Por Iván Jiménez
Hay diferencias entre las manifestaciones de la actual oposición al Gobierno. Aunque gran parte han sido convocadas desde expresiones preocupantes cercanas al odio, es distinto protestar a través de un performance de casas de campaña en el Zócalo a realizar consignas en una marcha como lo hicieron este pasado domingo. No importa que hayan sido muy pocos, tampoco que su mayor dirigente sea Gabriel Quadri y podemos ignorar que se equivocaron en el Himno Nacional o que hicieron alusión al ejército de Estados Unidos, lo importante es que salieron a manifestarse.
Nadie desde el Gobierno les envió granaderos para desalojarlos del Congreso Local, tampoco utilizaron fuerzas de reacción para retirarlos de la avenida y menos hubo quien violente a personas de la tercera edad en un campamento pacífico. Es alentador que en gran parte del país las manifestaciones no reproduzcan imágenes como las de Atenco o Nochixtlán ¿no es esto una buena característica de un gobierno democrático?
Algunos columnistas y opinólogos están por cumplir cuatro años reciclando la misma narrativa. Uno de sus argumentos es la polarización. Al respecto comparto dos puntos concretos, en el debate público no hay polos opuestos pero en las decisiones públicas sí. Lo ideal es que el debate se desarrolle tomando en cuenta todos los puntos, pero considerar no es sinónimo de seleccionar o convencer, por ello siempre habrá quienes tengan la percepción de haber perdido después de que una decisión pública es tomada y lo ideal es que sea una minoría, de lo contrario estaríamos ante una decisión antipopular y por ende poco democrática.
Trataré de unir estos párrafos a través del imaginario. Después de 2012 a través de las Reformas Estructurales se aprueba la Reforma Educativa, por poner una agenda. Las y los trabajadores de la Educación mostraron un descontento generalizado al no haber sido tomados en cuenta para este proceso. Ellos hubieran tenido la oportunidad de organizarse y llamar a votar en contra de Peña Nieto en las elecciones intermedias de 2015, donde además de elegir a las personas que integran la Cámara de Diputados, en la misma casilla, en una urna distinta, podrían votar para revocarle el mandato por pérdida de confianza, por no cumplir sus promesas, por cumplirlas a modo entre muchos otros ejemplos. Quizá las y los maestros asesinados por la Policía Federal en Nochixtlán estuvieran vivos en este momento porque el conflicto no hubiera continuado con tal intensidad.
Al contrario de quienes aluden a la polarización como un generador de violencia, continuar desarrollando nuestra democracia es buscar la justicia social y con ello abonar al camino de la pacificación de nuestro país. Salgamos a participar, salgamos a manifestarnos y continuemos exigiendo que no haya máscaras en el debate público.
Felicidades ´Más Información´ por este primer aniversario, muchas gracias por el espacio y el respeto a las distintas ideas.
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