Pfizer planea aumentar su inversión en investigación clínica y expandir el acceso a nuevas vacunas y tratamientos. El país conjuga talento científico, infraestructura industrial y capacidad de investigación clínica
Ciudad de México, 23 jun (EFE).- La combinación de talento científico, la infraestructura industrial para la producción local de vacunas, así como la capacidad de investigación clínica y la incorporación de nuevas tecnologías médicas perfilan a México como uno de los países con mayor potencial para consolidarse como un centro regional de innovación y producción farmacéutica en América Latina.
En un contexto en el que los países buscan fortalecer sus capacidades sanitarias, Pfizer destacó que México cuenta con condiciones únicas para desempeñar un papel cada vez más relevante dentro de las cadenas globales de investigación, desarrollo y producción de soluciones médicas.
El presidente de Pfizer para América Latina y líder comercial de Mercados Emergentes, Sinan Atlig, afirmó en entrevista con EFE que México es el segundo mercado más importante de América Latina para Pfizer y uno de los mercados más relevantes a nivel global.
Esta visión cobra especial relevancia en un año simbólico para la compañía, que celebra 75 años de presencia continua en México, una trayectoria marcada por la innovación científica.
Como parte de esta visión a largo plazo, la compañía prevé incrementar su inversión en investigación clínica en México con recursos adicionales de entre cinco y diez millones de dólares anuales, enfocados principalmente en áreas como vacunas, cáncer, obesidad y enfermedades cardiometabólicas.
Como ejemplo, la farmacéutica estadounidense mencionó la llegada al país de nuevas vacunas contra la enfermedad neumocócica y el virus sincicial respiratorio (VSR), que benefician especialmente a poblaciones vulnerables, como los recién nacidos y adultos mayores.
Para Pfizer, este proceso, junto con la modernización regulatoria y la incorporación de la inteligencia artificial representan una oportunidad para agilizar el funcionamiento, fortalecer la evaluación científica y reducir los tiempos necesarios para que nuevas terapias y vacunas lleguen a los pacientes.
“Hay muchos mecanismos diferentes para ayudar a los pacientes”, señaló Atlig al referirse a innovaciones como la inmunoterapia y los anticuerpos conjugados.
Más cobertura y prevención
Uno de los desarrollos más recientes de la compañía es la vacuna neumocócica conjugada de veinte serotipos (PCV20), diseñada para ampliar la protección frente a cepas que causan neumonía, meningitis y otras enfermedades invasivas.
“Es como tener veinte vacunas en una”, afirmó Atlig al referirse a la nueva formulación, que amplía la cobertura respecto a generaciones anteriores.
La compañía también trabaja ya en desarrollar vacunas neumocócicas de 25 y de 35 serotipos, con el objetivo de reforzar la prevención de infecciones respiratorias graves y mantener a México siempre a la vanguardia en materia de vacunación.
De acuerdo con el director general de Pfizer México, Juan Luis Morell, la incorporación de PCV20 podría traducirse en una disminución de casos, hospitalizaciones y fallecimientos asociados a la enfermedad neumocócica.
“Calculamos un ahorro cercano a 438 millones de dólares durante los próximos cinco años por la reducción de enfermedad, hospitalizaciones y otros costos asociados”, señaló Morell.
La apuesta por la prevención también incluye la actualización continua de las vacunas contra la covid-19, mediante tecnología de ARN mensajero, que permite adaptar las formulaciones a las variantes predominantes.
Atlig explicó que la próxima actualización estará dirigida contra la variante XFG, al seguir las recomendaciones de organismos internacionales de salud.
Por su parte, Morell destacó que las nuevas generaciones de vacunas basadas en ARN mensajero incorporarán tecnologías denominadas “never frozen”, que facilitarán su distribución al no requerir ultracongelación.
“Esa tecnología permite que la vacuna esté disponible por más tiempo, con menos desperdicio y en más lugares”, explicó el directivo.

Investigación clínica y producción local
En este contexto, Pfizer, Birmex y el Gobierno de México firmaron recientemente un acuerdo para desarrollar etapas de producción local de vacunas contra la covid-19 basadas en tecnología de ARN mensajero, una de las plataformas biomédicas más avanzadas desarrolladas en los últimos años.
Ante este panorama, Morell señaló que este interés coincide con los objetivos del Plan México para impulsar cadenas productivas estratégicas y atraer inversiones de alto valor agregado.
“Estamos dispuestos y abiertos a explorar oportunidades para fortalecer la producción local de algunos productos. La vacuna del neumococo de última generación, PCV20, podría ser una oportunidad importante de colaboración”, afirmó.
El director de Pfizer México añadió que el país cuenta con condiciones favorables para atraer nuevos estudios debido a su tamaño poblacional, fortaleza institucional e investigadores calificados, la prevalencia de enfermedades crónicas y una mayor disposición de las autoridades para agilizar procesos regulatorios.
Sin embargo, advirtió que el principal reto sigue siendo garantizar diagnósticos oportunos y ampliar el acceso a pruebas que permitan identificar a los pacientes que pueden beneficiarse de estos tratamientos, así como acelerar su llegada a los pacientes.
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