Ciudad de México, 22/01/26 (Más).- Ricardo Anaya Cortés, senador del Partido Acción Nacional, afirmó el jueves que la reforma electoral promovida por el Gobierno federal y Morena no persigue fortalecer la democracia, sino apoderarse del control del Instituto Nacional Electoral y de los procesos electorales, al tiempo que acusó que sectores del oficialismo utilizan temas técnicos como los plurinominales y el financiamiento a partidos como distractores mediáticos.
Anaya sostuvo que el debate público sobre aspectos como la posible reducción o mantenimiento de los legisladores plurinominales y los recortes en el financiamiento a partidos –que han sido parte de las propuestas en la Comisión Presidencial de la Reforma Electoral– no atiende el fondo de la reforma, que a su juicio sería consolidar el control político sobre el órgano electoral.
“Estoy convencido de que todos esos temas, todas esas cifras, no son otra cosa más que distractores. Lo que en el fondo Morena quiere es el control del INE, el control de las elecciones”, declaró Anaya durante un encuentro con medios de comunicación, calificando la iniciativa como una especie de Ley Maduro que busca un rumbo autoritario a través de reformas graduales.
El legislador panista también criticó la dinámica de los ejercicios de parlamento abierto sobre la reforma, al asegurar que, debido a que Morena cuenta con mayoría calificada en el Congreso, las decisiones ya están definidas previamente, lo que reduce las posibilidades de diálogo y consenso con los partidos de oposición.
PAN advierte riesgos a la democracia y pluralidad
La dirigencia del PAN, encabezada por Jorge Romero, respaldó las declaraciones de Anaya y advirtió que la discusión en torno a la reforma electoral será determinante para definir si México conserva un sistema democrático plural. Entre los principales señalamientos de la oposición destacan: el uso de la reforma como distractor político, el intento de controlar al INE y los procesos electorales, el riesgo de eliminar la pluralidad en el Congreso, la sobrerrepresentación legislativa y la reducción del financiamiento a partidos y autoridades electorales.
Romero comparó el proceso con lo ocurrido en Venezuela, donde –sostuvo– se debilitaron progresivamente los árbitros electorales, lo que se reflejó en una concentración excesiva del poder político.
Respuesta del Gobierno federal
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum ha defendido la iniciativa, anunciando que será una propuesta “responsable” basada en foros y consultas con diversos sectores, aunque afirmó que será el Congreso quien determine si se aprueba o no. Sheinbaum explicó que la Secretaría de Gobernación ha mantenido comunicación con distintos actores, incluido el propio INE, para analizar los aspectos técnicos de la reforma antes de su envío al Legislativo.
La reforma electoral plantea, entre otros puntos, la revisión de los costos electorales, la representación proporcional y la participación de mexicanos en el extranjero, además de incluir disposiciones sobre nuevas tecnologías como el uso de inteligencia artificial en campañas.
La polémica alrededor del contenido y los objetivos de la iniciativa continúa creciendo en el espectro político nacional, mientras el Ejecutivo federal prepara su presentación formal ante el Congreso de la Unión.
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