PLANETA SIN ATRACTIVO Y GRANDES RIESGOS

MARCO CAMPOS MENA

Como les comentaba la semana pasada, me encontré de viaje por ciudad Acuña y el domingo me di la oportunidad de visitar con mi esposa la presa Amistad que comparte dicha ciudad con Estados Unidos, misma que cuenta con un punto emblemático donde muchas personas acuden a tomarse la fotografía, me refiero al punto entre ambas fronteras donde se encuentran el águila mexicana y el águila estadounidense esculpidas en señal de amistad, pero esto no es lo que quiero contarles.

Para hacerlos entrar en contexto, mi esposa me comentó que, en su infancia, ella había ido a dicha presa y la recordaba con tanta agua que podría parecer un mar. Ahora bien, al ir subiendo por la carretera que nos lleva a la presa, emocionados por ver un gran paisaje, dije “prepárate para la vista…” menos de un minuto después de esas palabras, tiempo que nos tomó llegar al punto en el que se podría apreciar la inmensidad de la presa, la decepción ocupó el lugar de todos los sentimientos positivos que habíamos acrecentado a medida que nos acercábamos.

La presa que solía ser inmensa y en la cual se podría exaltar la imaginación de los infantes y hacerles pensar que de un mar se tratase, resultó ser solo unos pequeños estanques de agua que se podían divisar a lo lejos, siendo que a costado del camino que llevaba al monumento a Tláloc se erigían árboles de tal vez diez años de edad en una superficie que claramente no había habido agua en años, ahora un pastizal donde los animales pastaban tranquilamente.

Platicando con algunos de los oriundos de la ciudad, me comentaban que los problemas de agua en Acuña han ido creciendo con el paso de los años y que poco a poco han empezado a notar que hay escasez de suministro e incluso las precipitaciones han disminuido, dejando a la presa en una notable situación de deterioro por carecer de un suministro de agua que pudiera mantener sus niveles aceptables.

Siendo el motivo de mi visita un evento social en el que pude conversar con personas de otros estados, el tema abrió camino a que relatasen sus experiencias y pudiéramos nutrir nuestro interés con datos que nos acercaron a una conclusión aterradora; en nuestro país y específicamente en el norte, nos enfrentamos a una inminente crisis de agua y de devastación del medio ambiente.

Entre los comentarios, quienes provenían del vecino estado de Chihuahua, comentaban que, a pesar de ser un estado muy boscoso, el agua a comenzado a escasear y en algunos municipios han comenzado a hacer cortes de agua para que pueda cuidarse el uso de dicho liquido en pro de no agotar las reservas con las que cuentan en poco tiempo.

Comentaba una persona que no todas las casas cuentan con tinacos para almacenar una reserva que les ayude a contar con suministro durante las horas en las que hay cortes, por lo que las condiciones en general se ven en riesgo, solo imagine que no se puede bañar, lavar las manos o alimentos en el momento en que lo necesite.

También comentaban que las cascadas de dicho estado estaban sin flujo por la falta de lluvias y eso causaba que no fueran atractivos para el turismo en el estado, pues quien las ha visto, puede constatar que son una atracción natural que nos hace apreciar la maravilla de la naturaleza.

Destacó que afortunadamente tuvimos un frente frío tardío esta semana que trajo consigo grandes tormentas electricas que muchos disfrutamos, tema que abordaremos un poco más adelante, y que gracias a ello hace tres cuatro días se pudo constatar por testimonio de quienes viven cerca que volvió a nacer la cascada “el salto” de Guachochi.

En contraste, una persona de Baja California nos comentaba que en su ciudad no cuentan con tinacos por que el agua allá es de suministro constante mas no por ello se sienten seguros, ya que, a pesar de contar con ciertas reservas, saben que estas también han ido disminuyendo y no ven lejano el momento en el que tengan que hacerse de un tinaco para contar con reservas de agua potable. Aun que el problema no es grave aún, ven las señales de que pueden enfrentarse a una situación similar a la que enfrenta el resto del norte del país.

Desde Tampico, Tamaulipas, nos cuentan que el problema ha llegado a ser aún más severo, pues no cuentan con agua dulce ni potable al alcance y esto los ha llevado a usar agua salada que trae como consecuencias deterioro en la salud y ver como sus plantas se marchitan. Las purificadoras de agua tiene que vender a precios el doble de altos de lo normal debido a que sus filtros se desgastan mucho más rápido por el alto contenido de sales.

Existe además otro problema que cada vez ha sido más recurrido en conversaciones de quienes somos amantes de la sierra y los bosques, los incendios.

En Coahuila hemos sido testigos de varios incendios que han ido acabando con hectáreas de bosques a una velocidad altísima, la razón, descuido humano que provoca incendios.

Basta con ver como se encuentra la sierra desde Saltillo y rememorar las columnas de humo que se avistaban desde cualquier parte de la ciudad a toda hora y la espeluznante vista de las llamas por la noche.

En el vecino municipio de Arteaga, aún no se ha logrado recuperar el daño ocasionado por los incendios y aún así, hay personas que quieren hacer su carne asada en medio del bosque, algo que afortunadamente ha sido atención de las autoridades para prevenir otro incendio, mas no es garantía de que algunas personas logren esquivar los filtros y pongan en riesgo la sierra de Arteaga una vez más.

Un profesor de fotografía y amigo de un servidor, es gustoso de ir constantemente a la sierra para acampar y regresar con increíbles fotografías de la naturaleza, pero esta semana nos compartió una imagen desoladora. Quienes sabemos de fotografía entendemos que un 24mm en formato full frame abarca un campo visual enorme, lo que se le conoce como gran angular a ultra gran angular, y siendo una fotografía con dicho alcance visual, no era suficiente para abarcar el alcance de la destrucción por los incendios.

Hace algunos años realicé un tour fotográfico al cerro de la viga en Arteaga, y también pude constar el gran impacto y daño que ocasionaron los incendios que afectaron el área hace algunos años, dejándolo con un aspecto deprimente.

Cabe señalar que uno de los programas insignia con tintes medio ambientales de la actual administración federal es el de “sembrando vida” mismo que paga $6,000 pesos mensuales por hectárea donde se estén sembrando árboles, algo que sería motivante de no ser por que muchas personas en el sur del país han recurrido a quemar los bosques en sus terrenos para volver a sembrar árboles y cobrar ese programa, una terrible falla.

Una de las personas de Chihuahua comentaba que, los incendios han causado grandes devastaciones en la sierra tarahumara y lo difícil que ha sido contenerlo. Se habló también en comparación con Brasil y los incendios en la selva amazónica y nos preocupa lo complicado que será que el planeta se recupere si se está destruyendo a mayor velocidad que lo que la naturaleza puede regenerar. 

A este paso ¿qué quedará de atractivo natural en el planeta? La próxima generación que esta por nacer en esta década puede no llegar a conocer muchas de las maravillas naturales que llegamos a disfrutar el siglo pasado y de ser así, este será un planeta sin atractivos naturales, pero eso no es lo peor, ya que eso sería el riesgo de que nuestra propia supervivencia se vea amenazada y nos enfrentemos a una guerra mundial por los pocos recursos naturales que dejemos.


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