Presiona a armadoras para abandonar México

Para exentar a las automotrices estadounidenses de los aranceles, Donald Trump exigió que trasladaran su producción a Estados Unidos. Por sobrecostos, alrededor de 200 mil tractocamiones están varados en las aduanas

Washington, D.C., 06/03/25 (Más).- El gobierno de Donald Trump condicionó la exención de aranceles para las automotrices estadounidenses que operan en México y Canadá, a cambio de que las compañías trasladen su producción a Estados Unidos, según reportó El Universal en su edición de hoy.

La decisión se tomó tras conversaciones con los directivos de Ford, General Motors y Stellantis, en un contexto de tensiones comerciales y presiones del gobierno estadounidense sobre sus socios comerciales.

La aplicación de aranceles había provocado que alrededor de 200 mil tractocamiones quedaran varados en aduanas, patios de empresas y puertos, a la espera de que los clientes aprobaran el pago del sobreprecio, según la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar). Esta situación generó afectaciones en la cadena de suministro y retrasos en la entrega de mercancías.

En respuesta a las medidas de Trump, la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que México no aceptará presiones y que buscará alianzas con Canadá y otras naciones en caso de que la situación se agrave. La mandataria rechazó cualquier acto de “sumisión” ante Estados Unidos y advirtió que su gobierno explorará estrategias para proteger la economía mexicana.

El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, sostuvo una tensa conversación telefónica con Trump en la que el mandatario estadounidense acusó a Canadá de no hacer lo suficiente para frenar el tráfico de fentanilo. La Casa Blanca ha insistido en que la falta de control sobre esta droga es un problema de seguridad nacional.

El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, respaldó la postura de Trump y afirmó que la presión ejercida por su administración en materia de migración y narcotráfico es un beneficio para México. “Si no controlan a los cárteles, México se convertirá en un narcoestado donde estos grupos tengan más poder que el propio gobierno”, declaró Vance durante una visita a Eagle Pass, Texas.

El funcionario también destacó la importancia de que el gobierno mexicano asuma un compromiso real en materia de seguridad fronteriza. Aseguró que el tráfico de fentanilo es la principal causa de muerte entre los jóvenes en Estados Unidos y responsabilizó a grupos criminales mexicanos de la manufactura y distribución de esta sustancia, cuyos precursores provienen de China.

En febrero, la administración Trump designó oficialmente a seis cárteles mexicanos, incluidos el de Sinaloa y el Jalisco Nueva Generación, como organizaciones terroristas extranjeras. Esta decisión, considerada injerencista por la presidenta Sheinbaum, permite a Estados Unidos ampliar el uso de sus fuerzas armadas en la lucha contra estas organizaciones.

Aunque el gobierno estadounidense insiste en que no contempla una intervención militar en México, Vance advirtió que si el gobierno mexicano no enfrenta a los cárteles, Estados Unidos tomará sus propias medidas. No obstante, evitó precisar qué acciones concretas podrían llevarse a cabo bajo la nueva designación de los grupos criminales.

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, y la directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, acompañaron a Vance en su visita a la frontera sur. Gabbard señaló que los cárteles mexicanos operan con tácticas similares a las de grupos terroristas islámicos y justificó la nueva clasificación impuesta por el gobierno de Trump.

La política migratoria también ha sido endurecida en la actual administración. Trump ha impulsado la llamada “mayor operación de deportación masiva”, que incluye el uso de aviones militares para trasladar a los migrantes detenidos a la base naval de Guantánamo, Cuba, antes de ser enviados a sus países de origen. Sin embargo, el Wall Street Journal reportó que el gobierno ha reducido estos vuelos debido a su alto costo.

Trump también reiteró su compromiso de completar la construcción del muro fronterizo antes del final de su mandato. Vance aseguró que la infraestructura será clave para frenar el flujo migratorio y reforzar la seguridad nacional de Estados Unidos.

Las medidas económicas y de seguridad implementadas por la administración Trump han generado tensiones con México y Canadá, mientras el comercio y la cooperación bilateral enfrentan nuevos desafíos. La presión sobre la industria automotriz y las políticas migratorias forman parte de una estrategia más amplia que busca reforzar la economía y seguridad estadounidenses a costa de sus socios comerciales.


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