La mayoría de los policías en México trabaja en condiciones precarias, con sueldos bajos, largas jornadas y acceso limitado a prestaciones básicas
Ciudad de México, 10/04/25 (Más).- Solo uno de cada cuatro policías municipales en México gana más de 16 mil pesos mensuales, y menos del 70% cuenta con prestaciones laborales básicas como aguinaldo, vacaciones pagadas y prima vacacional, de acuerdo con el diagnóstico “Policía desprotegida: Ruta para su dignificación laboral”, elaborado por la organización México Evalúa.
El estudio reveló que la precariedad laboral es una constante en las corporaciones de seguridad municipal, las más cercanas a la ciudadanía. Entre el 19.3 % y 52.5 % de los policías municipales cuenta con algún tipo de cobertura de seguridad social. Esto implica que hasta ocho de cada diez elementos podrían carecer de acceso a servicios médicos, pensiones o protección en caso de accidente.
En entrevista incluida en el informe, “Domitilio”, policía de Villa Nicolás Romero, relató que trabaja 84 horas semanales y recibe 3 mil 800 pesos quincenales. “Uno llega a trabajar, nos encomendamos a Dios y adelante… Al final del día te acostumbras a vivir con este tipo de trabajo”, declaró, bajo anonimato para evitar represalias.
El Censo Nacional de Gobiernos Municipales y Demarcaciones Territoriales de la Ciudad de México 2023, citado por México Evalúa, indica que en 2022, el 9.6 % de los policías municipales ganaba menos de 5 mil pesos mensuales y el 2.2 % laboraba sin recibir salario alguno. El 27.3 % ganaba entre 5 mil y 10 mil pesos; el 30 %, entre 10 mil y 15 mil; y apenas el 2.6 % recibía más de 25 mil pesos mensuales.
La encuesta también destacó que el trabajo de los policías municipales suele realizarse bajo turnos de 24 horas seguidas por 24 de descanso, lo que implica una jornada absorbente que no se corresponde con su remuneración ni con las condiciones de riesgo que enfrentan.
Respecto a prestaciones, aunque el 90.8 % recibe aguinaldo, solo el 79.9 % tiene vacaciones pagadas y el 69.4 % cuenta con prima vacacional. El acceso a seguros de vida es limitado: menos de la mitad de los policías municipales está cubierto. Solo el 7.6 % tiene acceso a créditos para vivienda, y apenas el 25.7 % recibe atención psicológica.
En cuanto a seguridad social, el informe reveló que el 26.3 % de los policías está afiliado al IMSS, el 5.3 % al ISSSTE y el 19.7 % a instituciones estatales. Otro 15.1 % depende de esquemas municipales, cuya calidad varía significativamente.
México Evalúa también destacó que los bajos ingresos municipales son un factor que limita la mejora en condiciones laborales. Entre 2012 y 2022, el 72.3 % del ingreso municipal provino de transferencias federales y estatales, mientras que solo el 27.7 % fue recaudado directamente por los ayuntamientos.
La falta de una legislación uniforme sobre qué debe incluir el esquema de seguridad social para policías genera desigualdad entre corporaciones. Algunas ofrecen acceso a jubilación, atención médica y créditos para vivienda, mientras otras no garantizan ni lo básico.
La organización propuso reformas legales y ajustes presupuestales para dignificar el trabajo policial municipal. Entre sus recomendaciones se encuentran una mayor participación del gobierno federal en el financiamiento, uso eficiente del gasto local, acceso a fondos especiales, y colaboraciones entre sectores público, privado y sociedad civil.
México Evalúa subrayó que la militarización de la seguridad pública ha restado prioridad a las policías municipales, a pesar de ser las más cercanas a la ciudadanía. La falta de incentivos y garantías laborales también dificulta el reclutamiento y la permanencia de nuevos elementos.
La cifra de policías municipales ha disminuido. En 2022 se reportaron 173 mil 407 elementos, la cantidad más baja desde 2010. Esto representa 1.4 policías por cada mil habitantes, por debajo del estándar mínimo de 1.8 recomendado por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
Mientras tanto, policías como Domitilio continúan ejerciendo su labor bajo condiciones adversas. “No vale la pena el trabajo, no vale la pena que arriesgues tu vida, pero al final del día no tienes otra oportunidad de trabajar”, concluyó.
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