Ciudad de México, diciembre 23. La aeronave de apoyo médico de la Secretaría de Marina de México que se estrelló frente a la bahía de Galveston, Texas, perdió la comunicación con la torre de control aproximadamente 10 minutos antes del impacto, de acuerdo con los primeros reportes oficiales difundidos por autoridades federales.
Este dato se ha convertido en uno de los ejes centrales de la investigación binacional abierta para esclarecer las causas del accidente, ocurrido durante una misión humanitaria. La información fue reportada originalmente por El País México.
Las autoridades federales señalaron que, tras la llegada del avión a Galveston, se pensó inicialmente que la aeronave había aterrizado con normalidad, hasta que se confirmó el siniestro en una zona cercana al Aeropuerto Internacional Scholes, donde se registraban condiciones de niebla densa y visibilidad limitada. En el avión viajaban ocho personas: cinco fallecieron, dos sobrevivieron y una más permanece desaparecida, según el balance oficial.
Entre las víctimas se encontraba un menor con quemaduras graves que era trasladado para recibir atención médica especializada, como parte de una misión coordinada con la Fundación Michou y Mau. A bordo también viajaban personal médico y elementos de la Marina, lo que subraya el carácter humanitario del vuelo accidentado.
Las autoridades mexicanas indicaron que aún no se han determinado las causas técnicas del desplome. El piloto intentó aproximarse a la pista en condiciones meteorológicas adversas y dejó de transmitir comunicación minutos antes del impacto. Por ello, las investigaciones se concentran en el análisis de las últimas comunicaciones, la trayectoria del vuelo, las condiciones climáticas y la información contenida en la caja negra de la aeronave.
El secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales Ángeles, encabeza la coordinación de las investigaciones junto con la Secretaría de Relaciones Exteriores y autoridades de Estados Unidos. Las labores incluyen también la búsqueda de la persona que continúa desaparecida, así como el acompañamiento a las familias de las víctimas. El Gobierno de México informó que se brinda apoyo psicológico y consular a los afectados mientras continúan las indagatorias.
Equipos de emergencia y rescate de diversas agencias estadounidenses participaron desde el primer momento en las tareas de localización y recuperación en la zona del accidente, enfrentando condiciones meteorológicas complicadas. Las autoridades de ambos países mantienen la cooperación técnica para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades.
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