones y los pueblos que se reconocen en ellos.
El intercambio se desarrolla mientras México y Francia mantienen acciones de cooperación para investigar y recuperar patrimonio prehispánico que salió del país y que, en algunos casos, ha sido relacionado con redes ilegales de tráfico de bienes culturales. Investigadores de la Biblioteca Nacional de Francia participaron en el traslado del manuscrito hacia México para su exhibición temporal.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
