Ciudad de México. Septiembre 4.- La aprobación de un dictamen en el Congreso de la Ciudad de México abre la puerta para que las estudiantes puedan ausentarse de clases durante su periodo menstrual sin que esto afecte su desempeño académico o implique sanciones. La medida busca reconocer que los síntomas asociados con la menstruación impactan directamente la salud y la vida escolar de miles de adolescentes, quienes podrán justificar sus inasistencias y reprogramar exámenes o entregas importantes.
De acuerdo con información publicada por Animal Político, la reforma fue impulsada por la diputada de Morena María del Rosario Morales Ramos, quien propuso modificar la fracción XIII bis del Artículo 111 de la Ley de Educación local. Con ello, se pretende garantizar que las personas menstruantes puedan ausentarse de manera justificada en caso de presentar síntomas como cólicos, dolor pélvico, náuseas, hinchazón o irritabilidad.
Las colectivas feministas celebraron la iniciativa, a la que consideran un acto de justicia social y feminista, aunque advirtieron que no basta con legislar: también es necesario educar sobre el periodo menstrual desde la infancia y garantizar infraestructura y productos de gestión menstrual en las escuelas. UNICEF recuerda que el 43 % de las personas menstruantes en el mundo prefieren quedarse en casa durante esos días, lo que confirma que se trata de un tema global de salud y derechos.
Testimonios de estudiantes y madres de familia dan cuenta de la relevancia de la reforma. Victoria, alumna de secundaria, asegura que sus cólicos le impiden concentrarse y la hacen temer manchar su uniforme. Para ella, la medida representa “un alivio” y una ayuda para que otras compañeras también puedan estudiar en mejores condiciones. Jessica, madre de otra estudiante, relata que su hija presenta dolores tan intensos que ha dejado de asistir dos días por mes a la escuela desde que comenzó a menstruar.
No obstante, especialistas como Anahí Rodríguez, fundadora de Menstruación Digna México, enfatizan que aún existen pendientes graves. Entre ellos: la falta de servicios de enfermería escolar, infraestructura de baños adecuados y productos gratuitos de gestión menstrual. Datos de UNICEF y Mexicanos Primero indican que 23 % de las escuelas en el país carecen de servicios de agua, mientras que unas 6 mil no tienen baños en funcionamiento, lo que hace imposible garantizar una menstruación digna.
Hasta agosto de 2025, 23 estados de la República han realizado reformas legales en favor de la salud menstrual. Coahuila lidera con acciones como la gratuidad de productos en centros penitenciarios, mientras que entidades como Chiapas, Durango, Nayarit, Sinaloa, Tabasco, Tlaxcala y Veracruz permanecen rezagadas.
El tema sigue siendo tabú en México. Aunque la presidenta Claudia Sheinbaum incluyó la menstruación digna en la Cartilla de Derechos de las Mujeres, activistas piden que también se impulse una campaña nacional de información y sensibilización. La iniciativa aprobada en el Congreso capitalino deberá ser promulgada por la jefa de Gobierno y publicada en la Gaceta Oficial antes de entrar en vigor.
Mientras tanto, estudiantes como Victoria esperan que el próximo ciclo escolar sea distinto. “Me gustaría que ninguna compañera se ausente o incomode por su periodo menstrual. Vamos a la escuela a aprender y necesitamos buenas condiciones para hacerlo”, concluyó.
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